jueves, mayo 03, 2007

Los renovados Malditos Mojarras

Nota urgente de la dirección:

LOS MALDITOS MOJARRAS
Clásicos del Rock&Soul de los 60 y 70

No se los pierdan en su actuación cibernética

Esquilmado público, Three Kilos Twenty Hards Productions tiene el placer de invitarles a tres delicias en una:

EL PRIMERO, el escenario: por fin los Malditos Mojarras, el grupo más vago de la escena madrileña, CAMBIAN DE GARITO y se presentan en EL PERRO, un pub rockero donde los haya y que suena como si estos chavales supieran tocar.

EL SEGUNDO, el repertorio: los Mojarras suelen destrozar unas 18 canciones por concierto. Bien, pues esta vez, más de la mitad de ellas SON COMPLETAMENTE NUEVAS en la lista.

Y, EL TERCERO, Ángel Ramos, EL NUEVO BATERÍA: después de la reconversión voluntaria de Punko en Alfredo Holanda, y hasta su regreso (si le dejan sus colaboradoras), Ñakis Mechokikis, Alberto Hasta el Amanecer y Fran Tlonco-Tlonco contarán con el extraordinario muñón de Ángel Ramos (King Wolf, Kolokón Band...) a los tambores.

Allí les esperamos.

Y recuerden: tanto va el cántaro a la fuente que buena sombra le cobija.

La Dirección

Viernes 4 de mayo a las 22:30 h.
EL PERRO de la Parte de Atrás del Coche
C/Puebla. 1 (detrás de los cines Luna)
Entrada 5 euros (refresco o cerveza).


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martes, abril 03, 2007

Una china con un chelo

Queridos amigos:

sé que van a pensar que "Una china con un chelo" puede llegar a ser algo así como la versión manga adolescente femenino y cursi de "Un negro con un saxo", pero no. Cuando digo "Una china con un chelo" estoy imprimiendo, aunque ustedes no puedan apreciar esta afectación, un énfasis místico a la frase "Una china con un chelo", un efecto de "endrogación" sublime que jamás conseguiría un vasco con una trikitrisa ni harto de txakoli, que no está al alcance de un escocés con una cornumusa ni harto de whisky, que, en definitiva, no podría lograr un segoviano con una dulzaina ni harto de... ni harto de... de... No, no... Perdón. El ejemplo es malo: un segoviano, con o sin dulzaina, nunca se harta ni de botellines, ni de limonada, ni de vino, ni de raspaos, ni de DYC ocho años... Un segoviano, para esto, no tiene fondo (es un bodón).

Intenten ponerse en mi lugar. Se sientan ustedes en una butaca y una mujer de la China, vestida con una falda plisada naranja (naranja de la China, claro), se sienta justo frente a ustedes, se abre de piernas y se coloca un instrumento en los medios, como si fuera una suerte de ambientador. Un gran principio, no me digan. Patxi con la trikitrisa no sería capaz de acaparar la atención respetable así antes de empezar ni de coña. La Maritxu con la txalaparta, quizá... Aunque, claro, una txalaparta entre las piernas... Tampoco es buen ejemplo.

La china en cuestión es una mujer de 24 años que grabó su primer disco a los 11 y que hoy está considerada una de las mejores chelistas del mundo. Entiendo que la suya es una carrera musical fomentada desde la más tierna edad. Sus padres, listos como todos los chinos, supieron verlo en la misma pila bautismal (quiero decir en su equivalente chino que, perdonen mi ignorancia en el campo, en estos momento francamente):

-- Se llamalá como si lasgaran dos veces el chelo justo antes del golpe final de platillos: HAN-NA CHANG.

Una bestia. Se sienta ahí, con su vestidito plisado naranja, coloca el ambientador, pone su carita de mujercita enclenque y frágil y arranca con una fuerza indescriptible los primeros compases del Concierto para chelo y orquesta en mi menor de Sir Edward Elgar (el de "Pompa y circunstancia", esa composición que suena en todas las graduaciones anglosajonas). No hace falta entender de música (y yo entiendo poco) para deleitarse con el maravilloso sonido que Han-Na Chang extrajo del violonchelo.

