viernes, abril 25, 2008

Fiesta de Montecristo



Queridos amigos,

No son horas, pero ayer, finalmente, fui a la fiesta de Montecristo y anduve por ahí, trabajando duramente (soy un ginecólogo del tabaco: trabajo donde otros se divierten). Me fui a casa excitado y satisfecho, aunque ahora estoy cansado, porque créanme cuando les digo que saludé a no menos de 200 personas, por decir una cifra, que no sé si fueron 100 ó 400. Un montonazo de gente, que me dolía ya el brazo de dar la mano y tenía los labios secos de besar. Pero lo importante no fue el número, sino el cariño y la simpatía que la mayoría de ellos me demostraron.

Quizá fuera una impresión mía, quizá me haya engañado a mí mismo, pero qué felicidad hay en la ignorancia, ¿verdad? Fue la gratísima sensación de estar en mi casa, que es el mundo del tabaco. Gracias a todos, amigos.



Fue un fiestón del que no sé ni qué contar, aunque ya he contado lo fundamental: que me pasé la mayor parte del tiempo dando la mano y repartiendo abrazos y besos (y, lo que es más importante, siendo besado) y recordando a gente con la que, en una o en otra ocasión, he compartido un buen rato, un viaje, una entrevista, un cigarro, una confesión...

El tabaco es amistad. ¡Qué coño! ¡A fumar todos!



Buen fin de semana a todos.

X. Bea-Murguía (el de la foto es mi jefe, Álvaro Garrido)

Etiquetas: , , ,