Policía preventiva
Italia. No pasamos. Que no cunda el desánimo, pero o les metemos cuatro goles o vayan haciéndose a la idea de que Luca Toni marcará un gol con el culo en el último minuto y a casa.
¡Por lo menos no pitará Sandor Puhl! Aunque anda por ahí Lubos Michel, que también nos quiere mucho.
La noticia es que ayer por la tarde... A eso de las seis...
ME VOLVIÓ A PARAR LA GUARDIA CIVIL
Al lado de casa, por supuesto, en esta ciudad policial que se llama Tres Cantos. No se alarmen, por una vez en mi vida, lo llevaba todo en regla. Todo lo que me pidió, que es su deber porque son las cositas que todo conductor español tiene que llevar encima, por ley:

-- ¿Me permite su carnet de conducir?
-- Tenga.
-- El DNI...
-- Tenga.
-- Permiso de circulación...
-- Tenga.
-- Justificante de pago del seguro del coche...
-- Tenga.
-- Chalecos reflectantes...
-- Tenga.
-- Calzoncillos limpios reflectantes...
-- Tenga.
-- Garantía de la lavadora.
-- Tenga.
-- Foto de la familia...
-- Tenga.
-- Diploma de campeón de mus...
-- Tenga.
-- El último de Ruiz Zafón...
-- ¡Me pilló!
-- ¡Vaya, vaya! ¿Sabe que no llevar encima el último de Ruiz Zafón puede ser constitutivo de un delito grave de lesa cultura? ¡Que sea la última vez! Se lo compre, lo lea, me haga un resumen de un folio y lo lleve encima. Queda advertido.
Me pararon, sí, pero se jodieron porque lo tenía todo en regla.
Me conozco (bastante bien) y, al final, un día, voy a tener un problema serio, porque les voy a mandar a la mierda. Va a ser ese día en que esté de espaldas al sol, que tenga el ojete irritado o que esté cabreado por cualquier memez. Yo soy muy mío, aunque no lo parezca. Tengo buen carácter hasta que me sale la mala leche reconcentrada del epidídimo. La mayoría de ustedes no me conoce enfadado porque controlo buen mi ira, pero, ojito conmigo, que cuando se me descontrola la mala hostia me vuelvo muy, pero que muy del Reverte Tenebroso de la Fuerza.
Ese día en que vaya cagándome en la madre del topo porque sí, verde como Hulk, verde como el trigo verde, verde ante el uniforme verde, me van a pedir los papeles, otra vez, o a ponerme el globo, otra vez (haciendo ahora memoria, cuento que el año pasado, 2007, me hicieron soplar unas diez veces), y no voy poder evitar decirle al guardia lo hasta los cojones que estoy de ellos. Porque es para estarlo.
La pregunta que cabe hacerse, y que lanzo, es si esta presión policial sobre el conductor es legal. Yo pienso que no, que la acción policial nunca puede ser preventiva. Nunca el poli puede adelantarse al delito, nunca puede detener a una persona antes de que cometa un robo o un asesinato, ni siquiera se debería poder parar a alguien porque tenga cara de sospechoso. Había una peli que iba de esto, "Noséqué report", no recuerdo el título. Era de Tom Cruise.
En una ocasión, en Murguía, Álava, un guardia civil armado hasta los piños me pidió el DNI. Yo no lo llevaba encima porque estaba en bañador, camiseta y chanclas, dentro del coche de mi madre, esperándola a la puerta de la farmacia.
Al parecer, había habido un robo en el pueblo. Yo tenía cara de sospechoso. Me sacaron del coche, me cachearon y ya me llevaban al cuartelillo si no hubiera aparecido mi madre en ese mismo momento.
No hay excusa. Esto es un abuso y no cabe justificarlo ni con mil muertos más en carretera.
La policía no puede parar porque sí a un coche.
La policía no puede pedir a nadie que se identifique porque sí.
La policía no puede obligarte a que des tú pruebas que no estás cometiendo un delito.
La policía no puede exigirte a que ofrezcas tú las pruebas contra ti mismo (como, por ejemplo, el control de alcoholemia).
X. Bea-Murguía (claramente delincuente y bastante hasta los cojones).
Etiquetas: Guardia Civil, Tráfico


