miércoles, agosto 16, 2006

Crepitación y crispación (desiertos cercanos)


Queridos amigos:

Hoy me voy a destapar un poco. Me voy a mojar porque estoy quemado. Es 16 de agosto y estoy en mi casa de rodríguez provisional (un día y bastante), y Pérez Touriño acaba de decir que en Galicia han ardido, durante estas dos semanas de infierno, unas 70.000 hectáreas. Ya. Claro. Sólo la zona del pueblo de mi padre, Boiro, la Sierra de Barbanza, ha quedado cubierta de un chapapote negro tan feo y dañíno como el del Prestige. Touriño no menciona los cuatro muertos, ni que el monte tardará años en recuperarse, ni que las mareas de agua salada que han caído desde los hidroaviones sobre las leiras han destrozado las cosechas, han arrastrado carbón negro a los ríos, a las playas, al mar. Tampoco dice que las pavesas, las charamuscas, flotan sobre el mar formando un chapapote mortal para el marisco, ni que la temporada turística se ha hundido... Si Pérez Touriño quiere resumir estos doce días con una cifra (falsa), a lo mejor es porque no cuenta los cinco días, cinco, que estuvo de vacaciones mientras su ranchito ardía. Y no me refiero a su casa de Rois, defendida del fuego por un retén en exclusiva. El "facha" estuvo uno cazando y no se lo perdonaron. Estamos prácticamente solos en Madrid, amigos y amigas, así que me voy a alargar bastante... Ya lo advierto.

Galicia es elemental, dicho sea por los cuatro elementos. Supongo que es parte indeleblede su magia. Hasta este año, uno de ellos preponderaba: el agua. Y no sólo por el mar, que allí es la vida misma, también por la lluvia. Hemos pasado no pocos veranos mirando al cielo, tratando de obtener de las estrellas el augurio de un día más de playa, que siempre amanece como un regalo. No todos los meses de agosto hemos tenido la suerte del veraneante de este año. Otros, tarde o temprano, la lluvia ha irrumpido reclamando su cetro, su trono de pino y eucalipto, su corona de tojo y helecho, convirtiéndose en un espejo de suelo que embellece, si cabe, las calles de Santiago de Compostela. Si a ustedes, como a mí, les gusta ver los lugares en su elemento, en Galicia, la lluvia, aunque dé al traste con un aburrido día de playa, invita al esplendor de las piedras.

Y, sin embargo, este año... ¡Fuego! Ya lo saben todos ustedes. Lo han repetido en los medios hasta la arcada, un vómito provocado por algunas declaraciones que han sonado a borborigmo, a diarrea mental popularizada, aunque en directo, sobre el terreno, les garantizo que el asunto es mucho más descorazonador. Lume, fuego en gallego, es una palabra bonita, más puramente latina. Deriva del neutro lumen-luminis y comparte etimología con "iluminado". Crepita la lume y crispa el iluminado, como un César Visionario en la puerta de su helicóptero. Crepitación y crispación, ese crep-crisp que suena al fuego comiéndose el monte, crep-crisp, crep-crisp, como si fuera su marca de cereales para el desayuno.

Crepitación

Regresé en tren a Santiago de Compostela el jueves 10 de agosto, cumpleaños de mi madre, y nada más pasar A Gudiña, el primer pueblo de Orense, me invadió un pensamiento: por el humo se sabe dónde está Galicia. Los políticos, como los sioux, han recordado esta esquina de España, tradicionalmente encerrada en sí misma, inaccesible, auténtica y más alejada de la "metrópoli" que las Indias, por las fogatas de los vaqueiros. El paisaje era conmovedor y empeoraba según el Talgo se iba acercando a Orense. En la ciudad de las Burgas, fuentes de agua ardiente, una columna negra triunfaba sobre las casas desde poco más allá de uno de los montes que rodea la urbe. Una ciudad rodeada de fuego y montes, como Roma, preguntándose quién es el Nerón. Más que una densa cortina de humo era una persiana capaz de anular al mismo sol que luchaba por brillar, convertido en un punto rojo rubor, quizá por el esfuerzo por resplandecer a través del poderoso humo.

