miércoles, mayo 31, 2006

Z-pim, Z-pam, Z-pim, pom, pam


Queridos amigos:

la política actual es más aburrida que el tenis cuando el número uno del mundo era Ivan Lendl. Supongo que se acuerdan de aquel checo-americano con cara de draculín que sacaba muy fuerte, se colocaba al fondo de la pista y se podía pasar horas devolviendo bolas, las devolvía todas, todas, hasta el aburrimiento de sus contrarios. Ganaba, claro que ganaba, pero sacaba de quicio al más pintado.

Lo de ayer del Congreso fue algo parecido. Tenemos, por un lado, al perverso Hombre de Goma, un nuevo súper-héroe de la política que es como el blandinblú, que no se deforma por más pelotazos que le dé uno porque, en verdad, es informe, y por el otro al malvado Ro-botijo, único ingenio mecánico con barba y pitorro, digno sucesor de su antecesor, incapaz de refrescarse a la sombra.

Si en vez de tanta charla y tanto derroche de saliva (que no de ingenio), se lo jugaran a piedra, papel o tijera pasaría lo mismo: Rajoy sacaría piedra todas las veces con su contumacia característica y Zapatero mostraría gestos indefinidos, sin significación, lo que centraría la discusión, de nuevo, en las reglas del juego. Lo del Debate del Estado de la Nación, al final, no es otra cosa: dos nenes que, a falta de problemas, que no los hay tan importantes ni tan urgentes, agitan el libro de las reglas en plan "no vale alta ni cañón".

Si me preguntan a mí, el rato que escuché por la radio, que es siempre el divertido, el de las réplicas y contrarréplicas, me gustó mucho la elegancia con que Mariano se daba de cabezazos contra la tarima, mientras Marín, con ese acento de profesor depresivo que se ha pasado con las pastillas porque no aguanta más a sus alumnos, echaba la bronca a un diputado del PP (no entendí el nombre porque el Transilium es lo que tiene, que deja la lengua inservible) por hacer un gesto a la Presidencia. ¿Qué gesto? No lo sé. Uno con la manita. Estos diputados son como los niños en el cole: hacen gestos a la espalda del profesor, juegan a los barquitos, se pasan notitas y comparten risitas cómplices.

Era el turno de contra-contra-dúplica de la réplica a la contrarréplica y estaba ZP en pleno éxtasis del diálogo. No es que el presidente tenga cintura, es que se da la vuelta entera girando sobre sí mismo. Salió el hombre a la palestra, con sus cejas circunflejas y los codos de la chaqueta cosidos al cuerpo y Z-pim, Z-pam, Z-pim, pom, pam, devolvió todas las pedradas con la palabra mágica: diálogo. Para eso sirve el Congreso, amigos, para dialogar sobre el diálogo. Un diálogo que se resumiría en un debate que durara lo que dura un canapé de cadáver entre periodistas del corazón:

JLRZ: "Nosotros queremos dialogar".
MR: "Nosotros también dialogaremos si usted quiere".
JLRZ: "Pues, entonces, sentémonos a dialogar".
MR: "Eso, eso. Empecemos el diálogo".

El diálogo sobre el diálogo da un diálogo de besugos. Al final, van a gastar la palabrita. Yo creo que así convencían a sus novias en la fila de los mancos del cine de su barrio de que se dejaran meter mano y es que cuando los políticos hablan tanto de diálogo, en lo oscuro se pueden ustedes dar por jodidos.

Para mí que el gesto que recriminaba Marín a los del PP era el puño en alto, aunque no porque la muerte de las ideologías haya llevado a la derecha española a disfrazarse de cualquier cosa con tal de ganar un voto (la falta de miras políticas del PP ya quedó sobradamente demostrada con el matrimonio homosexual y el disfraz de Maritere and co.). El diputado Transilium quería decir a Marín:

-- "Piedra, profe, hemos dicho piedra y José Luis no se define. Así no se vale".

Espectáculo bochornoso que ya ni sirve para presenciar un debate de altura. ¿Y el Estado de la Nación, aquello que verdaderamente le importa a la gente? Pues está claro: cerocerismo contra Rusia y a casa en cuartos. Para esto no hacía falta tanto diálogo.