Lo malo del Auditorio Nacional es lo de siempre. Yo creo que es el mismo gilipollas al que, en la última ocasión, no llegué a asesinar bien asesinado con la mirada: el mamón del papelito de caramelo. Hay gente que no sabe esto, pero es fundamental: a un concierto se va cagado, meado, tosido y con el caramelito pelado; el silencio entre movimientos no es nunca, nunca, nunca para aplaudir; y, sobre todo, si usted es una señora gorda vestida de rosa y se está aburriendo con Han-Na Chang, ni se le ocurra levantarse y pirarse.

Lo del cuarteto para piano de Brahms orquestado por Schönberg no lo cuento porque fue un coñazo. Sólo con decirles que Schönberg prescindió del piano debería bastarles. Yo no entiendo de música, ya lo he dicho, pero mi culo es un melómano muy fino y cuando mi culo no encuentra postura en la butaca...

X. Bea-Murguía (el melón-mano).

Isabel Riscado, hija mía, que sentí mucho, mucho no poder ir contigo al Requiem Alemán. Nos dijo uno de los acomodadores del Auditorio que había sido sublime. Queda pendiente.

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viernes, marzo 23, 2007

Javier, calienta que sales

"Vamos a regresar a España y será un gran espectáculo".
Mick Jagger.

Queridos amigos:

ya empezaba a pensar que los Reyes Magos habían tirado el dinero, cuando, anoche, se hizo el anuncio: los Rolling Stones nos compensarán las espantadas del año pasado con cuatro conciertos en España en el mes de junio. Será en El Ejido, San Sebastián, Madrid y Barcelona. Lo ha dicho Jagger y ha prometido que será un gran espectáculo y ¿quién tiene dos entradas pinchadas en el corcho de casa desde hace casi año y medio? El nene que, por supuesto, va a ir con su nena, siempre que su nena se porte bien de aquí al 28 de junio que es cuando tocan en Madrid.

De todas formas, como soy un corrupto, acepto ofertas.

Va a ser un enorme espectáculo, de eso estoy convencido. Ya me imagino al gran Jagger pegando botes por el escenario, con el geriatra detrás diciéndole: "Mick, muchacho, no te menees tanto que se te mueve la cataplasma". Keith Richards, con su cara de jamón de york pasado de fecha (David Torres dixit), tocando la guitarra subido a un cocotero, Ronnie Wood con su taca taca y Charlie Watts haciendo malabares con las baquetas y con la dentadura postiza.

Así que el 28 de junio estaré en el concierto de los Rolling Stones, en un sitio privilegiado, cerca del escenario, donde me han pedido que me coloque porque puede que Mick me necesite. Voy a pasarme todo el concierto calentando en la banda por si, en un momento dado, se le mueve el gotero, se le olvida la letra de una canción o se le desencaja la prótesis y no puede seguir. Si pide el cambio, ahí estaré yo. Sabe que tengo experiencia, que me sobra agilidad pélvica y que, además, con poco esfuerzo, puedo poner la misma cara de hipopótamo anoréxico brutalmente sodomizado, el mismo rictus de zumito de limón para las hemorroides que él. La gente no notará la diferencia. Ya en una ocasión salté al proscenio a cantar "The spider and the fly", en un coliseo a reventar de peña, y logré hacer sonar mi voz entre el agudo suspiro de las quinceañeras, entre los gritos fanáticos de mis seguidoros, cantando bajo una lluvia de ropa interior femenina (algún calzoncillo también cayó).

Cualquier día de estos, se lo canto a ustedes.

X.Bea-Murguía (Remember what my little girl said).

Hoy tengo que felicitar a tres personas. A mi primo Coe, que cumple 35 años ya, que es un chico guapo, ingeniero, bien dotado y soltero, si alguna de ustedes quiere su teléfono...; a mi amigo Miguel Guerrero, 35 también, un abrazo Viril aunque mis dedos no lleguen a juntar sus yemas en tu espalda; y a mi prima Tere, que cumple... ¿32? ¿31? Es lo mismo. Es una paleta de pueblo.