En Santiago me esperaba toda mi familia. Habían ido a pasar la tarde allí: mi mujer, mi hijo, mi madre, mis hermanas, mi cuñado, mis sobrinos, mis tíos... Su relato de los días pasados me pintó un panorama negro. Estaba atardeciendo. La noche, ayudada por el denso humo gris oscuro, había impuesto su tiniebla antes de tiempo, como si en el Monte do Gozo la Inquisición hubiera quemado vivo a Jesucristo. Aún así, a pesar de la oscuridad reinante, el camino hasta Padrón se intuía trufado de altas piernas de humo, de tierra ennegrecida, de cunetas y medianas abrasadas, de pinares convertidos en funestos campos de cruces. Una enorme parrillada en el día de San Lorenzo, una descomunal sanjuanada que ha descompuesto campos y campos de pimientos. El año que viene no picará ninguno. Sencillamente abrumador. Jamás en mi vida había visto nada igual.

De Padrón a Boiro, en la vía rápida del Barbanza, podíamos ver a lo lejos, sobre un monte que supusimos quedaba a la altura de Rianxo, una larga y fina raya roja y naranja en el horizonte. Ya era noche cerrada y su rastro de infierno funcionaba como un faro para conductores perdidos. No dejaba lugar a la duda. La vía rápida iba en esa dirección.

Recordé que había dejado en el tren una conversación a medias con David Torres. Le llamé y pude radiarle en directo el desolador panorama y la creciente amenaza de un fuego que se nos acercaba. Beatriz conducía. El niño miraba por la ventanilla en silencio. Hasta él, con cinco años, era capaz de comprender el desastre. Fuimos avanzando hacia Boiro con la vista fija en la lume que parecía querer cortarnos el paso.

-- "Está a cien metros de nosotros", decía yo por teléfono. Casi se podía oír con nitidez el crep-crisp, crep-crisp de las llamas devorando el monte.

-- "¡Joder!", seguía hablando por teléfono. El humo invadía la calzada como una niebla siniestra. El olor, insorportable, llenó el cubículo de hedor a cementerio de árboles. En el cruce con el puente de Catoira, el fuego estaba a cincuenta metros del coche. "¡Joder!", insistí, "¡Está aquí mismo! ¡No te lo puedes imaginar!".

Yo estaba tranquilo, aunque quizá pecaba de inconsciente. El fuego corría en paralelo a nosotros, como un conductor que adelanta por la izquierda a toda leche olvidando el carnet por puntos, a veinte metros de nosotros mientras ascendíamos por la sierra camino de Taragoña y Rianxo. Sólo me di cuenta verdaderamente del peligro cuando Rodrigo, mi hijo, me dijo:

-- "Papá, tengo miedo".

Miré por la ventanilla. Nunca antes en mi vida había visto una tiniebla tan resplandeciente. Sentí un calor intenso en el costado y colgué el teléfono. Creo que no me despedí. La lume estaba a cinco metros de nosotros. Cinco, no más, y yo no podía charlar más sobre las chorradas de nuestros gobernantes. Hablábamos del problema como si fuera un desierto lejano, pero ella estaba allí, exhalando su cálido aliento, rozando nuestro coche con la punta de su larga lengua batracia. La frase de mi hijo despertó mi propio temor. El fuego estaba en la misma cuneta de la vía rápida a la altura de Taragoña. Abracé a Rodrigo para mitigar su miedo con el mío y él me clavó sus deditos en el pecho.

-- "¡Tira, Bea, tira!", creo que dije, aunque ella no lo había dudado en ningún momento. Mi hijo temblaba. Habíamos llegado a un punto en que el fuego estaba cruzando la carretera como un peatón despreocupado e invulnerable. El silencio se apoderó del coche. Las lenguas de fuego lamían nuestro parabrisas como si quisieran engullirnos. Los restos de los tojos, convertidos en bolas de fuego, pasaban de un lado a otro del asfalto prendiéndolo todo, contagiando la enfermedad de la llama al matorral seco.

