lunes, junio 04, 2007

Un himno con letra


Queridos amigos:

parece que el Comité Olímpico Español se ha puesto las pilas, después de leer este su blog y el nuestro, H. Wells & X.Bea-Murguía (un poco de autobombo siempre viene bien) que ya lo dijo el año pasado, y ha encargado a la SGAE que le busque una autor para que escriba... ¡¡¡UNA LETRA PARA HIMNO!!! Pero, ¿por qué a la SGAE? Esto nos va a costar un huevo y, además, la va a escribir Teddy Bautista. Ya me lo estoy imaginando intentando cobrar un canon a Fernando Alonso cada vez que cante el himno con letra en el podio.

Dicen que quieren hacer una letra para el deporte, sin aristas políticas, que haga del himno un símbolo con el que se identifiquen todos los españoles (y digo yo, ¿qué cojones es un himno sino precisamente eso?), pero, por ridículo que parezca, esta empresa es titánica en nuestro país, donde decir "España" ya es meterse en política. Eso sin mencionar que el título actual del himno no es "Chinda chinda", sino "La marcha real".

Así que un himno con letra para que Rafa Nadal puede cantarla en Rolland Garros. Lo que decíamos nosotros, H.Wells & X.Bea-Murguía (el autobombo no tiene nada que ver con el estado de gravidez de mi señora), el año pasado es que si fuéramos listos, pero no lo somos, aprovecharíamos el tirón publicitario de Alonso, Nadal y Fernando Torres para poner una letra en inglés al himno que animara a los guiris a venir a emborracharse a España...

"Come to Spain to drink a bit sangría and lie in the sun you'll never be so drunk.
Come to the country where you'll be able to do whatever you don't dare even in your house
"
(Ven a España a beber un poco sangría y tumbarte al sol, nunca te pillarás un pedo tan grande. Ven al país donde puedes hacer aquello que nunca te atreverías ni siquiera en tu propia casa).

Esto sería pragmatismo. Podemos meter alguna referencia al sexo para que, cantado por Rafa Nadal, se nos vuelva a llenar esto de suecas... ¡Eso! ¡Vamos, vamos! Denle vueltas que entre todos lo sacamos, nos adelantamos al Teddy Bautista y se lo damos de gratis al COE. Podemos, si les parece, incluso buscar patrocinios con hicieron en su día los ingleses con el "God shave the Queen", patrocinado por Gillette ("Dios afeite a la Reina").

¡Qué bonito! Se me ocurre que podríamos contratar a Isabel Pancoja o a David Bustamanta o... No, no... Mucho mejor... A Enrico Palazzo para que cantara el himno en la final de la Copa del Rey de fútbol (si es Barça-Ath. Bilbao mejor) y saldría en la tele superpuesto a una bandera española ondeando al viento y Palazzo cantando y todo el público en pie, haciendo el coro con el puño en el pecho... ¡Ay quemedá! ¡Que me va a dar!

¡VIVA ESPAÑÑÑÑA! ¡INDURAÍN! ¡RÁUL GONZÁLEZ BLANCO! ¡PEREJIL ESPAÑOL! ¡MÁS BARATO QUE EN ANDORRA!

La iniciativa del COE es loable, aunque ciertamente tonta y prescindible, pero va a resultar la cagada de siempre: van a querer que los deportistas canten con los metales al cuello la palabra España y, entonces, los nacionalistas, a los que, en verdad, les trae por culo el asunto, van a decir que España no, que Nación de Naciones o Estado Español o lo que sea; los comunistas van a querer que sea algo más internacionalista y los del PP van a decir que España, no, que ¡Viva España! es lo suyo y los del PSOE les van a llamar fachas y Mariano va a responder que están vendiendo España al mejor postor y ZP que España será los que los españoles quieran (excepto los españoles que voten al PP que no pueden opinar porque son unos fachas)... En fin, que se va a liar seguro.

Yo ahí dejo mi propuesta que es esa, en inglés, para fomentar el turismo, que son pesetas (no lo olvidemos) y en la versión larga, alguna referencia sexual con Rafa Nadal para que las playas se nos llenen de suecas otra vez... ¡Viva Suecia!

X. Bea-Murguía (¡y a mí que me hace gracia cuando en los partidos de la selección el estadio tararea el himno! Me parece mucho más original que "La marsellesa" o que el "God save the Queen").

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viernes, junio 01, 2007

Peter Pam

Queridos amigos:

leo en el periódico unas declaraciones verdaderamente impactantes de la actriz Pamela Anderson, una mujer que podría ganarse la vida como parachoques de un Pegaso, mascarón de proa de los tiempos modernos: "Mis tetas no son tan grandes".

Nooooooooooooooo... ¡Que va! Y, además, son naturales.

"Mis tetas no son tan grandes" es una frase cumbre de la filosofía de final del XX y principios del XXI y merece ser puesta en un microscopio para su estudio y análisis pormenorizado. "Mis tetas no son tan grandes" es un perfecto resumen del pensamiento occipital, por dos cuestiones que le dan un halo de misterio, que invitan a leer en los huecos de las oes, interpretar ese Silicon Valley que más que canalillo es el Canal de Pam-amá (un punto pellejudo, si puedo decirlo): el relativismo del tamaño y la ausencia de la segunda proposición de la comparación que le añade un qué-sé-yo críptico. Tan grandes como qué, porque todo es según y cómo: tan grandes como un hemisferio o tan grandes como el gancho de un perchero. Sin duda, unas tetas que hacen pensar, lo que las hace extraordinarias porque, normalmente es al revés: el hombre, cuando ve dos tetas, deja de pensar.

Entiendo que una mujer como ella viva aferrada a sus tetas, que son de otro tiempo, a una eterna juventud que ya ni es juventud ni es eterna, por más que el bisturí se afane en estirar la piel como si alargara la adolescencia. Al final, ella se lo debe todo a ese par de tetas bien planificadas, diseñadas trigonométricamente por un ingeniero del seno o del coseno, no tan grandes como dos neumáticos de tráctor aunque sí más que dos globos llenos de agua, y su carrera, así de injusta es la profesión de rubia platino natural, está tocando a su fin. Tiene que ser muy duro.

El otro día, paseando con mi señora por el pueblo, vimos a unos treintañeros disfrazados de malotes neoyorquinos, tirándose con el monopatín por unas escaleras y filmándolo todo con una cámara de vídeo para colgar sus mejores hostias de la Red. Un Peter Pan, el mal más extendido entre los de mi generación. Muchos de ellos a pesar de que tienen edad para andar pensando en montar su vida, prefieren seguir montando en patinete en plan frikie.

