jueves, noviembre 08, 2007

El Apocalipsis en Amsterdam (II)


Yo como la boca rápidamente,hago chu, chu, chu, la tipa se queda asombrada y entra en un estado entre letargo e inconsciencia en el que no sabe realmente que hacer: Si pegarme, si echarse a llorar porque nunca antes ha sentido algo igual o desmayarse.

En ocasiones he oído frases del estilo: es que me vuelves loca y en otras directamente me han mordido los labios, o me han soltado una hostia, lo que ha derivado en tener que aplicarme crema de labios de guayaba o visitar al dentista.

He preguntado directamente a mi doctor en diversas ocasiones cual es la mejor etapa del día para comer la boca a alguien, mi doctor, asombrado, ha mirado el vademécum, ha realizado un par de llamadas al consejo de doctores y ha decidido que los mejores días para comer la boca son los Lunes nublados, cuando en los canales huele a perrillo mojado, justo después de la lluvia.

Esto a mi no me importa, me hace plin, no me causa angustia, hay gente que se angustia por comer "oliebollies", hay gente que se angustia porque mis labios le parecen neumáticos.De hecho en un par de ocasiones los de Michelín me han querido poner publicidad pero yo me he angustiado por llevar al muñeco ese de Michelín que tiene un aspecto de veraneante ordinario.

No hay que pensar en "oliebollies", no hay que pensar en nada cuando yo me pongo a comer la boca, porque se para el tiempo, se retrasan los trenes de NS y los tram del GVB y el sumsun corda y en Schiphol cortan la luz y el del 193 se declara en huelga.

Alguien busca el tapón para secar los canales de la ciudad, para ver que se esconde entre tanta agua malgastada y maloliente, unos dicen que podrían encontrarse mas de cien mil botellas de cerveza en el Kaizersgracht, yo le he preguntado a mi doctor y entonces me ha dicho que tome paracetamol y que descanse y he hablado con Leo Van Kampen que se ha gastado todo su asignación para coleccionar soldaditos de plomo visitando los cafés de la Brouwersgracht, en el Tabak Café solo le han dado un numero de teléfono de un tipo que al parecer vendió los doce trajes de buzo.

Tu sastre tiene dudas sobre tu gusto, el siempre te espera en Regulierstraat los domingos saboreando una cerveza blanca y justo antes de que aparezcas llama a su asistente chino para que tenga preparada la camisa mas encogida de la tienda.Te llaman la masita en el barrio.Los domingos, cuando apareces con tu bolsa portando tu traje de scuba de un viaje a mares lejanos, en alguna parte de tu bolsa escondes la foto de algun Ali-Baba de pelo ensortijado.

Pero esa es otra historia.


1 Comments:

Anonymous Javier said...

JAJAJAJAJAJAJAAJAJJAAJAJA

¡El famoso bocado de perro!

Javier

08 noviembre, 2007 06:29  

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