-- "¡No se ve nada!", decía Beatriz asustada buscando los antiniebla del coche. La bajada hacia Rianxo se había convertido en una masa gris oscura y negra, un opaco resplandor naranja y rojo. Un puto infierno.

Pasamos. Detrás de nosotros, un camión de bomberos cerró el tráfico por la vía rápida. Enseguida llamaron mi madre y mi tía Carmen, que habían atravesado el mismo incendio unos minutos antes, para asegurarse de que estábamos bien. Por suerte, sí.

(La foto la sacó mi tía Carmen desde el coche. El que va delante es el coche de mi cuñado Kike, con mi hermana Begoña y mis sobrinos. Nosotros íbamos cinco minutos por detrás porque nos pilló un semáforo inoportuno a la salida de la estación de Santiago. Creo que no he exagerado en nada ni el paisaje, ni lo que vimos, ni las sensaciones que tuvimos).

Crispación (desiertos cercanos)

Ya no arde Galicia, pero han sido dos semanas de intensos fuegos, avivados por los políticos que prefieren incendiar el debate público antes que poner soluciones que se anticipen a los problemas. De hablar un rato con Jorge Arjones, el marido de mi prima Teresa, y con Caramés, el marido de mi prima Fer, pude sacar algunas conclusiones. La radio, un experto independiente y un par de políticos, más algún comentario suelto, ha acabado de sentenciar el asunto para mí.

En España se declaran al año 20.000 incendios. La inmensa mayoría quedan relegados a la categoría de conato. Una reacción rápida es fundamental para ello, es decir, una estrategia previa al desastre, que se anticipe a su aparición y permita extinguirlo, allí donde se declare, antes de que tenga una fuerza imparable. No vale con ir a Galicia a hacerse la foto o a decir memeces cuando todo arde. Hay que llegar antes que el pirómano, ser más rápido que la destrucción.

De los 20.000 fuegos anuales, la mitad, 10.000, se producen en Galicia.

¿Son provocados? Siempre o casi siempre. Pero no sólo este año. Todos los años. Intereses, pirómanos, negligencias, vaqueiros que prenden el monte público para obtener pastos... Entonces, ¿en qué se diferencia este año de anteriores? Al Bloque Nacionalista Gallego le huele a chamusquina, pero ellos son los principales culpables. ¿Qué van a decir? ¿Qué pueden hacer? Echar la culpa al demonio, lanzar un mensaje que no se puede probar, pero que sus filas van a aceptar como bueno pase lo que pase, se investigue o no. Stalin era de origen gallego y los que en otra hora negra salieron a la calle indignados, hoy se quedan en casa para no hacer el caldo gordo al PP. No les cabe ninguna duda: el PP es el Nerón de Galicia. Este mensaje ha calado hondo y quien no lo dice abiertamente, lo insinúa entre dientes.

Es cierto que este año hay aspectos que hacen que la tipología del incendio sea distinta. El primero es que en Galicia no hay un gobierno bipartito sino dos gobiernos partidos: el del PSOE, que se libra de esta quema, y el de Anxo Quintana, del BNG. Las consellerías están separadas y los amantes del diálogo apenas se hablan entre ellos. Ni siquiera en gallego. Un desgobierno total.

La Xunta se ha deshecho de todos los efectivos antiincendios que formaban la base de la estrategia previamente diseñada por el gobierno de Fraga. Ha sustituido la antigua política antilume por una nueva que se basa en dos principios:

1.- Todo el que no apruebe un examen de gallego, aunque lo hable desde la cuna, fuera, a tomar polo cu.
2.- Entre los mandos y directivos, todo el que no sea del BNG, fuera. No importa la experiencia acumulada o el conocimiento de una estrategia que sí funcionaba. El BNG tiene su propia estrategia de anticipación al fuego mucho más definida, mucho más acertada, basada en un criterio fijo muy preciso: que no es la del PP. Los del PP son unos fachas y tenían una política forestal de fachas.

En definitiva, han quedado sólo el conselleiro y el bombeiro toreiro, que falan moi ben o galego normativo, eso sí.