Dicen que el estado del bienestar (una circunlocución horrenda para capitalismo) alarga la niñez, pero eso no es cierto. Los niños de hoy abandonan de forma vertiginosa la seguridad de la infancia con el anhelo de empezar a experimentar sensaciones adultas. Esto es el primer error. Después, muchos se quedan enganchados a la más adictiva de las drogas: la juventud, que en una vida de 80 años, hoy ocupa desde los 12 a los 40... Y aumentando.

Que Pam quiera parecer eternamente joven, lo entiendo. Que un tío de treinta años siga montando en patinete (o jugando a las guerritas), no lo entiendo. Llega un momento en la vida en que uno siente la necesidad de quitar los pósters de Pamela Anderson de la habitación. Pero, en fin... Oye... Allá cada cual con su Peter Pam.

X. Bea-Murguía (aún en el seno materno).

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lunes, abril 23, 2007

Cho-Chin



Cho-Chin

El hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces en la misma piedra. Este refrán se conoce por el pueblo de los Estados Unidos de otra forma: Dale a mi hijo un AK47 y ya veras que fiestón monta en el Aula Magna de la Facultad. La historia siendo dramática, mueve al cachondeo, a la bufa y al escarnio. La vieja historia de siempre, en este caso protagonizada por el primo del chino cudeiro.
Hay cosas que a uno le llaman la atención, se habla de un tipo taciturno que espía a sus compas de clase detrás de los árboles en el mejor estilo Don Pimpón y que les considera libertinos. La reacción del gobierno no se hace esperar, a partir de ahora cualquier estudiante universitario de USA deberá pasar un reconocimiento psicológico, como dice el armero que realizó la transacción con el Cho-Chin, nada de esto hubiera pasado si todo el mundo estuviera armado. Para que vean la concepción ideológica del nuevo siglo entre el gremio de la armeria USA,que roza la involución hacia el medievo. Una entrevista concedida a un canal alemán acaba con el armero indignado diciendo que los europeos no se tienen que meter en sus asuntos y el tipo espeta algo así como Usted no le puede enseñar a su padre a tener hijos.

Lo curioso es que se crea un debate absurdo entre la sociedad bienpensante europea acerca de portar armas y en cierto sentido el ciudadano medio USA tiene razón. Portar armas es un derecho constitucional para ellos, algo que para el ciudadano medio de Bagdad no es necesario siquiera :uno puede encontrar directamente un Tupolev de segunda mano para marcarse unos raids en un mercadillo. El europeo en este sentido puede parecer arrogante, imaginen que quisieran eliminar una libertad de su constitución que durante los años ha generado su identidad como individuo, en cierto sentido molestaría.

Por otra parte podemos hablar de un país que cree en la libertad del individuo hasta llegar a un concepto de anarquía, en su sentido laxo: ausencia de normas que repriman vulnerar la libertad de los demás, insertado dentro de un sistema capitalista. Con otras palabras:si el chino esta jodido porque la china no le hace caso y a consecuencia se compra su par de pistolitas pues que le vamos hacer.

Sobran interpretaciones racionalistas. El Chinorri estaba mosqueado y por allí las cosas funcionan así. Cada nación posee un Volksgeist diferente que decía un tipo hace mucho tiempo .Luego dicen que el Derecho no sirve para nada.


Hormon Wells
Tomando una copita en Spui.



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jueves, abril 19, 2007

La condición humana


Queridos amigos:

el hombre es el único animal que sabe que va a morir y, sin embargo, no se resigna. La mujer, también. Está incluida en el genérico "hombre", así que no estoy tratando de insinuar que la mujer no sepa que el hombre va a morir. Es más, en ocasiones, lo sabe mucho mejor que el hombre:

-- "¡María!¡Estas lentejas están de muerte!".

Ese conocimiento que nos distingue de las bestias es parte de la condición humana de la que habla André Malraux en "Los nogales del Altenburg" (libro que he prestado y no sé a quién, por favor, se me devuelva) cuando reflexiona sobre las alegorías de Pascal y conforma un poderoso acicate que empuja el desarrollo de la humanidad, envuelta desde hace miles de años en la lucha entre contrarios, tan vieja como el mazdeísmo (por lo menos), que supone el paso eternamente interrumpido del mito al logos.

Digamos que ustedes, en todos los casos excepto uno o dos que yo conozco bien, tienen inquietud intelectual, necesitan una explicación para la vida y no pararán hasta encontrar aquella que les convenza: la religión, que es un primer estadio que tiende al simplismo pero que resulta sumamente efectivo, o la ciencia, como escalón más alto, con el defecto incorregible de que adolece de una divulgación muy deficiente. En el medio están los que creen pero no mucho; las amebas de dos piernas y los chimpancés con pistola; los que leen el futuro en los hielos sudorosos del final del cubata; los que han hecho de la ciencia una religión y de los científicos, gurús; los científicos gurú que sólo creen en la pasta y una ínnumerable cantidad de escalones intermedios, casi tantos como personas.

En resumen: en tanto en cuanto la ciencia no pueda dar una explicación sencilla sobre el sentido de la vida, ustedes tienen un blanco en el cerebro que desean inconscientemente rellenar. Bueno, claro, yo incluído. Y mi mujer, también. Y a usted, que tiene la cabeza muy gorda, se le va a acabar el rotulador. En esto llega el doctor Pedro Caba y dice en una entrevista en la revista "Paisajes desde el tren": "Si uno pregunta cuál es el origen del mundo a Hawking (...) te armaría un lío tremendo: parece ser que hubo una gran explosión del sol, la tierra se perdió, hubo una unión de carbono y nitrógeno... Pero si vas al cura de mi pueblo, te dice: es muy sencillo, dijo Dios hágase el mundo, y se hizo. Si hubiese un debate entre Einstein y el cura de mi pueblo, arrasaría el cura". Claro, porque ¿qué diferencia hay entre creer en el Big Bang y creer en Dios? Para los que no somos capaces de comprender la física, hoy no hay diferencia: es una cuestión de fe.

Por eso, para vacunar a mi hijo Rodrigo contra estupideces, voy a rellenar los blancos de su cerebro con religión (católica) porque es el estadio más simple y, por tanto, el que está al alcance de la mentalidad infantil, de modo que él, según vaya siendo capaz de tomar posesión de sus propios vacíos mentales y los vaya sustituyendo por pensamiento racional crítico, sea capaz de defenderse, incluso, de las tonterías de la religión (católica).

