miércoles, enero 03, 2007

Pobre Papa Noel que no tiene a William Munny


Queridos amigos:

verdaderamente, cuando nos da por algo, resultamos cansinos hasta la arcada. Aún recuerdo el anuncio aquel repugnante del niño que enganchaba el móvil de su padre y se dedicaba a llamar a todos los teléfonos de la agenda diciendo "Hola, soy Edu, Feliz Navidad". Lo tengo clavado en el córtex y muchas noches tengo pesadillas con él. Sueño que usted (sí, usted) me llama y me dice: "Hola, soy Edu, Feliz Navidad" y que yo le respondo: "Hola, Edu, ¿quieres ir a la casita de Andre Gide a jugar un ratito?". Habría colgado al repelente Edu, y a sus doscientos mil imitadores (algunos de ellos, buenos amigos excepto en ese momento), de la percha de la puerta con mucho gusto, por pesados, por estar llenos de buenos deseos empalagosos y por repelentes. Todo Dios con la puta frase todo el día. Un horror. ¡GEROOOOOOOOOOOPA!

Supongo que a ninguno de ustedes se les ha pasado por alto la moda repelente de este año, que ya llevaba un par de temporadas asomándose incipiente por los balcones de Madrid (no sé si en otras ciudades ha proliferado este horror como aquí, que se ha convertido en una auténtica pandemia). Para mi gusto, es una muestra del odio que, en el fondo, los españoles profesamos hacia el extranjero en general, un signo claro de xenofobia. Por mucho que lo queramos ocultar apuntándonos a oenegés que nos limpian la conciencia por dos durillos (que para nosotros no es nada, pero para un niño del tercer mundo puede suponer la escolarización y, por tanto, la ruina de su padre que ya no tiene quien curre en su lugar), en España la xenofobia cuelga en pancartas rojas de un ejército innumerable de balcones.

En España, en Madrid al menos, odiamos a Papa Noel.
Lo odiamos a muerte porque es una costumbre extranjerizante, porque viene de fuera.
Por eso, como bien dice mi señora, medio Madrid ha ahoracado a Papa Noel de su balcón.
(Jajajajajajajajajaja... ¡Qué fina es la jodía!)
Y vas en el coche por Madrid y, por doquier, ves tipos de rojo ahorcados colgando de los geranios.
¡Colgaos, como Sadam!
Condenados por el imperdonable crimen de ser extranjeros, por no ser de aquí de toda la vida.
Y Papa Noel no tiene a un William Munny que se cargue al dueño del local por adornarlo con el cadáver de su amigo (Morgan Freeman).
Odiamos tanto a Papa Noel que sólo nos falta ponerle un cartel:

"Tú, puto gordo. Extranjero. Observa bien cuál es el destino de los inmigrantes que intentan entrar a mi casa por la noche a través del balcón".

Cabe concluir, por tanto, como es natural entre mentes bienpensantes, que este linchamiento es una prueba más de que la xenofobia es siempre ignorante:

Papa Noel no entra nunca por el balcón, machotes y machotas, sino por la chimenea.
Papa Noel no necesita una puta escalera para subir, porque Papa Noel aparca el trineo en el tejado y baja por la chimenea o por el xum de la cocina.
Los que suben por los balcones son Romeo Montesco, y no lo hace precisamente para dejar regalos (al menos no regalos de los que se desenvuelven antes de nueve meses), y las bandas de allanadores del este de Europa. Estos, tampoco dejan regalitos.
Y, además, los Reyes Magos no son precisamente de Moratalaz. También son extranjeros. Dos moros y un negro, tres camellos que, encima, se beben su mejor whisky. ¿Por qué no los ahorcan a ellos también?

Hagan el favor de descolgar al pobre Papa Noel, que no tiene la culpa de que todas las costumbres ancestrales de su pueblo, sin excepción, en una ocasión fueron nuevas.

X.Bea-Murguía (el linchamiento es, de todos, el espíritu navideño que más me gusta)

Si no digo algo de ETA, reviento. Para mí, por fortuna, ha quedado claro que Zapatero, aunque es amante del diálogo, no sabe hablar el lenguaje de las hienas. Me solidarizo con él, sinceramente, porque se le ha quedado cara de tonto: ya no hay quien lo distinga de Mr. Bean. Ahora que se ha visto una vez más que los hijos de perra sólo saben morder, y con la boca llena no se habla, sólo espero que el PP demuestre que está a la altura, pero lo digo sin convencimiento. Ojalá me equivoque, pero no creo que ninguno de los dos partidos sepa lo que es estar a la altura.

A la AVT le dedicaré un día de estos una entrada: su dolor, con el que me solidarizo de corazón, no los convierte en interlocutores políticos válidos. Más bien, al contrario.

5 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Respecto al final del artículo, decir tan sólo que nunca creí posible que cupiera tantalucidez en tan pocas líneas.
Un ciudadano anónimo (uno, no el otro)

03 enero, 2007 09:50  
Blogger Wells & Bea-Murguía said...

Gracias, Ciudadano Anónimo (uno, no el otro). Sabiendo de quien viene el comentario, se aprecia el doble

Un abrazo

Javier

03 enero, 2007 11:14  
Anonymous Anónimo said...

Chapeau por el artículo y doble chapeayu (riau, riau) por la coda. Se ve que le sienta bien el turrón.

Gaitero

04 enero, 2007 13:07  
Anonymous Anónimo said...

Y ahora, ¿qué hace todo el mundo con los cadáveres de Papá Noel? Llego de vacaciones y aún algunos rezagados siguen teniendo al muerto colgando de la balconada. ¿No ha sido suficiente exhibicionismo ya, después de 20 días de ahorcamiento público? El otro día se tiró un niño por la ventana desde un quinto piso... para coger a Papá Noel. Pero bueno, ya sabes, la culpa como siempre y como la de todo, según Zapatitos, será de ETA, del PP y de los medios de comunicación (por si os quedaba alguna duda).

08 enero, 2007 10:11  
Blogger Wells & Bea-Murguía said...

¡Ahora vamos a por San Valentín!

Javier

08 enero, 2007 15:45  

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