Pregunta primero al médico dónde ha sido el congreso
Pensaba dedicar toda la semana a Holanda, pero dejo pendientes dos entradas más sobre las peripecias holandesas: el agradecimiento a la familia (que se me saltan las lágrimas de pensar en mi familia) y una pequeña lección de holandés básico. Sine die.
Aún, antes del "Ite misa", y me temo que hoy me alargaré más de lo que me gusta, aunque no sé muy bien como interpretarlo, estoy especialmente satisfecho de que hayan hecho esta referencia a H.Wells & X.Bea-Murguía en ABC... Yo no soy caníbal, quizá Hormon Wells sí lo sea (a mí nunca me ha intentado lanzar un bocado de perro), pero estoy muy contento de que nos hayan incluido en una terna de gente a la que admiro. Eso me gusta mucho. Leedla, por favor.
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La diferencia fundamental entre el final de la misa y este blog es que el cura se alargaba lo suyo antes de la salida mientras que yo lo hago antes de la entrada...
Ahora sí: "Podéis leer en paz".
Queridos amigos,

hoy es viernes, llueve y huele a victoria. Una victoría fatal, en verdad, porque ganar así es triste, pero es una victoria al fin y al cabo.
Hoy hablamos de NO TABACO. Lo siento. No puedo evitarlo.
Perciban la ironía.
Champix es la octava maravilla del mundo: una pastillita mágica para dejar de fumar como por ensalmo. La comercializa la multinacional-ONG Pfizer, una empresa que NO busca el beneficio comercial ni ofrecer réditos a sus accionistas, sino el buen rollo, la salud, el final de la enfermedad, que se pueda vacunar a todos los niños del Tercer Mundo, el triunfo de la humanidad sobre la muerte.
Champix es un medicamento ético, es decir, no publicitario. El acuerdo deontológico de Farmaindustria impide a Pfizer, esa ONG, hacer publicidad de este producto maravilloso y es una pena, porque ¡ayudaría a tanta gente desesperada! ¡Salvaría tantas vidas! Es increíble que no regalen Champix en la puerta de los colegios (pagado por el Estado, claro).
Pero Pfizer tiene un empeño especial en salvarnos la vida. Como sea. A toda costa. Pfizer es una ONG cuyo objetivo es curarte quieras o no y, por eso, con tan beatífica intención, aunque le duela hacerlo, Pfizer se pasa la ética por el forro de las píldoras. Si el fin es bueno, los medios no dicen más que tonterías.
Así que, como no puede anunciar Champix, esa buena nueva que han enviado para redimir a los fumadores, en noviembre pone en marcha, CA SUAL MEN TE coincidiendo con el lanzamiento de Champix en España, la campaña buenrollista "Rompe con el tabaco", cuya web pueden ver aquí.
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Como Pfizer es una ONG, se gasta millones de euros (pero qué es el dinero si no un instrumento de la bondad) en promocionar la campaña "Rompe con el tabaco" en autobuses, marquesinas, cartelería, webs, farmacias, prensa escrita (ni tele ni radio, eso sí)... Un pastón por el bien del mundo.
¿Cuál es la idea de Pfizer, esa ONG?
Fácil: si tú quieres dejar de fumar, habla con tu médico. ¡¡¡Si quieres dejar el tabaco, habla con tu médico!!! Hazlo que el médico te va a ayudar.
Pero... Espera, espera... No vayas todavía. Es mejor que vayas la semana que viene a hablar con él, porque ahora mismo le pillas en un congreso sobre tabaquismo en Fiji, al que le hemos mandado con su cónyuge (opcional), para que vaya pillando bien cuál es el mecanismo de Champix.
En cuanto vuelva, habla con él... Y tú vas allí, te confiesas fumador, te golpeas el pecho tres veces, te arrepientes con ese arrepentiemiento tan paulista que nos distingue y haces propósito de enmienda y, no te preocupes, que te da la (ab)solución: ¿qué te va a recetar el médico cuando vuelva bien formado y morenazo del congreso de Fiji?
A ver. ¿Qué os va a recetar, niñooooos?
CHAMPIX, la píldora milagrosa: usted deja de pecar y su médico se pega un viaje de puta madre, todo por el mismo precio.

Bonito, ¿verdad?
Pues aquí se acaba el cuento:
Un fármaco para dejar de fumar, relacionado con graves problemas para la salud
Total, nada. Si no te apetece leer la noticia entera, te pongo dos párrafos significativos a continuación:
"El pasado año se produjeron 988 episodios graves relacionados con vareniclina [Champix]. Entre otras reacciones se dieron accidentes y caídas, alteraciones de la frecuencia cardiaca potencialmente letales, infartos de miocardio, convulsiones y diabetes.
Pero no queda ahí sus efectos. Parece que vareniclina también se ha visto asociada con graves alteraciones de la salud mental. Desde mayo de 2006 a diciembre de 2007 se registraron 227 casos de intentos de suicidio o suicidios, 397 trastornos de psicosis y 525 conductas de hostilidad o agresión. Dentro de los informes de suicidio se registraron además 41 menciones de pensamientos homicidas, 60 casos de paranoias y 55 de alucinaciones".
Y, digo yo, ¿no es casi mejor seguir fumando, aunque sea la pipa de la paz? Y si se pone uno ya a tirar al váter la salud de uno pacífica y tranquilamente, ¿no es mucho mejor hacerse acompañar de un whisky o dos? De buen rollo. Más alegre esto que 41 menciones de pensamientos homocidas, ¿no?
-- Anda, Manolito, ¡qué bien, macho! ¡Has dejado de fumar!
-- Sí, pero como me vuelvas a llamar Manolito materializo este que es mi cuarto pensamiento homicida del día.
Pues nada. Tomen Champix, que es muy bueno.
Por cierto, ni todas las compañías farmacéuticas hacen esto ni todos los médicos lo aceptan, pero sí la mayoría de los que salen en televisión y otros medios predicando los siete dolores del tabaco y su coste social y sanitario.
X.Bea-Murguía (al contrario que Champix, el tabaco es amistad)
Etiquetas: caníbal, Champix, Holanda, Literatura, Pfizer, Tabaco