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viernes, marzo 16, 2007

Esos Malditos Mojarras


Esquilmado público,

después de un merecido descanso después de una intensa Navidad de conciertos y desaciertos, Three Kilos Twenty Hards Productions ha vuelto a reunir a la banda más vaga y longeva (6 canciones compuestas en 19 años de carrera) de los escenarios madrileños.

Sí, los Malditos Mojarras vuelven con energías renovadas (cosa que no le pasa al repertorio ni al garito) para mantener engrasado a su batería, Punko, más conocido en Amsterdam como Alfredo Holanda, que viene de las tierras del Duque de Alba sólo para ofrecer su arte. Aunque, pensándolo bien, creemos que allí ya le tienen bastante engrasado.

Para darle la bienvenida el hombre que le vio nacer como baterista, Fran Hernández, el único guitarrista al que no le alcanzan los bracitos hasta el final del mástil. Al órgano, como siempre, Alberto Fernández, el amo del Distrito C (de Ciqui). Y a la voz y el bajo, cómo no, Iñaki de la Torre, el único hombre que suplantando a Gloria Fuertes logra revivirla con más papada y más ronquera.

Así que ya lo saben: "Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, hace un frío del carajo".

Allí les esperamos.

La dirección

LOS MALDITOS MOJARRAS
Clásicos del Rock&Soul de los 60 y 70
Sábado 17 a las 23,00
MOE (Alberto Alcocer, 32)

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jueves, febrero 22, 2007

The Police,el regreso


Leo en la prensa que The Police regresa y me emociono como cuando con 14 empezaba a tocar los tambores escuchando una y otra vez "Walking on the Moon".The Police es un mito del rock, tal vez el último de los mitos del rock que ha dejado paso a un atajo de bandas de diseño que ofrecen pases de moda en sus actuaciones en la MTV.

Sting parece ser que se ha cansado de hacer el músico serio y jazzista de pacotilla,y posiblemente la casa de discos le haya pegado un toque por el fracaso comercial de su último trabajo que intentaba recuperar piezas del renacimiento inglés tocadas para bandurria, con la lírica a cargo de un poeta maldito de la época , algo que aunque ha sido publicado por la prestigiosa Deutsche Grammophon no deja de ser un coñazo en toda regla. No duden..., Sabina, ese icono de la modernidad más poligonera y suburbana, hace también cosas parecidas escribiendo sonetos, la diferencia es que Sting tiene tratamiento de Sir y Sabina es un gualtrapa que pelotea a los príncipes de Asturias porque en el fondo le gustaría pasar a la historia de la literatura y que le hicieran una calle en alguna zona cochambrosa de Madrid.

Aunque el famoso es Sting, Stewart Copeland es el profesional reconocido por la crítica por su dominio de fusión de los ritmos jamaicanos y el rock, y en gran parte el artífice del triunfo de la banda, debido a su hermano Miles Copeland, productor musical que ha mantenido un juicio por haber sacado demasiado dinero de forma rara de los derechos de The Police. Stewart Copeland es un mito de la batería que ha llegado incluso a tocar con los refundados The Doors.

De los tres Police, Andy Summers no destaca por popularidad,tal vez porque sea un tipo normal alejado del Show Bussiness y de viajar al Amazonas con todos los gastos pagados para entrevistarse con un Guachapanga y luego dejarse el pelo largo y decir que se debe acabar con la tala indiscriminada de árboles.No obstante, Andy Summers es un niño prodigio que con tan sólo 18 años ya grababa algunas de las guitarras del Tubular Bells de Mike Olfield.

Los que andan por EEUU tienen la posibilidad de ver a Police esta primavera, para los UE será en otoño cuando podamos disfrutar de esta pedazo de banda.

Disfruten de Synchronicity II, toda una oda contra la alineación de las familias escocesas.

Hormon Wells

Desde Da Costa Kade 212.



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