viernes, enero 25, 2008

Se busca (preferiblemente vivos)


Queridos amigos,

hoy se celebra la Conversión de San Pablo, así que ténganme cuidado si piensan montar a caballo. Ayer se me olvidó comentar que era San Francisco de Sales, santo patrono de los periodistas, a pesar de lo cual, como somos impíos herejes casi todos, no guardamos la fiesta (que es un mandamiento del Señor). Felicidades a todos los compañeros.

Ante todo, muchas gracias por las visitas y comentarios a ASCAMANCHAK. A Rodrigo le hizo mucha ilusión encontrarse con tantos comentarios. Es normal. Es bonito comprobar que lo que uno escribe, alguien lo lee (INDIRECTA). Uno se deja las pestañas de madrugada en la fosforescencia y el silencio abruma un poco, desconcierta, desasosiega.

Anoche me puse a ordenar libros, tarea pendiente número 1 en mi casa, sobre todo porque Blanco Vila me ha soltado unas cuantas cajas y mis estanterías se han convertido en un totum revolutum que no hay Dios que encuentre nada. Es como una tortilla de El Bulli, que es tortilla de patata pero no se sabe dónde está el huevo, ni donde la patata, ni donde la cebolla y tiene buena pinta, sí, pero acaba siendo frustrante. La librería deconstruida. La tarea número 2 es leermelos casi todos.

Moviendo libros de una estantería a otra, me he dado cuenta de que me siguen faltando algunos muy importantes, como por ejemplo, "La esperanza" de André Malraux. Por favor, por favor, por favor. Es uno de mis libros de cabezazo. Lo necesito. Se lo he prestado a alguien. No sé a quién. Malraux es un señor que ya es difícil de encontrar. Lo regaló "El País" hace un par de años. Es blanco. Gordo. Lleno de letras. Mío. Si usted cree que lo puede tener en casa, hágame el favor de devolverlo. Gracias. Me falta también "El mar en ruinas", de David Torres, con este no insisto tanto porque creo saber quién lo tiene... Sí, tú. Tú. Te voy a mandar a mi Reficul para que te haga una visita. Ya verás como enseguida se hace amiguito tuyo. Es muy majo, muy simpático. Le encanta mearse en el té y meterte la galletitas directamente al estómago, sin que pasen por la boca. Además, es muy cariñoso: no se cansa de hacer caricias en el pelo (una vez que se ha deshecho del resto del cuerpo).

Todos aquellos que tengan un libro mío, den un paso adelante... Excepto los siguientes, que tengo perfectamente localizados (y apuntados en la PDA): "Poderes terrenales", Burgess; "Jesucristo y el juego del amor", Burgess; "El peregrino", Torbado; "El legado de Humbold", Bellow; "Aventuras de un hombre cualquiera", Boyd...

X. Bea-Murguía (se busca la esperanza, preferiblemente viva).

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jueves, enero 24, 2008

ASCAMANCHAK


Queridos amigos,

lo de mi hijo Rodrigo hace tiempo que dejó de sorprendernos: salvo por lo exasperante que es delante del plato, que a veces cuesta mucho reprimir las ganas de hundirle el jetuño en los macarrones, en general es un niño muy bueno... Como su padre. Todos los años, al menos una vez, Beatriz y yo nos acercamos al cole para conocer a su profesora y para que nos cuenten un poco cómo funciona en clase. Siempre nos dicen lo mismo: Rodrigo es fantástico (como su padre), un niño maravilloso (como su padre), es listo (como su padre), se porta bien (como su padre), le quieren todos sus compañeros muchísimo (como a su padre), es brillante (como su padre), es guapo (como su padre), se trae a todas de calle (como su padre), va fenomenal (como su padre)... ¿A que dan ganas de conocer a su padre? A ver si un día mi mujer me lo presenta... Para darle las gracias, digo... Bueno... Y una patada en los cojones.

Eso sí. El cabrón es vago (como su padre). Listo y vago. Bonita combinación.

Es estupendo ir al cole y que te digan que el niño no tiene ningún problema o que es un chaval brillante (son palabras textuales). Llenamos la clase de babas, nos vamos orgullosos de la reunión pensando en que tenemos mucha suerte y en que, quizá, en vez de darle una patada en los cojones a su padre, lo que tendría que hacer es encargarle otro.

-- En la asamblea de hoy -nos dice Irene, la profesora, maravillada por lo moderno que es el niño, que es igualito a su padre-, Rodrigo nos ha dicho que tiene un blog.
-- ASCAMANCHAK
-- ¿Qué significa?
-- Nada. Dijo que quería que se llamara Barbudo, pero ya estaba cogido. Entonces lo intentamos con Bidón, pero también estaba ocupado. Le sugerí que se escurriera un poco más el coco, que buscara un nombre más complicado y él dijo: ASCAMANCHAK.
-- ¡Ah! Pensé que sería una palabra en euskera.
-- Sí que lo parece -asentí-. De hecho, yo lo pienso decir la próxima vez que se me pegue un chicle a la suela del zapato.

Estarán pensando en que yo le he metido la idea en la cabeza, pero se equivocan. Pienso que mi función, como padre, es precisamente no meter en la cabeza de Rodrigo ninguna idea que no tenga él ya. Cero. Mi comportamiento tiene que hablar por mí. Evidentemente, él me ve todas las mañanas, cuando se levanta, escribiendo en el blog. Eso, sin duda, influye.

Pero yo no le he dicho que escriba un blog. Todo empezó porque, para el Día de la Paz de su cole, Rodrigo escribió esta poesía:

Desde que la paz se creó,
todo el mundo se trató bien.
Todo el mundo creó la bicicleta o un coche o algo así.

A mi amigo Javier le hizo gracia y la puso en blog BURTON TAYLOR y, en el cruce de comentarios, Javier le dijo que por qué no hacía el su blog, de ahí, creo, que la primera idea era llamarlo Barbudo (tómatelo como un homenaje).

No sé cuánto le durará el impulso. Aunque cuenta con un poco de ayuda, los textos son genuinamente originales de Rodrigo. Yo ni doy ideas ni sugiero ni oriento ni censuro. Él pone lo que quiere. A ver por dónde nos sale.

Lean Ascamanchak. Se fue ayer a la cama pensando en que hoy tendría ya un montón de visitas. Si van a hacer algún comentario, por favor, tengan en cuenta que es un niño de seis años. ¿Vale? Autocensúrense.

X. Bea-Murguía (babas pa'tós)

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