X.Bea-Murguía (se va a fumar un puro para celebrar el Día Mundial Sin Tabaco)

martes, mayo 30, 2006

Ponle un mote


Queridos amigos:

hace bastante tiempo que mi amiga Isabel Riscado me habló de su pueblo, Cedillo, que es el último de Cáceres, una de las esquinas de España (que tiene más de cuatro), emboscado a las orillas del Tajo y rodeado en casi todos sus extremos por Portugal. Desde entonces, el pueblo me interesó y no sólo por la garantizada simpatía de sus gentes ni por su buena gastronomía, ni siquiera por el delicioso chorizo que ya tuve la oportunidad de catar y que me untó el paladar de sabor a frío de sierra, a matanza con anorak y botas de plástico. Lo que me interesó de Cedillo es la frontera perdida. Son pueblos que rompen la geografía política, que nunca han entendido de naciones, dentro de una Europa llena, cada vez más, de grietas que la atraviesan y se extienden como por un parabrisas roto que se fuera a resquebrajar. Cedillo es la España que no se entiende sin Portugal, un país que no se quita de la vista de una comarca cuyo único y contundente límite es el Tajo, aunque si ni siquiera el río ha podido impedir el contagio, el intercambio de acentos, la fabla que lo hace peculiar, ¿qué marea pueden detener los políticos?

Un día, Isabel nos habló de su pueblo y yo me invité a ir. Y tanto he insistido que, al final, me vino Pedro, su contrario, y me dijo:

-- "¿Tú quieres ir a Cedillo?".
-- "Claro", respondí. Ese chorizo in situ no me lo pierdo. Ésta es una ecuación que no falla: si el ron en Cuba no emborracha, el chorizo en Cedillo no empacha.
-- "Pues vas a ir en diciembre".

Cuando por fin lo consigo, resulta que me van a poner de bracero, con pico y pala, a plantar alcornoques, porque tienen ustedes que saber, amigos y amigas, que en Cedillo "los alcornoques se plantan".

-- "No he hecho un hueco en la tierra en mi vida, pero bueno...", le dije. "¿A cuánto pagas el jornal?". No voy a ir de balde, claro.
-- "Pago en vino".
-- "Hecho".

Todavía no he pisado Cedillo y ya acepto el trueque, sobre todo porque sé que salgo ganando: en balanza, me veo capaz de beber más vino de pitarra que de clavar alcornoques en la tierra, aunque mucho me temo que, al final, los surcos no van a ir muy rectos.

Anteayer mismo, me llega la noticia, parece ser que vieja pero para mí desconocida, u olvidada, de que un pueblo frontera ha editado una guía telefónica con los motes. Sabia decisión. ¿Qué son los apellidos sino motes antiguos? El mote es una costumbre tan española como la siesta. Desconozco si otros países son tan proclives al sobrenombre como nosotros. Investigo en internet...

CLIC

... y resulta que el pueblo en cuestión es Cedillo. Otra frontera para la gente de ciudad. Van por la tercera edición.

En verdad, nadie escapa al alias. Todos hemos tenido uno o varios, aunque yo no voy a revelar los míos aquí porque siempre he huido de ellos. Hay gente, además, que tiene una mala leche especial, que clava a los demás con un alias como alcornoques en la tierra. Mi tío Isidro llamaba al vecino el "Cabrón del arpa", porque le daba a la motosierra a la hora de la siesta; oí una vez que a uno le llamaban el "Eyaculador precoz", porque tenía tanto estrés que nada más llegar a los sitios decía: "Me voy, me voy".

Para poner un mote, sin embargo, tampoco hace falta ser ingenioso. En mi grupo de amigos del instituto, entre los que se encuentra Hormon Wells, había un par de elementos muy dados al mote. Sobre todo, Manolo Miner. Así, toda persona ajena al grupo tenía el suyo, sobre todo ellas... Podríamos hacer un compendio de ellos, una guía aunque sólo fuera para el recuerdo, con alias del pelo: la Caballo, Heidi, la Pija de Economato, Rinoto, Iguanote, Terminator, el Bacalao, Gorilote, el Bicho-Bola, A pelo, la Galleta...

