lunes, enero 09, 2006

Coñazos Tristes


Papichulos:

El cocodrilo verde como dice el bolero, Cuba en los mapas o la nación cubana para aquellos que gustan de disertar como hacen los políticos es un ejemplo de coñazo triste, de coñazo paliza o de brasa “never ending story”.Cualquiera tiene un tío bisabuelo que estuvo luchando en la guerra de Cuba dando hostias a los Mambises o Manbíes y sudando unas fiebres raras, cien años después, la amnesia colectiva provocada por los medios de comunicación nos habla en términos de “chantaje colectivo emocional”:
“La escasez por la que atraviesa el pueblo cubano”, “Las desoladas calles de la Habana”, “Los mocos que cocinan en ensalada en Santiago son insípidos pero provocan alegría y jolgorio entre los lugareños” y frases que intentan inducir en la masa: Usted, yo, y todos nosotros, sentimientos de culpabilidad y caridad cristiana.Si esa inducción se repite a lo largo de varios años se produce lo que considero el coñazo triste.

Ni mucho menos pretendo reirme de la desgracia ajena, pero los coñazos tristes generan tópicos reprochables del estilo: “Los Alemanes son gente trabajadora”, “Los negros tocan mejor jazz porque llevan el ritmo muy dentro de las hostias que les daban antiguamente”.Frente al coñazo triste lo mejor es documentarse pero no en un periódico sólo.... ,¡¡¡hombres de Dios!!!, y si ya se tiene un complejo de Willy Fog tremendo y se que muchos de Ustedes van de Willy Fog , se viaja al sitio de turno y se entera uno en vivo de las miserias por las que atraviesan las personas de otras latitudes que es lo que se lleva en el turismo de actualidad : ¿Qué cojones pinta uno en Mauritania? ¿Sus gentes?, ¿Sus caldos?, ¿Su Nouvelle Cuisine? .Esta es una experiencia en la que el visitante siempre tenderá a emitir frases tan cosmopolitas como “la paella aquí no saben hacerla, si lo llego a saber nos vamos a Benalmádena María, estos Kazajos ay que ver...”.

Los coñazos tristes a mi personalmente no me inmutan aunque respeto a todos aquellos que por su solidaridad pueden permitirse el lujo de ayudar a los demás y contar batallitas.
Siempre he estado en contra de los Aerosoles y del cultivo indiscriminado de alcachofas.

5 Comments:

Blogger hartigan said...

casi siempre de acuerdo con tus reflexiones, punko...sin embargo, hay que tener cuidado de no caer en estas trampas y a la vez no olvidarse de que realmente algunos lo pasan bastante mal
kiponbloguing ol rait!!!!

09 enero, 2006 17:41  
Blogger Wells & Bea-Murguía said...

Así me gusta... That's the way I like it, move your body, shake it, shake it, shake it baby. En definitiva, Wells&Bea-Murguía es como una rueda de reconocimiento, pero si siempre estamos solos los dos mismos tipos feos y sospechosos habituales (¡Qué gran película para ver sólo una vez!), no tiene misterio: el culpable es él, sin duda.
Yo soy bastante Willy Fog, que no es lo mismo que ser bastante Marco Polo. A mí me gusta viajar por el circuito turístico, porque es cómodo y seguro, pero desmarcarme a la hora de la tienda de papiros y el baile del vientre. El Marco Polo coge el vuelo a Ndjamena y se planta allí a vivir la experiencia del viaje, expulgándose achicharrado por el sol a la manera autóctona. Es otra forma de viajar, muy respetable, que a mí, personalmente no me gusta.
Nada tiene que ver eso con la situación del Chad. Probablemente, la visita de Marco Polo y señora hacen del turismo su primera industria, lo cual es una puta desgracia (algo en lo que estamos de acuerdo todos). Lo malo es que después, Marco Polo te mira con desprecio cuando le cuentas que has ido a un todo incluido en Riviera Maya. Y digo yo, ¿no se puede hacer de todo en esta vida? ¿Será que al Sánchez Dragó de turno no le gusta atiborrarse de cervecitas al sol, con el dolce fare niente como único horizonte en una semana y una playa paradisíaca entera para tí?
Un amigo mío, mi José Manuel González (un beso, majo) estuvo allí con su señora acabando con las cervezas del lugar (creedme que es el único hombre en la tierra capaz de tragar cerveza y orinarla en décimas de segundo, lo que hace de su capacidad, un infinito inconmensurable, válgame el pleonasmo). Cuenta que su único estrés provenía de decidir si tomarse la cervecita en la tumbona al sol o en la barra a la sombra, lo cual resolvía alternando un sitio y otro. En esto, que estaba mi Jose con su pelambrera pectoral al sol, disfrutando de su cervecita en la tumbona, cuando se acerca un animador, ese cáncer de los resort todo incluido, y le dice: "Señor, ¿que acaso no le gustaría a usted jugar a pelota base en la playa?".
Y mi Jose que se arranca de inmediato y le dice: "¡Es que no tengo tiempo!". ¡Este es mi Jose! Quizá su experiencia mexicana habría sido más auténtica en Chiapas que en Cancún, pero que le quiten lo descansado.
X. Bea-Murguía

09 enero, 2006 20:36  
Blogger hartigan said...

no se preocupen, yo pienso seguir apareciendo por aqui...aunque, querido Javier, como lea tu señora eso de que estais solo dos, igual te llevas otra bronca...
por si no tuviste suficiente con la de los reyes magos (pronunciese magros, parafraseando al insigne wells)
por cierto, que tienes en contra de sospechosos habituales? yo no me canso de verla...
sakit to mi beibi, guan mor taim!!!!!

09 enero, 2006 22:28  
Blogger Wells & Bea-Murguía said...

Estoy definitivamente a favor de "Sospechosos habituales"... Y no te preocupes por las broncas de mi señora: el blog no es la vida real y las broncas cibernéticas no dejan moretones.
Camon an letmi si seik yor telfeder... AAAAAAAAAAAAAAAAAH (por cierto, ¿significará esto algo así como "te se ve el plumero, AAAAAAAAAAAAH?").

XBM

09 enero, 2006 23:22  
Blogger Wells & Bea-Murguía said...

Hombre no empezemos con los temas sensibles de la reflexion de todos los negritos tienen hambre y frío porque apagamos.

Hormon

10 enero, 2006 20:45  

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