Dice el Doctor Caba: "Pensar críticamente produce malestar, inquietud, insomnio... Mucha gente quiere creer y no tiene fe. España ha sido educada en la religión y de pronto ha perdido la fe y necesita la magia y se apunta a lo que sea, a una secta, a la acupuntura, a la homeopatía..." Estoy casi de acuerdo con él, aunque yo no creo que el problema sea la educación religiosa, sino que esa necesidad de explicación, cuando es imperiosa y no tiene asideros, empuja al sujeto a actuar como quien precisa urgentemente vender su piso y lo acaba haciendo a cualquier precio.

Si tienen niños, háganme caso: vacúnenles contra idioteces dándoles una base religiosa (sin pasarse), que Dios es una cosa seria y, si no, luego les van a creer en cualquier gilipollez como la homeopatía (de la que dice el Doctor Caba: "Nadie va a Marte basándose en el horóscopo").

Por cierto, en el cole de mi hijo, público y laico, el 90% de los padres han elegido religión para sus hijos. Noto que ésta es la tónica general y pienso que, de nuevo, alguien está haciendo leyes con intención didáctica y no regulatoria, es decir, de espaldas a la gente... Yo estoy de acuerdo en que la religión se aprende en casa, pero los valores morales y éticos, también.

X. Bea-Murguía (¿Por qué no se ven hoy las fotos? a) Porque el java development se ha infiltrado en la research general failure del flood y produce un efecto XLS r66 de chúpate esa marquesa del ciber b) No sé, tomemos un cubata c) Porque Dios lo quiere así)

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martes, abril 17, 2007

La paz en EEUU y la democracia en Rusia

Queridos amigos:

este es mi runrún. Lo sé. Soy pesado, pero... Me parece que es algo más que una coincidencia que el congreso de la Asociación Nacional del Rifle de Charlton Heston (¿por qué lo llamarán del rifle si lo que más se ve son unas metralletas del copón?) haya coincidido con la masacre de Blacksburg, Virginia, en la que han muerto 33 estudiantes.

Como saben, George Bush ha tomado medidas urgentes: junto a su mujer, Laura, ha rezado. ¿Se imaginan que después de una masacre así sale un presidente español diciendo que ha rezado? ¡La pera!

Está claro que Estados Unidos es un país armado hasta los dientes y esto tiene más peligro que un mono con un revólver (nunca mejor dicho). No es extraño verles defender el derecho, pero no sólo a la Asociación Nacional del Mipapátieneunpistolónquetecagas, a brear a tiros a quien se meta en casa, aunque sea el vecino que viene a pedir un poco de aceite y hay muchos en la América profunda (que es prácticamente toda, excepto Nueva York) que apoyan la famosa frase de Heston: "No me lo quitaréis si no me arrancáis el brazo". La frase en sí, no me digan que no, esconde un mensaje de paz y de buen rollo digno de los mejores intelectuales españoles, de esos que dicen que "por la mañana, cuando escucho la radio, me dan ganas de fusilar a tres o cuatro". (((Digresión: que esta persona firme luego el Manifiesto por el Buen Rollo y la Convivencia demuestra: a) Cinismo; b) Propósito de enmienda; c) Autismo; d) Intelectualismo oficialista.)))

Yo, desde luego, con todo lo partidario que soy del colofón que me dispongo a perpetrar, no viviría tranquilo con un vecino oligofrénico que duerme con un M-16 bajo la almohada. Saldría de casa todos los días con antibalas y casco y no se me pasaría por la cabeza organizar ni media fiesta, ni poner la tele muy alta ni siquiera discutir con mi mujer con un tono de voz mayor que un susurro, pero ellos, los muchos que son partidarios del pistolón, dicen que un hombre tiene derecho a defenderse y ahí aparece el problema: cuando el derecho a la defensa del hogar deriva en que el vecino oligofrénico del M-16 sufre un capítulo paranoico y le da por defender su hogar de quien no lo atacaba.

En la tradición americana, Estados Unidos ganó su territorio desde las primigenias colonias del Este hasta California expoliando tierras a los nativos que, lógicamente, con más derecho que el oligofrénico del M-16, se defendieron. Los colonos pioneros, aquellos que compraron una granja en la frontera y, cuando llegaron, se dieron cuenta de que los pieses negros no estaban de acuerdo, tenían armas para no verse en el apuro de acudir de urgencia a los centros capilares Mariano García a comprobar que para lo de su cuero cabelludo ya no había remedio. Éste es, explicado por un pavo del Partido Libertario de Nevada (partidarios del pim-pam-pum con tirantes de barras y estrellas), el origen del problema... Ya puede rezar Bush, ya. Que le pida prestado el collar de cuentas con crucifijo a Maria Teresa Fernández de la Vega. Nosotros no podemos entenderlo porque para ellos la Conquista del Oeste es como era nuestra Reconquista antes de que nos avergonzáramos de ella.

Y sin embargo...

No les falta razón en una cosa: el ejercicio de cualquier derecho lleva consigo un riesgo implícito. La libertad, en ocasiones, tiene peligro de muerte y el debate que se abre entonces es mucho más amplio y llega a Europa, que se creía vacunada contra estas cosas: ¿Hasta qué punto está el ciudadano dispuesto a perder libertad a cambio de seguridad? ¿Son paz y seguridad abstractos absolutos identificables? Es más, ¿hasta qué punto la pérdida de libertad trae consigo la paz? Nosotros deberíamos saberlo recordando que Franco, en un ataque de cinismo clásico de todos los dictadores, celebró en el año 64 los 25 años de paz. ¿De paz? Sí, sí, de paz con dos cojones, ¿a ver si no por qué se creen que el Hospital de La Paz de Madrid se llama así?. Piensen que el camino de la libertad es una cuesta empinada: un paso adelante cuesta un esfuerzo titánico, mientras que un paso atrás es el preludio de una caída.

Lo voy a decir de otra forma: ¿de verdad creen que si Dios hiciera caso a las plegarias de los Bush y, de pronto, todas las armas de fuego desaparecieran de los hogares americanos, dejarían de suceder este tipo de matanzas? Piénsenlo fríamente y después hagan un barrunto sobre la democracia en Rusia: los rusos nunca en su historia han tenido democracia, así que no tienen ni puta idea de lo que es. Cada país, me temo, tiene su propia caverna platónica.

X. Bea-Murguía (el clásico pim-pam-pum).

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martes, abril 10, 2007

Y nadie dimite, porque los culpables están muertos

Queridos amigos:

las cifras van, las cifras vienen. Son como una goma que se estira, se estira, se estira hasta que se acomoda a lo que se precisa de ella pero que, como no esté bien sujeta, propina un merecido latigazo en la nariz al director general de tráfico. A este y a los anteriores, que saben que 10 muertos es una tragedia, pero 100 son sólo una estadística.