Además, la sequía está siendo tremenda. En Boiro hace dos meses que casi no llueve y el monte está inusitadamente seco. El viento ha ayudado bastante, zoando con enorme fuerza estos días en la Rías Baixas. Pero esto no es culpa de la Xunta, claro, es sólo un añadido más a la catástrofe.

Pero a sequía, viento y sectarismo político se une un cuarto factor: la inoperancia. Yo no lo sabía tampoco, pero, al parecer, el ferrocarril es uno de los mayores causantes de incendios forestales. Cuando el tren entra en la ciudad (¿les suena de algo fuegos localizados cerca de núcleos poblacionales?) frena y, al hacerlo, un festival de chispas invade las proximidades de la vía. Si hay sequíay viento, si las vías, las carreteras y las autopistas no están desbrozadas, y si no hay una política antiincendios que se base en un criterio más acertado que "No al PP", ahí tenemos un nuevo foco. Cerquita de una ciudad. Galicia no sólo está seca, no sólo ha habido mucho viento y no sólo está en manos de unos impresentables, además, está llena de hierbas altas y secas que nadie arranca. Parece claro que el monte no se puede desbrozar, no lo aguantaría el presupuesto, pero las autopistas que estos fuegos han cruzado como si les hubieran pintado un paso de cebra, estaban invadidas de hierbajo. Las autopistas y carreteras desbrozadas, entre otras cosas, son eficaces cortafuegos. Las vías de los trenes parecía pesebres preparados para dar lumbre. Ahí tienen la cuarta explicación: los responsables de desbrozar cunetas no lo han hecho en meses, como si le hubieran puesto miguitas de pan al fuego.

El gobierno no tiene la culpa. Zapatero, pobrecito mío, fue con sus coditos pegados al costado a Galicia a decir que mientras arda el monte el Gobierno en pleno estará allí, diez minutos antes de coger el helicóptero que le llevó de vuelta a sus vacaciones en Lanzarote. Creo que hablaba en sentido figurado. Estará en alma, pero, en cuerpo, ni el de bomberos. Desde luego él no ha prendido la lume: no sabe ni cómo funciona un mechero.

La ministra Narbona y el conselleiro de Medio Rural, perteneciente a la parte del gobierno en manos del BNG e independiente del gobierno de la Xunta, no sabían cuántas hectáreas se habían quemado y no tenáin ni puta idea de las causas de los fuegos, pero empezaron a hacer declaraciones, a señalar con el dedo, cuando aún ardían 80 focos, lanzando acusaciones que los más sectarios de sus filas ya creen a pies juntillas. El BNG ha cerrado filas con la misma propaganda que han usado tradicionalmente los etarras, Castro, Stalin, Hitler y Franco: lo que dice la dirección se asume como cierto.

Sólo una vez extinguido el fuego se puede hacer una investigación sobre el terreno para conocer qué o quién lo causó, pero ya hay veintisiete detenidos y los responsables, que no quieren asumir su responsabilidad, ya están hablando de desiertos lejanos, como hizo Aznar en su comparecencia en la comsión de "investigación" de bambalina que se montó en el Congreso por lo del 11-M. Aquellas declaraciones de Aznar fueron insidias. A mí me indignaron:

-- "Los responsables de estos atentados no se encuentran en desiertos lejanos".

Todo Dios se le echó encima y con razón. Si Aznar sabía algo que pudiera esclarecer los hechos, su deber era decirlo y no andarse con enigmas y medias palabras. Nada de insinuaciones: hechos. Y digo yo: veintisiete detenidos y todavía no se puede acusar al PP abiertamente. Hay que detener a más gente como sea. Por cierto, ¿para qué coño quema el PP el monte en Galicia si quedan dos años para las elecciones?

