martes, abril 17, 2007

La paz en EEUU y la democracia en Rusia

Queridos amigos:

este es mi runrún. Lo sé. Soy pesado, pero... Me parece que es algo más que una coincidencia que el congreso de la Asociación Nacional del Rifle de Charlton Heston (¿por qué lo llamarán del rifle si lo que más se ve son unas metralletas del copón?) haya coincidido con la masacre de Blacksburg, Virginia, en la que han muerto 33 estudiantes.

Como saben, George Bush ha tomado medidas urgentes: junto a su mujer, Laura, ha rezado. ¿Se imaginan que después de una masacre así sale un presidente español diciendo que ha rezado? ¡La pera!

Está claro que Estados Unidos es un país armado hasta los dientes y esto tiene más peligro que un mono con un revólver (nunca mejor dicho). No es extraño verles defender el derecho, pero no sólo a la Asociación Nacional del Mipapátieneunpistolónquetecagas, a brear a tiros a quien se meta en casa, aunque sea el vecino que viene a pedir un poco de aceite y hay muchos en la América profunda (que es prácticamente toda, excepto Nueva York) que apoyan la famosa frase de Heston: "No me lo quitaréis si no me arrancáis el brazo". La frase en sí, no me digan que no, esconde un mensaje de paz y de buen rollo digno de los mejores intelectuales españoles, de esos que dicen que "por la mañana, cuando escucho la radio, me dan ganas de fusilar a tres o cuatro". (((Digresión: que esta persona firme luego el Manifiesto por el Buen Rollo y la Convivencia demuestra: a) Cinismo; b) Propósito de enmienda; c) Autismo; d) Intelectualismo oficialista.)))

Yo, desde luego, con todo lo partidario que soy del colofón que me dispongo a perpetrar, no viviría tranquilo con un vecino oligofrénico que duerme con un M-16 bajo la almohada. Saldría de casa todos los días con antibalas y casco y no se me pasaría por la cabeza organizar ni media fiesta, ni poner la tele muy alta ni siquiera discutir con mi mujer con un tono de voz mayor que un susurro, pero ellos, los muchos que son partidarios del pistolón, dicen que un hombre tiene derecho a defenderse y ahí aparece el problema: cuando el derecho a la defensa del hogar deriva en que el vecino oligofrénico del M-16 sufre un capítulo paranoico y le da por defender su hogar de quien no lo atacaba.

En la tradición americana, Estados Unidos ganó su territorio desde las primigenias colonias del Este hasta California expoliando tierras a los nativos que, lógicamente, con más derecho que el oligofrénico del M-16, se defendieron. Los colonos pioneros, aquellos que compraron una granja en la frontera y, cuando llegaron, se dieron cuenta de que los pieses negros no estaban de acuerdo, tenían armas para no verse en el apuro de acudir de urgencia a los centros capilares Mariano García a comprobar que para lo de su cuero cabelludo ya no había remedio. Éste es, explicado por un pavo del Partido Libertario de Nevada (partidarios del pim-pam-pum con tirantes de barras y estrellas), el origen del problema... Ya puede rezar Bush, ya. Que le pida prestado el collar de cuentas con crucifijo a Maria Teresa Fernández de la Vega. Nosotros no podemos entenderlo porque para ellos la Conquista del Oeste es como era nuestra Reconquista antes de que nos avergonzáramos de ella.

Y sin embargo...

No les falta razón en una cosa: el ejercicio de cualquier derecho lleva consigo un riesgo implícito. La libertad, en ocasiones, tiene peligro de muerte y el debate que se abre entonces es mucho más amplio y llega a Europa, que se creía vacunada contra estas cosas: ¿Hasta qué punto está el ciudadano dispuesto a perder libertad a cambio de seguridad? ¿Son paz y seguridad abstractos absolutos identificables? Es más, ¿hasta qué punto la pérdida de libertad trae consigo la paz? Nosotros deberíamos saberlo recordando que Franco, en un ataque de cinismo clásico de todos los dictadores, celebró en el año 64 los 25 años de paz. ¿De paz? Sí, sí, de paz con dos cojones, ¿a ver si no por qué se creen que el Hospital de La Paz de Madrid se llama así?. Piensen que el camino de la libertad es una cuesta empinada: un paso adelante cuesta un esfuerzo titánico, mientras que un paso atrás es el preludio de una caída.

Lo voy a decir de otra forma: ¿de verdad creen que si Dios hiciera caso a las plegarias de los Bush y, de pronto, todas las armas de fuego desaparecieran de los hogares americanos, dejarían de suceder este tipo de matanzas? Piénsenlo fríamente y después hagan un barrunto sobre la democracia en Rusia: los rusos nunca en su historia han tenido democracia, así que no tienen ni puta idea de lo que es. Cada país, me temo, tiene su propia caverna platónica.

X. Bea-Murguía (el clásico pim-pam-pum).

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2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Creo que lo que dijo el pollo ese en cuestión fue algo así como "solo lo arrancarán de mi mano muerta", que para el caso es lo mismo.
En cuanto a lo de que sesapareciran todas las armas de fuego, en ese caso nos pegariamos con palos y ganaría el del palo más grande, hasta que llegara uno con un clavo en el palo, que pasaría a primar sobre los demás y así sucesivamente hasta los misiles balísticos SS-20....otra vez.

Gunterprien.

17 abril, 2007 13:31  
Anonymous Anónimo said...

Sí, la frase era ésa exactamente, pero, por lo demás, tienes razón: es como si el perro le echara la culpa a los dientes por morder a la niña...

Javier

17 abril, 2007 22:32  

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