Quiero pensar que la gente vive tan pendiente de la vida que ya no hace caso a los agoreros, como los fumadores no leemos las esquelas sanitarias de los cigarrillos, como los carnívoros apuran la crujiente grasaza, pero delicada y suculenta, de un cadáver rojo de buey recién muerto, crudo, pero caliente.

Para los que estiran las cifras, la vida se remata en una estadística idiota. Para los demás, en un corre, corre que te pilla: que te pilla el colesterol, que te pilla la cirrosis, que te pilla el cáncer, que te pillan los agentes del estado policial. Así estamos, pasada la primera oleada mediática de puntos del carnet que vuelan como tuneros en el asfalto, acostumbrados nuestros cerebros a la propaganda de la muerte, muerta seas y malandante, el río ha vuelto a su cauce dejando arrasado el campo de los buenos propósitos, el fumador a su tabaco, el gordo a su grasa, el putero a sus putas y el muerto a la carretera.

No admito fallos en este terreno, por víctima que soy del estado policial-recaudatorio que, disfrazado de cruzada por la vida, sangra nuestras cuentas de ahorro en beneficio de los túneles de Gallardón (es decir, su reelección). Si a usted le para un guinda y da positivo en la puerta de su casa, son 600 euros, dos meses sin carnet, seis puntos menos, un sermón y un dése por jodido que eso no se lo quita nadie. El rodillo de la Administración cae sobre usted, cerdo pecador imprudente que circulaba a 80 por una vía limitada a 50, y nadie le redime, ni le comprende. Ésta es la ley y usted es un delincuente. Todos ustedes, sin excepción, son a diario delincuentes.

Así que no hay perdón para los que no perdonan. Ha llegado la lluvia y ha dado por el culo al carnet por puntos. Caemos como moscas. Lluvia y muerte: a ver ahora cómo nos lo explican, a ver cómo presentan las cifras, ese dios Jano de los políticos, para que pensemos que regar las carreteras de radares, agobiar con controles de alcoholemia, hacer pagar multas astronómicas, perder el carnet de conducir e, incluso, ir a la cárcel, es por nuestra seguridad.

Por la mía, no. Desde luego. De hecho, los radares, los controles policiales rutinarios (tan típicos de países democráticos como Cuba) o los controles de alcoholemia son ilegales: vulneran la presunción de inocencia obligando al presunto culpable a dar pruebas contra sí mismo. Y lo peor es que nos asobinamos, damos la testuz al decabello, porque nos sabemos culpables. Han conseguido, con tanta campaña informativa, que las víctimas de su ineficacia nos consideremos culpables de imprudencia. Si morimos en la carretera es sólo por nuestra imprudencia, porque bebemos, porque corremos, porque no llevamos el cinturón...

Pero...
Nunca han sido los coches tan seguros, ni tantas las medidas de seguridad obligatorias (cinturones, cascos, dispositivos infantiles, triángulos, chalecos...), nunca han sido mejores las carreteras, nunca las multas abusivas que vulneran el principio jurídico de proporcionalidad de la sanción ni las amenazas de la DGT tan aviesas ni sus campañas tan agresivas.

Llevamos años incrementando el valor de las multas y con eso sólo suman el Estado y la muerte, que deben de estar asociados.

Alguien debería dimitir. Pero, ¿quién iba a dimitir si los verdaderos culpables están ya muertos?

X. Bea-Murguía (pensando seriamente en dejar de conducir).

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jueves, marzo 29, 2007

Mind your step (Cuidado con el escalón)




Queridos amigos:

Agudicen los sentidos. Nosotros, españoles; ellos, islandeses. ¿Puede alguien decirme la diferencia?

Yo sé una. El espíritu hispánico se resume en frases como "hacer de su capa un sayo", “ponerse el mundo por montera" y "salga el sol por Antequera". Nosotros tenemos una manera característica de sentir la vida que es, en la mayoría de las ocasiones, envidiada por las gentes del norte, mucho más disciplinadas, concienciadas y aburridas. Será cosa del clima. Los islandeses, por ejemplo, son tan disciplinados que, a pesar de que son grandes como castillos, caben todos en el área pequeña (menos Gudjohnsen, que como vive en España empieza a salirse del redil), encajados en una arquitectura imposible de fichas del Tetris.

HAY QUE JUGARLES POR LO BAJO, joder, ¡qué desesperación!

Debe de ser porque España ya no es España, sino un conglomerado de nacionalidades nacionales nacionalizadas, que estamos perdiendo ese espíritu. De pronto, lo mejor que tenemos lo tiramos al WC. Ahora queremos ser suecos y ser un modelo de ciudadanía, comprar en IKEA y apagar el contacto del motor cuando el semáforo está en rojo.

Suecia es un gran país lleno de suecos y de suecas que yo siempre he tenido muchas ganas de conocer (me refiero a Suecia no a las suecas, que últimamente me dan collejas en casa...) De hecho, satisfaré este deseo en mayo, fecha en la que me voy a dar una vuelta por Estocolmo, La Meca del Landismo, a comprobar si la leyenda es cierta. Estoy convencido de que me va a encantar. Voy a pasearme por allí con boina, refajo y traje de pana marrón, armado con una foto de Alfredo Landa para culminar la búsqueda del espíritu español hecho carne, como Diógenes buscaba al hombre. No digo más.

Suecia es un gran país, pero...

Las autoridades municipales madrileñas, no hace mucho, hablaron de importar el modelo sueco de lucha contra la prostitución, que consiste, básicamente, en acosar al putero, en hacerlo culpable de una transacción que consideran inmoral. Es algo tan retorcido que me sonroja pensarlo. Vender tu cuerpo es legal. Comprarlo, no. Una brillante idea derivada de uno de los principios feministas más estólidos: que la prostitución es un atentado contra la dignidad de la mujer.

Pero para que vean lo mucho que se parecen las feministas y los neocatecumenales, la iniciativa era de Ana Botella, una catedrática del puterío: ¿qué sabrá esta mujer de ir de putas? Más aún, ¿por qué hay que luchar contra la prostitución? ¡La prostitución hay que foment... perdón... dignificarla! Más que importar el modelo sueco, lo que hay que hacer es... ¡Importar modelos suecas! Con este lema, hasta Miguel Sevahostiar podría ganar las elecciones.

Esta línea de gobierno, bien sea ejercida por Ana Botella y sus neocatecumenales (que, digo yo que por qué coño no se vuelven a las catacumbas y pintan allí su horrendos murales), bien venga de la progresía más lerda, encabezada por Frau Salgado Mein Führer, es lamentable porque, en su búsqueda de un bien común abstracto, priva a las personas de lo único que nos distingue de las ovejas: el libre albedrío. La capacidad de elegir el mal es inseparable de la voluntad de hacer el bien. Pero ellos, no lo entienden y dos amigos míos, buenas personas, grandísimos profesionales, gente cultivada, amantes esposos y amantísimos padres, tampoco.

