domingo, diciembre 03, 2006

Yo no me llamo Javier

Queridos amigos:

me encanta mi nombre. Yo lo prefiero con sus seis letras, Javier, aunque nunca me han molestado, ni mucho menos, cualquiera de sus diminutivos, alguno de ellos, incluso, fomentado por mí en otra época: Txabi, Javitxu, Javi... Hasta hay quien me llama Javito.

Me encanta llamarme Javier. Me parece un nombre cojonudo. Por eso, en un día como hoy, a pesar de ser domingo, me he puesto aquí a tocar el piano. Yo no creo mucho en estas cosas, pero, bueno, me parece un buen motivo, tan bueno como cualquier otro, para acordarme de la gente. Lo malo es que en mi época, los javieres aparecimos como setas. Voy a hacer memoria:

A Javier Romera i Sánchez, que le quiero mucho.

A Javier Marca, a quién mando muchos ánimos, ahora que anda con luces color violeta emanándole del pecho y esas cosas tan chungas que le pueden suceder a cualquiera sin necesidad de ingerir polonio. Mi solidaridad, mi apoyo, mi cariño, mis canastas ocultas...

A Javier Rubio, "Javilo", que es amiguete desde casi siempre.

A Javier Moreno Medina, que me aguanta mucho porque somos primos. Siempre quise ser un Medina.

A Javier Valverde, que nació, además, el mismo día que yo (aunque muchos años después) para que no le dé disgustos a su madre.

A Javier Garrido, que da el mangazo y me acusa después a mí, con los bolsillos llenos de puros. ¡Y ni siquiera fuma!

A Javier Aragoneses, tan contento él con su Lola.

A Javier Cano, Javier Carabante y Javier Vázquez, que eran compañeros míos del cole. A saber qué ha sido de ellos. Espero que les vaya bien.

A Javier Carbajo, harinero; Javier Cuadrado, amiguete de la ciudad de los periodistas; Javier Riera, pintor que me conoció bajo los efectos del saque; Javier Gómez Darmendrail, que, como es político, nunca cumplió su promesa de volver a comer conmigo; Javier Corona alias el "Bicho Bola"; Javier Coronado, alias "A pelo"... A pelo, a pelo, le decían los niños del parvulario; Javier Rodríguez, periodista al que, sospecho, nunca caí demasiado bien; Javier Linares que se llevó a la chica guapa y le teníamos envidia de la mala; Javier Terrés y Javier Areitio, del grupo de los malos oficiales; Javier Herrera, que era un cachondo que tocaba el guitarrón; Javier Blázquez, a quien acabo de conocer...

Supongo que se me olvida más de uno y que, incluso, alguno de ellos es importante para mí. Sabrán perdonarme.

Felicidades a todos. Hoy es San Francisco Javier... Y mañana, Santa Bárbara.

X. Bea-Murguía

2 Comments:

Anonymous margarita said...

Pues tienes razón y yo sin felicitarte amigo... Muchas felicidades.

05 diciembre, 2006 10:59  
Blogger Wells & Bea-Murguía said...

Gracias, amiga

Javier

05 diciembre, 2006 12:25  

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