Hagan memoria y cuéntenme ese mote.

X. Bea-Murguía (no confundan mote con pseudónimo, ni pseudónimo con heterónimo, ni heterónimo con personalidad múltiple).

lunes, mayo 29, 2006

El feminismo no se entera (breve comentario de texto a la poesía "Ojos Verdes")


Gentuza:

Me sorprendo en esta noche de Mayo escuchando a Buika, la cantante revelación del nuevo flamenco.El chino de turno me comenta que es un buen disco y accedo a su compra, había escuchado algo de Buika hace un par de años en Chipiona y tampoco le había prestado demasiada atención.

Buika es una cantante sorprendente: por sus piños, contemporánea de un Pablo Guerra: individuo que constituye los sueños de facturación de un protésico dental ,y por una voz que cumple los cánones del cante flamenco a la perfección.

Buika consigue una interpretación del "Ojos Verdes" de Rafael León sublime, pero...¿ cuál es la interpretación de este poema?. "Ojos verdes" es el fomento de la prostitución gratuita, y aquí viena la pregunta, ¿las feministas no se enteran, son gilipollas o se lo hacen?. Una cuestión dura, espero alguna contestación. Realizemos un pequeño comentario de texto sobre tan sublime canción.

Estrofa I

Apoyá en el quicio de la mancebía,
miraba encenderce la noche de Mayo.
Pasaban los hombres
y yo sonreía,
hasta que en mi puerta paraste el caballo.
Serrana me das candela
y yo te dije gaché.
Ay ven
y tómame mis labios
y yo fuego te daré.

Comentario Estrofa 1: Una señora desocupada que sonríe a los hombres apoyada en el quicio de la mancebía, ¿Se trata de una vigilante de la hora?, lo dudo. Una señora que se dedica a las prácticas deshonestas, opción 2 : con buena fe podríamos decir que es la tonta del pueblo.Milana bonita.

Estrofa II

Vimos desde el cuarto despertar el día,
y sonar el alba en la torre la vela.
Dejaste mi brazo cuando amanecía
y en mi boca un gusto a menta y canela.
Serrana para un vestido yo te quiero regalar.
Yo te dije está cumplio,
no me tienes que dar ná.

Comentario Estrofa 2: Acceso Carnal en un hotelucho, pensioncilla o camping, cualquier habitáculo , utilización de una metonimia "Desde el cuarto" puede significar pues eso que estaban en algún sitio, "Dejaste mi brazo", again metonimia, el sujeto que ha cometido tal acto con la tonta (versión 1) o la putarraca de turno (versión 2) después de la consumación de la bajeza se pira, estoy con la versión 1 porque hay que ser tonta para dejarse hacer por que le den a una fuego, y aquí viene un tema metafórico "Y en mi boca un gusto a Menta y Canela" para los lectores más avezados esto es la metáfora del Bukkake, y no sigo.

"Y te dije está cumplio, no me tienes que dar ná" , gratis total , complaciencia en el acto carnal sin contraprestación pecunaria de la receptora de "Menta y Canela".

Me sorprende que ningún colectivo de defensa del feminismo o del catolicismo moral extremo haya protestado por una canción de la época de nuestros abuelos, compuesta con una belleza sublime por Valverde-León-Quiroga .¿La gente lleva una cultura teledirigida?. Pues sí. Para que luego se digan sartas de gilipolleces sobre la ablación del clítoris fuera de las fronteras y nos disfracemos de payasas en solidaridad.

Menos populismo barato, que para algo vale leer y escuchar a los clásicos.

Hormon Wells.








Falta de Respeto



Cabezabuques:

¿Es realmente el himno de España una pieza musical de difícil interpretación? Un músico de verdad toca cualquier himno y deberá estudiar más o menos, leyendo la partitura, la intensidad de las notas o el tempo de ejecución con esa nomenclatura de la música que suena a restaurante italiano o a medicamento contra la alergia: “ forte” , “allegro”, “mezzo forte ” etc... . El cachondeo en los últimos tiempos con la interpretación del himno de España es manifiesto, y los responsables del Ministerio de Cultura podrían a través de sus organismos correspondientes tomar una decisión valiente: levantar quejas diplomáticas por la interpretación del himno. No se trata de llamar a los embajadores a consulta, pero sí de emitir una nota de queja por las ejecuciones chungas del himno patrio.