Lo que más detesto de Estados Unidos, país lleno de virtudes en otros asuntos, es la manera en que han privado a sus ciudadanos de su mayoría de edad mental, amputándoles la capacidad de asumir sus propias responsabilidades y culpas. De pronto, ya nadie es dueño de sus actos. Fui en una ocasión al Gran Cañón del Colorado en un autobús que renqueaba por el desierto de Arizona por el peso de cincuenta negros con obesidad mórbida que me relegaban a la categoría de flaca minoría étnica. El conductor, en cada parada, tieso delante de la puerta, iba diciendo a todos los que salíamos, uno por uno...

-- Mind your step (Cuidado con el escalón).
-- Mind your step (Cuidado con el escalón).
-- Mind your step (Cuidado con el escalón).
-- Mind your step (Cuidado con el escalón).
-- Mind your step (Cuidado con el escalón).
-- A mí no me lo diga –le dije. Nunca me ha gustado que me llamen idiota.
-- Es por su seguridad –me respondió llamándome idiota.

Por mi seguridad, no es. Eso seguro. Será por miedo a la demanda. Nacho, Ernesto... En la pasión de la charla, no pude colar esta pregunta: si un día me rompo la crisma contra el parabrisas de mi coche por no llevar el cinturón de seguridad puesto, ¿podré demandar a la DGT por omisión de responsabilidades? ¿Prosperaría esa demanda? Yo creo que no, porque el juez diría que es mi responsabilidad. Pues si es mi responsabilidad, y yo estoy de acuerdo, debería ser también mi decisión. Mía y de nadie más.


Seamos españoles para lo bueno y para lo malo y dejemos que los islandeses sean islandeses; que los suecos sean suecos y que las suecas sean españolas.

X. Bea-Murguía (como no espabilemos, vamos de cabeza al mainyorstep)
NOTA a las 13.13 horas. He cambiado la foto por esta otra que me hizo una de esas ardillas resabiadas que pululan por el Gran Cañón. No saben nada las cabronas. Se torean a los turistas, les mangan los bocadillos, les timan en el aparcamiento, les venden el Gran Cañón en propiedad... Son la pera.

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martes, marzo 27, 2007

Hombre moderno de la ley de igualdad

Queridos amigos:

¿qué le voy a hacer? Por mucho que me quisiera esforzar, soy hombre y tengo mis cositas de hombre a las que, por supuesto, no renuncio a pesar de que estoy sometido a los rigores de mi tiempo, en el que la moda es ser un macho feminista, como ZP, y lo bonito es la paridad, la igualdad, la hermandad y la epidural por ley. Me pregunto cuándo aprobarán una ley que impida al hombre mirar el culo de un chica, como un cerdo machista, y que le obligue a planchar la mitad de la colada. ¡Justicia ya!

Soy hombre y reconozco mi debilidad, y no sé si es una falla genética o si acaso será culpa de una socialización secundaria deficiente (es decir, culpa de mi madre), pero hay tareas del hogar para las que soy cazurro, inepto, zote, zopenco, inútil. A ver si el gobierno hace algo, se lo imploro, con mi incapacidad para distinguir el amoniaco de la lejía para ropa de color. Propongo que se obligue a los fabricantes a hacer un doble etiquetado: uno para mi mujer y otro sencillo para mí, donde ponga, con un tipo grande: "AMONIACO" y sólo "AMONIACO", y, como mucho, debajo, con una letra más pequeña y entre paréntesis: "(Tu mujer se refiere a este)".

Ustedes dirán que es cuestión solamente de que preste atención y aprenda y yo, que ya tengo preparado mi argumento, les contesto que lo mismo decía mi profesor de química de segundo de BUP, Joaquín Mesa, aka Don Telerín. Hay cosas para las que uno no ha nacido, como si tuviera una atrofia cerebral en el preciso mecanismo que acumula datos sobre materias que carecen de interes para el individuo y esas neuronas se deshicieran solas, cayeran como vietnamitas en una de Rambo.

Yo lo intento, que es lo importante, y le pongo voluntad. El viernes mismo, fui a la compra. Teníamos una necesidad imperiosa de rellenar la nevera, porque hacía semanas que lo estábamos posponiendo por una pereza alimentada por la falta de tiempo, pero el caldo de balda ya no resultaba sustancioso y la araña del fondo a la derecha empezaba a hacerse la graciosa. Así que fui yo. Y fui solo (ráfaga de música del oeste)... Bueno, mi mujer se empeñó en hacerme una lista, lo que reconozco que ayuda, aunque hay que saber interpretarla.

He hecho la compra mil veces. No hay problema con casi nada. Me conozco el Mercadona como el pasillo de mi casa y soy capaz, incluso, para que vean que no es una cuestión de desidia, hasta de comprar items que figuran en la lista como "champú del mío" o "mascarilla de pelo de almendras" sin equivocarme (¡un aplauso!). Pero hay dos secciones donde no soy yo. Una es la citada de limpieza de hogar. Siempre me asaltan las dudas. Los botes de colores me miran con aversión. No es que se me dé mal, es que noto su mirada agresiva y me doy cuenta de que no soy bienvenido a ese pasillo. La otra, la verdura.

Aún así, voy con mi lista por el Mercadona sin ningún complejo. Entiendo que eso me hace ser un hombre no interesante para muchas mujeres, que no ven en mí el estereotipo del pavo independiente que sabe distinguir la rúcula del brécol, que camina por los pasillo del supermercado como si no fuera un espacio hostil para él. Yo, con toda la naturalidad que puedo, cojo los calabacines y los sopeso, los observo atentamente e, incluso, descarto alguna bandeja para sopesar otro lote. Lo hago para compensar. Imagino que la que, al verme manejarme con torpeza y lista, ha deducido que soy un marido retrógrado de película de los sesenta, verá que, en verdad, soy un tipo con mala memoria pero que tiene criterio a la hora de elegir los calabacines. Sin embargo, lo que yo estoy pensando es: "¿Esto es un calabacín o un pepino?". Cuando dejo la bandeja en su sitio, es porque he llegado a la conclusión de que son pepinos, pero cuando cojo otra, es que los he visto mejor y, efectivamente, son calabacines.