El sábado pasado, el peor de todos, el tío más sátrapa del Gobierno, el ministro del Interior Pérez Rubalcaba dijo: "estos incendios... vamos a ver si encuentro la terminología adecuada... estratégicos". Para mí que la palabra adecuada venía bien pensadita de casa y que esto es el mismo tipo de insidia que lanzó Aznar en su día. Si sabes algo, denúncialo y que los culpables, sean del PP o del POPÓ, se pudrán en la cárcel si es preciso. Pero Rubalcaba no tiene ni idea. Lo único que hace es cerrar filas, no perder votos, insinuar desiertos cercanos, oscuros intereses políticos encendiendo las llamas.

Sinceramente pienso que el 11-M le va a pasar factura a Rubalcaba, con su escasa memoria histórica, sus doscientos muertos, sus terroristas islamistas y ateos que se inmolan en Leganés en lugar de hacerlo en los mismos trenes, con el cadáver caliente de un GEO que ha ardido sin explicación como si fuera un monte gallego. ¿Por qué un terrorista islamista profanaría una tumba para quemar a un muerto? Pero esto es otra historia que ya no interesa. Ya no queremos saber quién ha sido. Ya nos lo ha dicho Llamazares y le creemos. Como los incendios en Galicia que nadie quiere saber quién ha sido porque todos los saben ya. El caso está cerrado. Puro Stalin, insisto.

Perdonen el rollo. El miércoles contemporizaba. Entre el jueves y el sábado, recorrí Galicia desde A Gudiña a Orense y Santiago, he cruzado un fuego en Rianxo, he ido a una playa llena de restos quemados de un naufragio forestal en un soleado día que parecía nublado, he visto las columnas de humo sosteniendo una gigantesca nube seca que tapaba el sol, he pasado por un paisaje negro, un desierto cercano, carbonizado, desde Boiro, Rianxo y Padrón hasta Santiago y Ordes y esa desoladora visión me ha encendido. Estoy esperando el movimiento ciudadano, el Nunca Mais, a los intelectuales adeptos, a los actores, a todos los solidarios. El desastre es de unas dimensiones indescriptibles y todos los sectarios que, por desgracia, abundan en este país ya tienen claro quién ha sido, por eso nadie lo pregunta a voces ante la sede del gobierno en el Edificio San Caetano. La memoria histórica es así de selectiva y, por supuesto, aquí no va a dimitir ni Dios.

Ésta es mi larga opinión y mi aventura en Galicia, pero no pretendo sentar cátedra. Sí usted tiene una distinta, sírvase a exponerla libremente. Aquí sí creemos en la libertad de opinión. Aceptamos incluso que usted sea del PP y crea firmemente que el PP ha prendido el monte pero, también, que usted sea del BNG y crea que han metido la pata (esto último está recomendado bajo pseudónimo).

X. Bea-Murguía (si has llegado hasta aquí, enhorabuena)

15 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Para mí está clarísimo que la culpa es del PP. Y las medusas las colocaba una a una Rajoy, haciendo snorkell con el culo en pompa.

Gaiteiro (con la gaita echando humo)

16 agosto, 2006 21:15  
Anonymous Anónimo said...

Lo triste es politizar todos los temas,caben varias posibilidades:

a)Píromanos
b)Venganza de los colombianos
c)Retenes
d)El clima.

Y... si se hubiera dado una ¿circustancia múltiple? por ejemplo 4 píromanos+un capo mosqueado+un retén que non fala galego non?.

17 agosto, 2006 10:39  
Anonymous Anónimo said...

Lo importante no es quién lo hizo. Lo esencial es ver cómo han reaccionado la Xunta y el Gobierno. Está claro que el PZOE utiliza al PP como el FBI de los viejos tiempos utilizaba a los comunistas: tienen la culpa de todo.


Gaiteiro

17 agosto, 2006 11:06  
Anonymous Anónimo said...

Pero los politicos no reaccionan ??.

Esa lección no la aprendí en el cole

17 agosto, 2006 15:40  
Blogger H.Wells y X.Bea-Murguía said...

Resumen: mucho fuego y bastante cague.

Los políticos son lamentables.

Los incondicionales, peor.

Véase:

http://www.xornal.com/article.php3?sid=20060813014011

Javier

17 agosto, 2006 20:50  
Anonymous Anónimo said...