Entiendo que en un gran premio de F1, de fútbol o de baloncesto el número de participantes implique el conocimiento de 20 o más himnos y en la actualidad se toman dos alternativas para las ejecuciones de los mismos: Opción a) CD comprado, lo que plantea problemas del tipo “Manolo...tío dónde cojones encuentro el himno de Sudán que el negro ha ganado los 100 m lisos”, lo que origina el consabido “ Paco, mira en el Emule, pero descarga en Wav que el Mp3 no lo lee el reproductor”, Opción b) Banda municipal de la ciudad celebrante del evento, que origina otro tipo de problemas “ José Carlos , tú tienes una prima que sabe leer cifrado americano no?...., porque al himno de China no le capto el ritmo.”

Algo parecido a la opción B sucede habitualmente, la última vez en Monáco, en el premio de F1. ¿Era una orquesta de borrachos?, ¿cocaínomanos?, ¿habían dormido mal?.
Los monegascos, que no es una banda de música siniestra sino la gente de Mónaco, sí...., aciertan, son los del colchón, demuestran una vez más su falta de integración con el Cosmos. Ya saben que esta gente es un poco rara, empezando por su Jefe de Estado, continuando por asuntos de “putarracas” y “bailarines de Rainiero” y terminando por que no pertenece a la Unión. Para dar más enfásis a ese “Ser Rarito” que es el tipo común de Monáco, el espectáculo de su interpretación fue una muestra “Ventana al mundo” de falta de respeto o de tercer mundismo de banda municipal. El propio Fernando Alonso pudo disimular su cara de asombro mientras escuchaba una chapuza bastarda franco-italiana ofensiva para cualquier persona que conozca el himo español.

A mi el himno me hace plim, personalmente prefiero otros himnos, pero si se trata de dar solemnidad a un premiado se toca en tiempo y en intensidad y si no, pues con poner en un CD algún tema de esos que gustan de taraear ahora, y se me ocurre un “Opá viazé un corrá” pues se queda divinamente.

Hormon Wells.

Un ginfizz, porfa


Queridos amigos:

es de ley decir que las cosas se han hecho bien cuando, anteriormente, se han criticado. Me he alegrado mucho de la victoria de Frenando Alonso en Mónaco, que conste, porque no ha hecho la pedorreta ni la bailarina de jota ni ningún gesto soberbio. Ha levantado los deditos, los brazos al salir del coche, se ha abrazado con Montoya... Así, sí.

Como he dicho en alguna entrada anterior, siempre al hilo de la Fórmula 1 (deporte que mayormente me la sopla), considero que más importante que saber perder es ganar con elegancia. Yo me he hecho un trabajo fino de psicología interior para aprender esto y practicarlo. No siempre he sido así. Confieso con no poco pudor que en una ocasión, hace años, se me resbaló de la mano una pala de ping-pong que fue a darle en la testud a mi hermano Mitxu (de hecho, casi se me asobina) y que alguna raqueta de squash se me ha roto, por accidente, contra la pared ante la impotencia que me causaba, en mi tiempo de competitivo, la incomprensión de la derrota, la huida de una victoria que creía segura.

Sin embargo, esto es agua muy pasada. He madurado hasta conseguir controlar mi ira, he encontrado mi equilibrio interior y ya es muy difícil desatar los demonios del mal perder que, antaño, con tanta facilidad se adueñaban de mi ser convirtiéndome en una fiera. Ya ni me pico ni me enfurruño ni acuso a nadie de hacerme trampa (aunque las hagan).

La derrota se ha vuelto, por otra parte, un hecho cotidiano en mi vida. Reconozco que ese equilibrio al que he llegado, me lo he ganado a base de perder, incluso en aquellos juegos y competiciones en los que creo que tengo cierta habilidad.