Soy hombre. ¿Qué le voy a hacer? Intento ser menos hombre, pero no puedo. Finalmente me decanto por los calabacines, los dejo en mi carro y cuando levanto la mirada, como soy hombre, veo un culo que también metería en el carro, junto al amoniaco y los... ¡coño! ¡Que son pepinos! Los vuelvo a dejar en la cámara. El culo está eligiendo una coliflor, o quizá sea berza, y yo vuelvo a coger los pepinos que, definitivamente, me parecen calabacines y vuelvo a mirar el culo, que muestra, demasiado asomado por el bolsillo del pantalón, un tiquet de aparcamiento a punto de suicidarse.

¿Qué hago? ¿Aviso a la chica de que va a perder el tiquet? No. Definitivamente, no. Los hombres de la ley de igualdad, cuando hacemos la compra, no miramos el culo a las chicas. No quiero ser un fuera de la ley.

X. Bea-Murguía (el fuera de la ley).

Amigos, hombretones, pobladores de este mundo de Lorenas Bobbit, recuerden mi lema: "¡Macho, machote, reclama tu cipote!".

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martes, marzo 20, 2007

¡Ay si supieras cocinar!

"¿Qué es más levantado para el espíritu: sufrir los golpes y dardos de la insultante Fortuna o tomar las armas contra un piélago de calamidades y, haciéndoles frente, acabar con ellas?".

W. Shakespeare. Hamlet. Acto III.

Queridos amigos:

bajo este título, sacado del preámbulo de la Ley de Igualdad, esa ley tan tonta que igual-da lo que diga, quiero hacer un pequeño homenaje hoy a las ovejitas, eso tiernos animalitos que nos ayudan a dormir. Cuando ustedes se acuestan atribulados por la infinidad de problemas que los agobian, dándole vueltas y revueltas a la hipoteca, al cole de los niños, a los devaneos de su José Luis o José Luisa, buscando la fórmula, la Ley de Igualdad que disipe o que, al menos, mitigue la preocupación, ellas aparecen en su prado verde saltando un vallado con jovialidad, con elegante sensualidad, si me permiten decirlo, numerándose en el aire como los murciélagos de Barrio Sésamo. Así, con ese estudiado arrullo numérico ustedes olvidan todo aquello que les atenaza el ánimo y, finalmente, concilian el sueño deseado, alcanzan el descanso y, con tanto saltito sensual, abren su subconsciente a la visita nocturna de íncubos y de súcubos. ¿Se dan cuenta de que, en la vida real, nunca han visto ustedes a una oveja saltando como una cabra? Esto les da aún más mérito, si cabe: las ovejitas saltan, lo que no han hecho nunca, por usted.

¿Merecen o no merecen un homenaje las ovejas? ¿Qué homenaje? Merecen una calle... ¡Una avenida! Se lo han ganado a pulso. No es justo que se las encierre en el redil de personajes chuscos como Carmen Sevilla, ese aprisco lleno de lobos, ellas que con generosidad nos dan la lana para vencer los rigores del cambio climático y nos ofrecen la carne de sus retoños, aún lechales, en holocausto para que nos ríamos a boca llena del médico y de la ministra de Sanidad Frau Salgado Meinführer y pringuemos pan de hogaza candeal en la tartera, hasta mojar la yema de los dedos en la salsa para deleite de nuestros sentidos. ¿Son ustedes, acaso, capaces de concebir una generosidad más espléndida?

A las ovejitas, de las que yo sé que más de uno de ustedes es devoto acólito, les debemos logros en el arte y la literatura como "Brokeback mountain", que no es, como muchos han dicho, una historia sobre vaqueros homosexuales, sino sobre ovejeros, y también la renombrada "Blade runner", basada en la novela de Philip K. Dick "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?". El autor reflexiona sobre la cada vez más borrosa frontera entre lo natural y lo sintético, con lo que la novela comienza con la visita de su protagonista, el cazador de bonificaciones Rick Deckard, a su animal doméstico: una oveja eléctrica que anda medio chunga. ¿Puede un ingenio creado por el hombre, sea oveja eléctrica o androide Nexus-6, llegar a niveles de consciencia humanos, alcanzando sentimientos como el miedo a la muerte o la tristeza por el mal ajeno o la empatía?

Estaba yo en Glasgow, con mis amigos, tomando café en un pub y comentando que las ovejas de Escocia tienen cuernos cuando creo que hallé la respuesta a esta pregunta: en el baño, junto a la tradicional máquina de profilácticos a cuadros con sabor a whisky (sólo les faltaba la falda para ser del clan McLeod), me topé con una máquina expendedora de diversos artilugios eróticos. Entre esposas y consoladores de varias formas y aplicaciones, brillaba con luz propia, al moderado precio de cinco libras esterlinas, un canal que ofrecía ovejas hinchables ("fun inflatable sheep"), lo que me brindó la respuesta. Logré imaginar a alguno de ustedes acariciando su lomo y, en esa coyunda neumática, supirando: "¡Ay, si supieras cocinar!". Las ovejitas, amigos y amigas, son casi humanas.

No la compré, aunque a ratos me arrepiento, pero estas cosas son así, que hagas lo que hagas, te arrepientes. Yo preferí actuar con rectitud, lo que me caracteriza (como ustedes saben de sobra) y no fomentar esta profanación zoofílica.

X. Beeeeeeeeeeeeeeeeeea-Murguía

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jueves, marzo 15, 2007

Doña Rogelia style






Chusma Dixie de España,Italia,Grecia y Portugal:


Dolce E Gabanna retira su publicidad por las presiones ejercidas sobre determinada foto publicitaria en la que aparece un tipo sujetando a una mujer con otros tipos en coro.En la mentalidad orwelliana en la que nuestras nuevas élites se mueven,una mentalidad de cotolengo,de verdadera gilipollez transnochada en algun garito de Lavapiés, una mentalidad de resentimiento por haber pasado hambre o miseria en el agro, existen indicios de que la firma Dolce E Gabanna-moda de suripantas, chaperos y futbolistas de tercera por otra parte-fomenta el "Bukkake Gang Bang" popularmente conocido como el zote pandillero o "plato" de toda la vida.


La logica aplicada es la siguiente:un tipo planea una campaña publicitaria para generar mas ingresos o simplemente para posicionar la marca,y se gasta una pasta y genera empleo con ello,entonces un Señor que se aburre se queja y los medios dejan de ingresar un monton de dinero y si seguimos la cadena llegamos a gente en la puta calle, que es lo que suele pasar de forma karmática .Pero claro,no se puede colisionar con el pensamiento bueno:el pensamiento bueno dice que la mujer no puede ser un objeto de deseo,la mujer es una "persona humana".Una hipocresía que provoca la risa y la desconfianza en el tenderete montado por los políticos.Curiosamente las mujeres ganan menos dinero en los mismos puestos que los hombres y son menos contratadas por implicar una menor seguridad en los empleadores debido a maternidades y otros aspectos,pero eso sí-,no me la saquen con poca ropa que la están degradando y encima con tres tipos salidos de lo mejorcito de Costa Polvoranca.