Gaitero, ¿lo importante no es quien lo hizo?
Lo importante que es??
Quien se sacó la foto??'
Está claro que ante una oleada de atentados ecológicos, ,( Más de 150 incendios provocados), como la que hubo en Galicia, la única solución no es limpiar el monte o poner railes ignífugos,o que los miembros de los retenes tengan 0,5 puntos más por tener un curso de gallego,(igual que en cualquier oposición),la solución sería prohibir el fuego, cerillas, mecheros bic, y similares..y quemarlews los cojones a los pirómanos y sus jefes,que los hay y muy gordos.
¡Nerón a la cárcel , ya,! venga de Roma o de Génova.

22 agosto, 2006 10:24  
Blogger H.Wells y X.Bea-Murguía said...

¡Cómo me suena este ingenio gallego tan fino! Apostaría algo a que somos familia y que naciste un 28 de diciembre (esto va sin segundas). Muy bueno lo de Génova. Muy fino.

Me llama la atención que todo el mundo lo sugiere pero nadie acusa abiertamente, en un tribunal o algo, al PP de haber quemado Galicia. Y yo me pregunto: ¿por qué iban a hacerlo? Si hasta dentro de dos años no hay elecciones. (Espero respuesta en debate amable y sin crispación).

Para mí que este año se han pasado con el picante de los pimientos de Herbón.

Bicos e apertos

Javier

22 agosto, 2006 10:45  
Anonymous Anónimo said...

Galicia ya estaba quemada antes de este verano.
La gente no es tan tonta como para ir dejando pruebas, los tiempos de Oswald pasaron a mejor vida y el tonto del pueblo con la barbacoa, solo pasa en Castilla -la Mancha, (total, por unos rastrojos).
Elecciones, sí municipales, en 2007.
Ganas de movilizar a la gente, y sobre todo de acojonarla, un montón, los incendios en las áreas más pobladas y al lado de las carreteras , que no estamos hablando de cuatro pinos en A Cruz do Incio, donde Cristo perdió las zapatillas y todavía no se las han mandado por Seur.
Yo no digo que saean ellos, pero A LO MOJÓ si fueron.
¿Donde está nunca máis?Pues anteayer con 50.000 personas en Santiago, por cierto, de todos los colores,blancos y azules, con estrelllita roja, con rosa y capullo, pero no había ni gaviotas ni corbatas naranjas, protestando.
En fin Javi, el tren todavía no ha llegado a Moimenta ni a Cabo de Cruz ni a Sanxenxo, pero el bosque se quema o lo queman.
Y la historia del examen de gallego es una chorrada que publican en El Correo gallego,porque esta temporada en verano no hay vida social ni puestas de largo en Santiago.
Por cierto, la fotito de Nuñez Feijoo y Ana Pastor, Me recuerda a el Sr. Lobo (Harvey Keitel) limpiando a Travolta y Samuel L. jackson, en Pulp Fiction, (Un poquito más a la derecha Alberto)(¿se puede ir más a la derecha,?).
Javi, te lo pido, apaga mi fuego interno y los pimientos de Herbón se toman de 100 en 100, los que pilles de más , PICAN, por ladrón..

22 agosto, 2006 11:14  
Blogger H.Wells y X.Bea-Murguía said...

Vamos, que te he vuelto a pillar. Los de Lume Nunca Mais en Santiago eran graciosos, no me jorobes: las pancartas con las fotos de todos los responsables del fuego (Rajoy, Feijoó, Ana Pastor y hasta ZP y Touriño)... Eran todos menos los del Bloque, que son los que tienen la responsabilidad, por lo menos, administrativa.

Lo del examen de gallego está traído por los pelos. A mí la información me pareció, en su momento, oportunista, pero, coño, es una mala casualidad.

Los incendios son provocados en un 80-90% todos los años, no sólo este, y el tren provoca algunos, no en Moimenta, claro, ni detrás de O Barral en Carragueiros.