El viernes mismo, sin ir más lejos, perdí jugando al mus. Sin excusas. Perdimos. Es más: es la tercera o la cuarta vez que Pablo y yo salimos escaldados contra esta pareja de... ¿personas?. No voy a decir ni siquiera que tuvieron suerte, aunque pillaran más que un concejal de Marbella: jugaron mejor sus cartas y punto. Lo cierto es que por juegos ganamos los mismos que ellos (3-2, 0-3 y 3-1) y que, como sucedió en las derrotas anteriores, los tuvimos acochinados en tablas, buscándose sin encontrarse, acorralados y temblorosos gracias al despliegue de un juego ágil, prudente y sabio. Tanto que estuvimos a un pelo de ganarles (precisamente, lo que le falta a uno de ellos), pero, en fin, ¿qué le vamos a hacer? ¿Ellos son mejores? Noooo (y además son más feos), pero en los momentos clave han sacado mejor partido a su (puta) suerte, pillando cartas justo cuando eran verdaderamente necesarias (como si sus mujeres estuvieran en ese preciso instante recibiendo al butanero), que ya se sabe lo que dice el acervo: con buena picha...

Esto por no hablar de las señas falsas... De las pataditas por debajo de la mesa... De sacar el tema de Hacienda para enfríar el asunto cuando iban apretaditos y toda una batería de bajezas y estrategias marrulleras, más típicas de la selección griega de baloncesto que de una pareja de musolaris. A diferencia de lo que se piensa en Madrid, donde incluso se miente jugando, el mus es un juego de engaño, sí, pero caballeroso.

Salimos de la partida tan amigos. Ellos retándonos ufanos para una próxima ocasión, muy farrucos, muy gallitos, creyendo que van a tener la misma suerte cinco veces seguidas. Eso en España sólo lo hace Indurain, amigos, y vosotros dos no nos volvéis a tocar la cima del Tourmalet ni con autotransfusiones. Por supuesto, a pesar de su regodeo poco sensato y menos elegante, recogimos el guante y les estamos esperando con el cuchillo en la boca para obligarles a saborear el lodo amargo de la derrota, que lo será más porque están hinchados como globos. No se merecen otra cosa.

Como han comprobado, no me importa perder... Nada, nada, NADA... Lo que me jode es que me gane un tipo que marida ginfizz con cigarritos de coco. ¿Cómo puede uno concentrarse para jugar al mus escuchando eso? ¡No me jodas! ¿Cigarritos de coco con ginfizz? Si me da hasta vergüenza escribirlo:

-- "Un ginfizz, porfa, que me casa súperbien, osea de rechupete, ¿no?, con unos cigarritos de coco que tengo que son divinos de la muete". ¡Por Dios! Esto descentra a cualquiera. Es muy, muy bajo. Hace falta ser...

La próxima vez vais a pillar, pero a lo Rodney King. Os estamos esperando (con la pala de ping-pong en la mano, por si acaso).

X. Bea-Murguía (va a tener que ser órdago)

viernes, mayo 26, 2006

Cierren despacio


Queridos amigos:

como decía André Gide en "Si la semilla no muere" (más o menos, tampoco se me pongan académicos), "sé que lo que me dispongo a referir puede causarme un mal, pero sólo la verdad me vale"... Definir a André Gide como un gran escritor sería una idiotez por mi parte. Él era más que eso. Humilde, pero fervientemente, les recomiendo una lectura pausada y alargada de su "Diario".

Lo digo porque anoche me fui a un sitio raro, cuando menos. Raro, raro. No digo que hubiera lenocinio consentido, pero tampoco lo puedo desmentir. Tuve una cena purera muy animada (y tremendamente ahumada) en un restuarante de Madrid y después nos fuimos a este garito, sólo porque está justo al lado, en el que, a mi entrada, la media de edad bajó drásticamente. Sé que me puede producir perjuicio que cuente esto, porque parece que ando todo el día de juja y no es así. Quienes bien me conocen saben que soy madrugador y que cada vez me da más pereza salir, pero hay circunstancias en la vida en que uno, en fin, está a gusto con los amigos y esa separación, aunque sea temporal, duele un poco.

Hace bastantes años, no muchos porque yo aún mi vida la cuento de a poquitos, tuve una experiencia laboral muy breve en un sitio en el que no me dieron la oportunidad, siquiera, de saber de qué iba la vaina. Joven, más, y recién licenciado, con ganas de hacer cosas pero un poco desorientado, estuve trabajando en aquella revista menos de 100 días. A los políticos es lo mínimo que se les da. Yo no lo tuve.

