lunes, marzo 12, 2007

Pues sí que escocía, sí

Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

ya estoy aquí, de nuevo, y a pesar de eso, estoy contento. He decidido, porque yo soy así, de esta manera tan chunga y enrevesada, NO contar (de momento) nada bueno de Escocia. Y no porque no lo haya pasado bien, que he disfrutado como imagino que lo pasan esas ovejas cornudas escocesas en las verdes laderas de los montes de la isla de Skye, tan brillantes y apetitosas que le dan ganas a uno de ponerse allí a pastar con ellas. Lo he pasado en grande, pero voy a contarles primero lo que no me ha gustado. Lo que no me ha gustado NADA.

DE NADA.


Algo por lo que a muchos de ustedes les diría: "Escocia está muy bien, pero... No dejan fumar en un puto sitio". Bueno, no. Rectifico. Sí que dejan fumar, sí: en la puta calle. Así que, háganse a la idea de lo que hemos sufrido tres fumadores como nosotros sin un mal sitio donde poder disfrutar de una cerveza y un cigarrillo o donde, después de cenar, poder probar el whisky escocés con un puro y una conversación.

Sin embargo, no me sorprende. Este es el derrotero general de los países del mundo occidental y supuestamente libres: cacheos y seguridad absurda y de bambolinas en los aeropuertos y ningún sitio medio decente donde poder fumar al calor de una brasa. Lo que sí que me ha sorprendido es la obediencia ovejil y sumisa de los descendientes de William Wallace y Robert the Bruce a una ley tan injusta y absurda, porque que no te dejen fumar en los restaurantes es una cabronada (¿por qué no habilitar espacios separados y punto?) o en los pubs, pero ¡que no te dejen fumar en la habitación del hotel! Pues no señor. No dejan. Así que nosotros, como no somos escoceses, fumamos. En todas. Y lo hicimos como Mel Gibson en "Braveheart": gritando "¡Libertad!", pero en lugar de con la bocaza abierta, apretando con los dientes la boquilla de un Lucky Strike. Y salga el sol por Antequera o por Inverness.

La prueba de la obediencia ciega y absurda a la prohibición fue el restaurante "The Waverley", en Kyle of Lochalsh, justo en la entrada de la isla de Skye. Cenamos magníficamente bien cocina escocesa, incluídos los haggis que es una especie de morcilla de cordero hecha con entrañas realmente rica. Era una sala pequeña en la que, quizá por ser martes o miércoles (no lo recuerdo), estábamos los tres solos. Después de la cena, pedimos permiso para fumar un puro... La chica se sonrojó y nos respondió como si le hubiéramos hecho proposiciones deshonestas, que no era el caso

-- ¡Está prohibido por la Ley! -así, con mayúscula.
-- Ya, joder -le dijimos- pero estamos solos aquí y no creo que vaya a venir la policía esta noche a cenar.
-- No, no, no -como diciendo ¡Qué indecencia!

Así que, se ve uno resignado a fumar en la calle, lo que en el mes de marzo, en Escocia, es calentar el espíritu con el cuerpo frío. Me acordé de lo que decía mi abuela Mari: "Pies fríos, corazón caliente". Esto es lo que más escuece de Escocia, más que el tweed, el haggis, más que la gorra que nos compramos y paseamos por todo el país y más que mirar fijamente al lago Ness sin pestañear para ver al monstruo. Sí que escocía, sí.

Por lo demás, aunque hemos recorrido 883 millas (hagan ustedes el cálculo en kilómetros que a mí me da pereza) por un país impresionante, no he aprendido ni una palabra de gaélico. Es raro en mí, que siempre trato de irme del país con las típicas nociones rudimentarias del lenguaje local para después soltarlas en cuanto tengo ocasión, como un guiri en Benalmádena diciendo "Hasta la vista señorita". Hoy por hoy, los que hablan gaélico en Escocia no van más allá de ocho mil personas, pero que lo entienda no creo que haya nadie. ¡Es imposible de pronunciar! Suena como cuando escurres una bayeta sobre un fregadero de aluminio.

X. McBea-Murguía
Lo que más me ha gustado, tengo que decir, es haber compartido el viaje con Rodrigo y con Cristóbal. Ha sido increíble, amigos. Gracias por el Talisker. Un abrazo.
Veo ahora que mi prima Ana ha colgado un pequeño homenaje a mi primo Carlos, en un comentario, que paso a la página principal por si alguno de ustedes quiere verlo.