Para mí la diferencia entre este y otros años es la ineficacia administrativa. Pero si han sido los del PP, que se presenten las pruebas y los detengan. Lo que me sorprende es que la hipótesis de que eran maniobras de distracción de los narcos para mantener ocupada a la Guardia Civil se haya desterrado antes que la de que ha sido Rajoy montando un akelarre con queimada y conxuro en Cures.

Aceptaré que hay una motivación política detrás del 11-M (sí, sí, del 11-M) cuando se demuestre. Lo demás, para mí, son insidias, íntrigas y balones fuera.

Los incendios se apagan en invierno y si este invierno el de Medio Rural no ha hecho los deberes...

Tengo algún amigo que Nunca Mais comprará más de cien pimientos por red en Herbón... Te lo garantizo.

Más abrazos

Javier

22 agosto, 2006 12:07  
Anonymous Anónimo said...

No estoy de acuerdo en que hubiera una motivación política en el 11-M, aunque sí en el 12 M, que no es lo mismo.
Puede que hayan sido los narcos con la ayuda del capitán Nemo y su reciente aparición de un nuevo Nautilius.
Que los incendios se apagan en invierno eso lo tiene claro todo el mundo, menos los que mandan, (ojo, no confundir con El QUE MANDA) (ni con MANDA HUEVOS, nuevo slogan del servicio de Coren a Domicilio).
Que se necesita una nueva política anti-incendios, me parece que es evidente.
Que el BNG tiene su responsabilidad, naturalmente,mucha, pero seamos claros, la culpa de los atentados,la tiene sobre todo el terrorista.
Que se necesita una nueva forma de repoblación, pues está claro, plantemos todos nuestro Roble, o mejor, pIno, que crece antes, ¿que coño! ya puestos Eucaliptos, que en diez años tiran p'arriba más rápido que los ajos en Las Pedroñeras, (por obra y gracia de Fray Rosendo Salvado)y dejan beneficios. Este año he llegado a oir, que el monte si no deja beneficios no sirve para nada.

También sabemos que las corrientes de opinión se manejan desde el poder, pero estos Bloqueiros son tan ineptos que ni eso saben hacer.

Nada más lejos de mi intención que defender al BNG,(Beiras No Ganaba), que les estoy pillando un ajco que no veas.

Pero tio,de ahí a decir, que la culpa es por que los bomberos los despidieron por que no habían aprobado el examen de gallego, me parece una meada fuera de tiesto, o como se dice aquí, una correada( Chorrada que publica el Correo).

Estoy de acuerdo que si hablan gallego perfectamente y tienen un curso que lo acredita, merecen esos 0,5 puntos, ya que pueden preguntar mejor a las ardillitas y a las vaquitas quien ha sido el fillo de puta.
Yo personalmente prefiero que me opere de la vista (o del ojete) el Dr. Barraquer antes que el doctor Torreiro, aunque no hable gallego, pero ya sabemos como funciona esto, no sólo en Galicia.

En cuanto a las barbacoas de Rajoy,no se , ese prefiere mariscadas en el Vilas y Nouveau Cousine en el Toñi Vicente. donde el consomé vale 18 euros y comía Don Manuel, (el gran amante de Galicia, hasta que no ganó y se marchó a Madrid, por que el lugar de los seniles está en el senado ).
Pero creo, a falta de confirmarmelo mis contactos que Monte faro ha quedado intacto y este año podrán hacer un nuevo episodio de "PP, viños e tapas".

Siempre podremos aplicarn la política de Bush,"Si el bosque se quema, tálalo antes "

¡Lo que necesitamos es a Michael Moore para que nos ilumine a todos!

Salud, y fúmate un puro,( pero no el monte.)
la cerveza, se convirtió en copa, (sin posibilidadd de impugnación)

22 agosto, 2006 12:59  
Anonymous Anónimo said...

Post data.

Correo gallego,Lunes 21 de Agosto, pag.7
.
manifestación en Santiago, parcanrtas que dicen "RESPONSAVEL", está escrito en reintegracionista, por lo tanto sabemos de donde vienen,.. fotos de Rajoy, (como no), Suárez Canal, (Conselleiro del medio rural BNG), Nuñez Feijoo (el sr. Lobo), Zapatero (¿De que coño se rie siempre este tío?),Touriño (¡Pasa Touriño, ay Touriño guapo!), Anxo Quintana (nº1del BNG), y un tio muy feo que no se quien coño es , pero tiene que ser muy malo por lo feo que es (se ve mal).
Por lo tanto, culpas para todos..Ana pastor no estaba y los del BNG sí.