El dueño, ahora, me dice que se arrepiente. Dos o tres veces que me lo he cruzado me lo ha dicho e, incluso, me ha hecho alguna oferta para volver con él. Se lo agradezco, porque es halagador, en dos sentidos: como profesional (la última vez me ha ofrecido una gran responsabilidad) y como persona, porque, a pesar de que, entonces, pensé que era una injusticia, se ve que no hice ruido al salir. Cerré la puerta despacio.

El mundo es muy pequeño, sé que no se lo descubro yo ahora, y nos vamos cruzando los unos con los otros, casualidad tras casualidad, encuentros inesperados, algunos desdichados... Perdonen la vena Gabilondo, pero se lo recomiendo: cierren despacio. Para mí es una gran satisfacción que este hombre me siga y me llame. Una lección que me ha dado la vida.

Anoche, en el garito, me supe pupila de muchas miradas, filete en el plato de un Tántalo liberado, y no porque sea alto, guapo y elegante (que lo soy, ¡qué coño!), sino porque había a mi alrededor más hambre que en la Rumanía de Chauchescu.

El mundo es muy pequeño. En un momento dado me di la vuelta y me encontré, cara a cara, con el enemigo. Casualidades desdichadas (sobre todo para los que se tienen que justificar). Él me miró sobre su bigote stalinista de médico anti. Se paró un segundo y sé, positivamente, que me reconoció. Nos hemos enfrentado en no pocos debates, en mi época, ya pasada, de rutilante estrella mediática.

Se avegonzó y huyó. Yo le seguí, discretamente, para ver qué coche le paga el lobby que lo sostiene y engorda. Cogió un taxi. Cerró de un portazo.

Ya nos veremos en una radio, Carlos. Yaaaaa nos veremos. A ver si, a partir de ahora, controlamos un poco esa ira.

X.Bea-Murguía (El rencor es ansí)

jueves, mayo 25, 2006

Contra la pata prieta: mucho amol

Queridos amigos:

ayer ejecuté un ejercicio de nudismo interior ante todos ustedes, una de las cosas que me prometí no hacer, y hoy les voy a hablar de tabaco, pero a la manera de Cuba, que nada tiene que ver con los cigarrillos, sino con el amol. Mucho amol.

Ayer tuve la inmensa suerte de comer, merendar, cenar e irme de son con el señor de la foto, Don Alejandro Robaina, 87 años, considerado el mejor veguero del mundo, el más sabio cultivador de tabaco, un crack que habla con la planta de tabaco para conseguir, en el privilegiado ecosistema de San Luis, Pinar del Río, Cuba, la preciada hoja de Vuelta Abajo; y con Eumelio Espino, 57 años, experto ingeniero agrónomo que desarrolla su labor en el Instituto de Investigaciones del Tabaco de Cuba, mi helmano, ya tú sabes. Otro crack.

La peor parte de todo el día fue cuando hablaron de tabaco, porque les noté, después de haber comido y reído con ellos, que se habían puesto el mono de trabajo, que se había acabado el contar cuentos y el andar a vueltas con que si lo que se come del toro es el rabo o la cola. Don Alejandro y Eumelio son una pareja sencillamente brillante. Se dicen viejito el uno al otro con sorna, con su exquisita dulzura, enternecedora y directa, pero luego se sostienen para caminar por la calle, se complementan como una pareja de cine: Robaina representa la parte romántica del tabaco, la sabiduría de la tierra; Espino, lo pragmático, la ciencia que sí se aprende en la universidad. Sus andares renqueantes por la noche de Madrid suman casi cien años dedicados al mejor tabaco del mundo.

El privilegio de estar con ellos ha sido lo que me ha impedido esta mañana escribir el blog. Era ya la una y media cuando los dejé en un local cubano de Madrid, rodeados de paisanas que reconocieron al abuelo Robaina y lo adornaron de abrazos y besos, mientras le decían, melosas:

-- "No se vaya, Don Robaina".