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9 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Veo que has viajado muchos kilómetros por Escocía pero no has entendido el espíritu de un país que como Ingleses y Américanos tienen el mismo concepto de la vida. ¿Qué importa que estuvieráis sólo tres en el restaurante? la ley es la ley, nada tiene que ver con molestar a los demás (eso piensan ellos).
Me alegro de tu regreso, se echaba de menos las charlas en el blog... han sido días aburridos. Besos Aripg

p.d Mientras gritabas libertad y fumabas en el hotel enseñabas el culo como William Wallace????

12 marzo, 2007 12:45  
Anonymous Anónimo said...

Gracias Aripg,

siempre he pensado que, ya que las leyes nos las damos nosotros a nosotros mismos, no es bueno que se aprueben leyes que no estén a la altura de las personas. Estas cosas nos están convirtiendo en unos puritanos y eso asusta.

Tres personas solas en una habitación, todos fumadores, con permiso del dueño... ¿Dónde está la ilegalidad? En que la ley es mala.

No puedo entenderlo.

Lo del culo al aire, en un país lleno de tíos vestidos con falda, es mala política.

Javier

12 marzo, 2007 13:19  
Anonymous Anónimo said...

Bienvenido McMurguía a territorio comanche. Supongo que no leíste mi artículo sobre el por qué no iría a Irlanda y por eso te pasan estas cosas. Con retraso pero para information del pueblo. Conozco bien al proveedor ocasional de puros de ZP, el pelota primero, haciendo honor a su cargo, seleccionó el puramen más añejo, grande y potente de la cava para el Sr. Presi, conclusión, cogió un pedo que le imposibilitó dar el mitin que tenía en Bilbao horas después. Moraleja: Yo no fui, yo no metí nada, lo juro. Manda Allones. Que para fumarlos y aguantarlos hacen mucha falta.
Cambiando de tema, te suelto una exclusiva de última hora sin confirmar ni contrastar, pero ahí va: El "Monitor de esqui" dícese, Marcelino Iglesias, próximo Ministro de Sanidad.
Calla, calla, no digas nada. Mañana comentamos.
Besos desde mañolandia.
gdl

12 marzo, 2007 17:03  
Anonymous Anónimo said...

JAJAJAJAJAJAAJAJAJJAJA

Vamos que era un puro "Specially selected", ¿no?

Mañana te llamo.

Un abrazo

Javier

12 marzo, 2007 22:31  
Anonymous Anónimo said...

"Puritano" viene de fumar puros con el ano, que decía Joyce.

Angus McMannus (Gaitero Mayor del Reino con permiso de Idi Amin)

13 marzo, 2007 18:49  
Anonymous Anónimo said...

Bueno señores, me inicio en el BLOG...
Lo primero mis mas sentidas felicitacionis a Urgoiti: Un 10. Esto del bloG mola (y pensar que lo descubri en al aeropuerto de Edimburgo, mas...) y tu carta de Escocia muy buena.
Los agradecidos nosotros. Me explico: Conozco poca gente (error: nadie) que te traduzca la carta entera de un restaurante con postres , vinos y editorial.. despues de haberla llamado Gracita Morales ¡¡¡¡cooomo esta el serviciooo!!!
Y esto es una anecdota, el conjunto mola mas: muchas gracias.
Bueno, despues de C.......s las p....s, un abrazo

13 marzo, 2007 20:26  
Blogger Último Íbero said...

No lo intentes. No lo has conseguido. Por mucho que nos cuentes primero las múltiples desgracias de tu viaje a Escocia no vas a conseguir atenuar la ENVIDIA MALSANA que corroe nuestras almas.

Si creías que nos darías pena y así toleraríamos mejor cuando nos narres las partes más trepidantes y molonas de tus días escoceses, vas dado.

Poco ha escocido el viaje, redios.

(Si, soy un envidioso, nadie es perfecto, ni siquiera tu).

13 marzo, 2007 21:57  
Anonymous Anónimo said...

Yo ya piloto un poco de Dutch, se decir Perraken,Van der Zupo y Conejonen.

Hormon

13 marzo, 2007 22:19  
Anonymous Anónimo said...

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Javier

13 marzo, 2007 23:54  

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