Yo opto por la moda Doña Rogelia para evitar confrontaciones que degraden a la mujer.Es frecuente ver por aquí a mujeres con su pañuelo cubriendo la cabeza,haciendo honor a Mari Carmen y sus muñecos,hay quien piensa que se trata de un revival,incluso vistiendo
prácticamente un burka.¿Por qué nos van a robar la idea los talibanes?.Es una sensación interesante ir en el tranvía y ver a una mujer que en perfecto dutch habla con su móvil y siendo una fashion victim de los seguidores de Fátima,Jadicha y Alah-Akbar se siente fina y segura sin llevar alas y sin pertenecer a las seguidoras de Evax TangaTeam.Tampoco queda tanto para que la Ministra Salgado invoque una vuelta a la enagua y a la faja color carne.


En la foto una bella seguidora de esta moda provocativa pero apta para nuestros dirigentes bienpensantes.Aprovechen para ver este video antes de que lo censuren por fomentar la violencia doméstica.

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Hormon Wells
Ich liebe dich, Du liebst mich nicht. Und wenn Du sagst, ich solle Dich nicht lieben, dann liebe ich Dich nicht, weil ich Dich liebe! ...

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El perro de San Roque sí que tiene rabo


Queridos amigos:

esta mañana me había escrito una larga y tediosa disertación sobre J.A.M. Montoya, el artista cuyo apellido rima, que, con subvención y halagos de la Junta de Extremadura, ha publicado un libro de fotografías cagándose en lo más sagrado, con imágenes que tocan todos los palos más bizarros y chuscos de la pornografía, incluidas pedofilia, coprofagia y zoofilia, mezcladas con algunos iconos cristianos en los que, aunque pueda parecerle a él que no, hay mucha gente que cree fervorosamente. Lo que pasa es que no sé qué botón he tocado, que se me ha ido a tomar por saco, lo que, según la visión "transgresora" de este artistazo significa lo mismo que "se me ha ido el santo al cielo".

Quiero pensar que este blog es tan listo, que, a su manera, me ha dicho: no aburras a la peña con las gilipolleces de los mismos de siempre metiéndose con la Iglesia Católica. Así que, les resumo lo que decía:

1.- Insultar al catolicismo es muy fácil, ¿por qué no lo intenta con Mahoma? Este argumento está un poco gastado, pero es muy ilustrativo.
2.- En la escena de zoofilia, en la que aparecen San Roque y su perro a punto de ayuntarse, se ve claramene el nivel cultural del artista: el perro aparece con rabo (San Roque, también).

A esto, el consejero de Qultura y Patrimonio Istórico de la Junta de Hextrema y Dura, Francisco Muñoz Ramírez, Paquete para los amigos, lo llama en el prólogo "obra comprometida y seria". A mí me parece más bien comprometida y sacada, comprometida y sacada, comprometida y sacada, comprometida y sacada, repeat and fade...


Les dejo el enlace del 20 minutos, con todas las versiones de PP, PSOE, el artista y las fotos y ustedes saquen su conclusión. CLIC


Mi pregunta es: ¿qué diría Rodríguez Ibarra si, para expresar que todos los políticos son un poquito hijos de puta, un artista hiciera esto mismo, en plan alegórico, pero con su madre y cobrando? Ésta es la respuesta oficial de la Junta: "Las expresiones artísticas no tienen por qué coincidir con los gustos personales de los dirigentes políticos".
¿Podemos fomentar, subvencionar y patrocinar un arte que no ofenda gratuitamente a un porcentaje alto de la población española? Que el tal Montoya haga lo que quiera, me parece estupendo (allá cada cual), pero que se lo paguen todos los extremeños, incluidos aquellos que consideran a la Iglesia su madre, creen en Cristo y en la Virgen María. ¿Acaso no merecen estas creencias tanto respeto como cualquier otras?
Al final, van a conseguir que me convierta al catolicismo: es la única religión que soporta este tipo de estupideces.
X. Bea-Murguía (a la manera de Chesterton, Claudel y Papini)

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jueves, febrero 22, 2007

Pensamiento crítico Miss Albacete


Queridos amigos:

una de las comparaciones más hilarantes que he oído en los últimos meses puso en balanza el pensamiento crítico de Rosa Regás con el de Miss Albacete, dicho sea con todos mis respetos a Miss Albacete (que lo mismo es la futura Madame Curie pero en biquini), a los albaceteños y, por supuesto, al queso manchego, por el que siento una veneración rayana en la idolatría. Me hizo tanta gracia que se lo he encasquetado ya como mote: la directora de la Biblioteca Nacional es Miss Albacete. Y es que esa manera de pensar (¿pensar? ¿He dicho pensar? Perdón, quise decir repetir proclamas gastadas), en mi opinión, no hace ningún favor a la causa de la igualdad mujer-hombre, pero se extiende como un cotilleo morboso porque no requiere ningún esfuerzo intelectual y, además, quedas bien siempre de cara al público. Es como la comida ultracongelada, que la prepara cualquier piernas de los fogones (como yo), no cuesta ningún trabajo y, además, en muchas ocasiones, hasta da el pego. Donde estén unos sustanciosos judiones de La Granja, con su chorizo y su oreja, tieeeernos y espeeeesos porque llevan toda la mañana, plop, plop, plop, que se quite el langostino Pescanova.

Así, Miss Albacete y su insuperable filosofía Maggi (te quiere ayudar) destaca, de un libro de cuentos escritos por varios autores, que lo importante es que Vodafone, la empresa patrocinadora, ha contado para su elaboración con el mismo número de escritoras que de escritores. Si este hubiera sido el criterio principal para la selección de autores, sería una mierda pinchada en un móvil.

Este tipo de comentarios, para mi gusto, hace más daño a la causa de la igualdad que los concursos de misses, donde, por lo menos, se admira a las mujeres por una razón, la belleza... Además, están buenas (¡qué coño!). Si para Miss Albacete lo más importante es haber nacido mujer, no la calidad literaria de los autores, no entiendo por qué está en contra del concurso de Miss España, donde todas son mujeres.

Como siempre digo, este tipo de pensamiento acrítico es tan hueco que no puede evitar caer en contradicciones constantemente, porque hay veces que no les queda más remedio que elegir entre lo políticamente correcto o lo correcto políticamente. Por ejemplo: Miss Cantabria va a ser descalificada por ser madre, como saben, porque las reglas del concurso lo prohíben, pero el Instituto de la Mujer y el gobierno progresista lo critican, lo tachan de discriminatorio y piden que se cambie esa regla estúpida para que esta buena madre pueda decir que cree en la Paz en el Mundo. Pero... Vamos a ver... ¿No hemos quedado en que TODO el concurso es estúpido, discriminatorio y vejatorio para con la mujer? ¡No me jodas! ¿No está toda la progresía febril y feminista en contra del concurso Miss España? Entonces, ¿qué más les da? Para mí que todo esto es una estrategia para presentarse ellas al concurso (les corroe la envidia).