El abuelo es un tipo que duerme tres horas diarias y que dice que va a llegar a los 140 años porque casi hace el amor tres veces a la semana... Casi lo hace el lunes, casi lo hace el miércoles y casi lo hace el viernes. Y debe de ser verdad porque allí aguantó el hombre, con sus 87 años, con sus respuestas monosilábicas y su cara llena de surcos de tierra.

Eumelio me estuvo contando como vencieron al moho azul, ese bicho malo que arrasó el 95% de la cosecha 79-80, y a la pata prieta, otro hongo letal para el tabaco, más letal que las Autoridades Sanitarias, más que el propio tabaco para el hombre.

-- "El secreto está en el amor. Tú puedes tener la mejor tierra del mundo, la mejor planta, los mejores cultivadores, los mejores torcedores, pero si no le pones amor, no tendrás un buen tabaco".

Amol, mucho amol.

Como Robaina había contado que en su casa de Pinar del Río acogen a toda laya de gente, sin distinción de ninguna clase, y que a todos los tratan igual, pensé en que quizá podríamos exportar una semanita a la ministra Salgado por allí, a ver si le dan amol. Se la ve necesitada a la mujer.

-- "Yo creo", le dije a Eumelio, "que nuestra ministra tiene la pata prieta".
-- "Pues entonces no tiene solución, amigo", me respondió. "Cuando la pata prieta se agarra a la planta, ya no más la suelta".
-- "¿Y si os la mandamos al Instituto y le echáis unos polvos?".

Químicos, se entiende.

-- "Ni por esas".

Me lo temía. Y me acabé de fumar mi cigarro consternado.

X. Bea-Murguía (desde las vegas de San Luis, Pinar del Río, Madrid)

Día del Orgullo Friki



Papichulos:

Hoy seré breve, supongo que celebrarán su día comprando algún libro de Harry Potter o algún muñeco de Star Wars. En fin, especialmente uno de nuestros lectores a lo mejor no sabe que hoy es su día y continuará leyendo los tebeos de 100 Balas, sirva esta entrada para felicitarle y renovar nuestra amistad aunque nos veamos de cuando en cuando y el se dedique a comentar a voces en el VIPS de Arroyo de la Vega , delante de los directivos, que quiere cambiar de trabajo, de empresa y de vida.

Yo pienso celebrar el día del orgullo friki con unos programas de carga muy, pero que muy frikis..... .

¡¡Ah!! y saludos a Fito Frikie y a Paloloo, pareja frikie por excelencia, y a Juan Perro F.(otro que tal...)


Hormon Wells

miércoles, mayo 24, 2006

Ghazal



Gente del Agro:

El Ghazal es un género poético bastante desconocido en nuestra cultura occidental y no por ello bastante “cool”, auténtico e interesante.Estoy convencido de que muchos de Ustedes quedarán maravillados y enganchados al Ghazal después de leer estas líneas y escuchar "Chupke,Chupke", que se pronuncia Chuki, Chuki.

El genéro poético surge en Persia hace un montón de siglos. "¿Es contemporáneo de los hobbits?", se preguntarán los más frikis de nuestros lectores, la respuesta es que sí, es más antiguo que los hobbits y que los elfos, incluso más antiguo que la medicación que deberían tomar en caso de creer en este tipo de seres. Bien, la palabra Ghazal y que me contradigan filólogos arábes culturetas del CSIC, significa y observen qué bonito es el árabe, “Hablar con la mujer”, pero no con cualquier mujer, porque el Ghazal trata del amor hacia las mujeres, pero de forma completamente ilícita, y nadie está mencionando la Casa de Campo o el Huracán 90 que les veo.

El Ghazal tiene sus requerimientos de forma: métrica y ritmo, y fondo: es necesario intercalar en uno de los versos el denominado “Radif” o refrán que constituye la enseñanza última sobre el amor. Encontrar el amor para los poetas del género,supone lo sublime: el encuentro con la verdad absoluta, una comunión con el Cosmos.Unos adelantados los persas en este sentido, reflexionen sobre la frase , el amor supone la verdad absoluta: la hipoteca, los niños, los cuñados.....y una comunión con el Cosmos: el extrarradio y sus atascos. Qué adelantados estaban ya y sin aire acondicionado.