22 agosto, 2006 13:29  
Blogger H.Wells y X.Bea-Murguía said...

Retiro lo dicho, entonces, aunque en la foto que yo vi en prensa (seguramente manipuladora) no estaban ni Kint ni Suárez Canal.

Aunque, insisto, poner a Rajoy en el cartel sigue siendo echar balones fuera. Si el PP ha prendido el monte por orden de Mariano (ya llamado "Mariano dale yesca"), Rajoy debería ir a la cárcel, no a un cartel. Y si no lo han hecho, ¿por qué coño está en el cartel? ¿Por ser de derechas? Responsables:

1.- Los pirómanos.
2.- La Administración que no lo impide.

El reintegracionista es este gallego que quieren hacer medio portugués, ¿no? Los que dicen "Galiza unha naçon" y esas cosas. ¡Qué pena!

Antes he puesto "apertos", pero creo que es "apertas", ¿no? Tanto gallego distinto van a conseguir que no nos entendamos.

Javier

22 agosto, 2006 13:42  
Blogger Último Íbero said...

Una crónica espeluznante de lo que ha pasado en Galicia. Lamentable la actuación de los políticos de turno, aunque parece que ya tenemos unos culpables (como desde hace unos años)... ya sabéis a quien me refiero... esos.

No olvidemos que en España el deporte nacional es el de tirar la piedra y esconder la mano (y si puede ser con el 90% de los medios de [in]comunicación social a tu favor, mejor).

22 agosto, 2006 23:25  
Anonymous Anónimo said...

Los reintegracionistas son aquellos que dicen que el gallego y el portugués son una misma lengua separada por fronteras artificiales (¿que coño es el Miño?, una meada?) y que se hablaba en galicia antes que los godos mesetarios nos impusieran su idioma.
Son los que dicen ir al extranjero cuando pasan el Padornelo o el Cebreiro, e ir a Valença a comprar toallas,(por cierto, ahora ya ni vale la pena acercarse allí, al precio que están las autopistas) le llaman "viaxar á Galiza liverada".
Naturalmente son cuatro pirados que se hacen llamar UPG, o NOS-UP, que tienen su espacio político en el BNG aunque dentro del BNG los conocen como los TAlibanes y están intentando sacárselos de encima,. no queman autobuses pero sí hacen pintadas y deslucen los carteles de las carreteras con carteles como PadroM.
Ante mi insistente sugerencia de hacer del Suevo una lengua oficial, ya que se hablaba aquí antes que el Latín, o de pasarnos directamente a los gruñidos (algunos/as ya los practican),infinitamente anterior a cualquier otra lengua peninsular (excepto la que se practica en el fondo sur del Bernabeu, je, je).
Creo que mi moción no ha sido aceptada ni comprendida, así que les digo, No ME TOQUEIS LOS SUEVOS.
Bicos (e Bicas ) e apertas.
Rdos a Don Rodrigo ya Frau Weiss.

24 agosto, 2006 10:36  
Blogger H.Wells y X.Bea-Murguía said...

Jajaajajajajajaajajajajajaja

Lo de los gruñidos es muy bueno. Es triste, triste la vuelta a la caverna que preconizan algunos para encontrar las raíces de lo nacional.

Yo siempre me pregunto lo mismo con esta gente: ¿cómo se puede ser de izquierdas y nacionalista? Es absurdo. El nacionalismo es derecha pura, la izquierda es, supuestamente, internacionalista (de ahí el himno y la organización).

Esto es un cambalache que ya no hay quien lo arregle. Espero que estos tipos no estén también reclamando Brasil como territorio gallego liberado.

A los pies quedo de tu señora, a la espera de conocerla.

Javier

24 agosto, 2006 13:07  

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