Además, si las normas del concurso dicen que es sólo para solteras, pues es sólo para solteras. Es como si yo me empeño en entrar en las atracciones infantiles del McDonalds, me dicen que no puedo porque me paso de peso y yo protesto por discriminación contra los obesos.

O que alguien organice un concurso Missis España Madre. O Miss Arruga es bella. O Miss Pensamientos son flores de un día... O Miss Feminista... O Miss Escritora... O Miss Directora de la Biblioteca Nacional...

El año pasado, en un golpe simpático, gracioso, delirante, Izquiera Unida de Sevilla protestó porque, al parecer, la Macarena lleva como complemento de su atuendo festivo el fajín de Queipo de Llano y exigió que se lo quitaran. Lo primero que hay que decir es que son torpes, porque eso no lo sabía casi nadie y ahora lo sabe toda España. Además, ¿no es IU anticlerical y atea? Entonces, ¿qué cojones les importa lo que lleve la Macarena?

Es como si yo protesto por las normas del golf. O como cuando un partido de izquierdas aboga por suprimir el celibato sacerdotal. Son pequeños detalles que demuestran el escaso fondo que tiene el tipo de pensamiento acrítico Miss Albacete, que se resume en una serie de principios amorfos y abstractos a los que se puede recurrir según lo precise la ocasión para quedar bien con la audiencia.

Miss Bea-Murguía (por la paz mundial y el buen rollo entre los pueblos, por la hermandad entre hombres y mujeres y por el incesto).

Además, los concursos de misses son una mierda porque las chicas aparecen con demasiada ropa. Hablando de misses, hoy es el cumpleaños de Nuria Esther, soltera, diez veces consecutivas merecedora de la corona de Miss Piedrahita (no se presentó nunca por no arrasar). ¡Felicidades! Y ya que he hablado del celibato sacerdotal, también es el cumpleaños de Don Miguel, cura de pueblo.

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miércoles, febrero 14, 2007

Calidad, sin censura


Queridos amigos:

será que ayer yo estuviera en Asturies todo el día y contagióseme algo de lo mucho bueno que allí tienen, pero, de pronto, dime cuenta de que estoy de acuerdo con una cosina que dijo Fernando Alonso, a quien en algunes entrades del pasado critiqué por "fachendoso". Es más, quedóse corto. Por cierto, estoy mucho mejor: pusiéronme un trozo buey muy jugoso, cocinado con un secador de pelo y mucha sal gorda en el restaurante Deloya de Oviedo y el puro, H. Upmann Magnum 46, fue bestial.

Al asunto. Dice Alonso que la prensa es poco profesional. Comparado con lo que yo pienso de muchos de los que ejercen mi profesión, esta declaración es casi un piropo. Decir de alguien que es "poco profesional" implica una pequeña porción, aunque sea mínima, de sensatez, sentido crítico, seriedad y buen hacer. En mi opinión, salvo honrosas excepciones, los periodistas son unos pillones desvergonzados que pertenecen a una fauna octópoda cuyo hábitat natural son los cócteles y el cohecho, conscientes de que el cuarto poder es coger; unos listillos de tres al cuarto, licenciados en cose y borda, copio-pegadores sin criterio, irresponsables, irrespetuosos, ignorantes y vendidos.

Salvo honrosas excepciones, repito.

En un ranking que podríamos llamar "Cuanto más te conozco, más me gustan las ratas" podemos colocar a la banda de metralleta que se explaya a gusto en algunos programas de televisión, que por estar en el machito son capaces de vender como noticia cualquier tontería o cualquier barbaridad sin cotejar, por supuesto, y sin tener en cuenta el buen nombre de las personas, ni su crédito personal, ni su honor, ni lo que pensarán sus hijos de él o ella. Lo de confirmar las noticias es una mariconada que ya no se lleva. Y lo de callar verdades, aunque sólo sea por respeto a los muertos, cuando son cosas privadas que a nadie interesan...

Los que dicen que los buitres están en peligro de extinción, desde luego, no ven la tele. La carroña mediática que mueve esta gente es de dos metros bajo tierra. Se han hecho especialistas en la muerte y basta con que un personajillo de medio pelo sucumba, para que se lancen como cuervos sobre sus tripas y se hagan collares con su intestino. Hemos descubierto grandes mentiras vestidas de medias verdades de gente que ha muerto y que no puede defenderse, con un bombardeo mediático tan inclemente que se hace imposible obviarlo. El colmo de la hipocresía son esos programas que, con la supuesta intención de criticarlo, llenan su parrilla de lo más selecto del despedazamiento inmoral de esta gentuza.

El último ejemplo ha sido la muerte de Erika Ortiz. Hasta a gente como yo, que soy cultural y no veo ni los documentales de La 2, nos han llegado los ecos de lo que es capaz de decir un subnormal investido de opinante catódico (con todo mi respeto a los pobres subnormales). Cuando a la gente como el tal Jorge Javier Vázquez, y la de las tetas que tiene sentada a su lado, se le llena la boca de supuestas exclusivas sin comprobar, de maledicencias de marujona malfollada, de heces, me da por pensar que, en el fondo, Hitler era un humanista.

Dicen que a la gente le gusta, que estos programas tienen una audiencia abrumadora, sin embargo, no me parece motivo suficiente para pasarse por el recto cualquier atisbo de ética y deontología profesional. Es más, lo correcto sería todo lo contrario. La gente seguiría viendo la televisión si las cadenas firmaran un acuerdo de autorregulación que impidiera contenidos de este tipo. Y no estamos hablando de censura, ni mucho menos, sino de calidad que no tiene por qué ser 24 horas al día de emisión de la reproducción asistida de los escorpiones.

Y lo peor de todo es que se creen estrellas. Han vulnerado todos los principios del periodismo, empezando por el primero: la noticia nunca es el periodista. ¡Que pena! Ya sé que todos ustedes dicen que no ven nunca estos programas, pero hagan un favor a la humanidad: no los vean. Cómprense el DVD de "Crash" o la saga de "El Padrino" o una temporada completa de "House" y disfruten de contenidos de calidad, sin censura (por supuesto) y dejen a Erika Ortiz descansar en paz.

X. Bea-Murguía (coño, que a gusto me he quedado)

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