La lírica de este tipo entra en conexión también con el misticismo Sufi, pero si les cuento esto ya van a tener empacho cultureta, y tampoco quiero entrar en polémicas con gente estudiosa como mi hermano al que respeto en su autoridad sobre el tema.En este caso, el amor se dirige a Dios: la composición poética deriva ya a otros derroteros más a lo César Gabaraín, ese gran letrista de las canciones de misa que se ha perdido el pop español.

Concretando un poco les diré que en la actualidad el género poético constituye un fenómeno de la música pop en la India desde los años 70 gracias a un tipo llamado Jagjit Singh.Oir cantar a Jagjit cuyo nombre significa algo así como “Mundo Maravilloso”es una experiencia única, casi mística y singular.

Cantante prolífico con unos 50 albums y música compuesta para films indios, constituye un mito de la canción prácticamente desconocido en España. Eso sí, este tipo se marca sus “Live in Sidney” y arrasa con los cien mil propietarios de establecimientos Indian-Food que hay por allí.Se marca su tema “Chupke, Chupke” y provoca desmayos entre el público femenino de ese Mumbay de moda.

Gran parte de su éxito lo ha cosechado junto a su esposa Chitra Singh, en un pimpinelismo a la India que vende lo suyo.Me gustaría poder saber un poco de Urdu para analizar esos lamentos de pareja India, que por otra parte serán como los de cualquier pareja del mundo, en plan “Es que no me quieres” “Qué si hija, déjame ver el fútbol con mis amigotes, ¿Qué hay de cenar?”.

Las canciones Ghazal son clásicos que nunca pasan de moda y una vez más, recrean el tópico de la música como un arte que sólo conoce las fronteras de quien la escucha.

Tras esta maravillosa frase apreciación cursi como de suplemento de tendencias espero que disfruten de Jagjit con esta pequeña muestra que pongo a sus disposición en http://www.box.net/ .

Se logan , como la “fuga de” y meten estos datos.Está en la carpeta Music, en las otras no hay nada.


Usuario : temitascuriosos@yahoo.es
Password : zotenberg

Un saludo.

Hormon Wells

La fase oral


Queridos amigos:

Cualquiera de ustedes que rasque un poco en la psicología masculina, fácilmente llegará a la conclusión de que, en el fondo, los hombres no hemos superado la fase oral, que echamos de menos el suculento pezón de nuestra madre y que no nos conformamos, al menos algunos, con el recuerdo del caucho del chupete o de la tetina del biberón, que nos dejaron la sequedad del fraude en la boca y un regusto a sucedáneo insípido.

Me prometí no usar este blog para desnudarme, pero, bueno, ahí va la camiseta...

Ayer, como cada día, cogí mi bala gris para ir a currar, pero la carretera padecía un estreñimiento pavoroso y muy poco normal. Cuando semejante atasco se presenta ante uno, lo mejor que se puede hacer es dar la vuelta, tirar el coche y coger el Cercanías, siempre después de haberse cagado en ... (les dejo que ustedes lo rellenen según su filiación o credo, pero creo que esta vez se puede exonerar de culpa a Ruiz Gallardón). Una eficaz lavativa, sin duda.

Pensado y decidido, me volví sobre mis ruedas, pedí a mi mujer que me llevara a la estación, donde suponía que no habría sitio para aparcar, y me monté en el primer tren, en el fondo contento por poder dedicarle media horilla de seguido y sin interrupciones al libro que me ocupa.

Ahí van los pantalones...

Me senté cara a la marcha, junto a la ventana y antes de que arrancara el tren ya estaba inmerso y concentrado en lo mío. Sucedió que a la altura de El Goloso, nombre que, por cierto, viene que ni pintado a la entrada de hoy, se me sentaron enfrente dos mujeres que besaban la cuarentena armadas de una verborrea atrapante e inextricable, que todo lo abrazaba, que me arrancó de mi historia y me arremolinó en un chorro de cotidianidad a pesar de que ni estaba escuchando, ni lo entendía, ni me interesaba. Inexplicablemente, la cháchara me sacó de mi burbuja. Hablaban de puericultura. Creo. O de la hija de una vecina.

Repartí dos miradas inquisitivas que pasaron desapercibidas cuando, de pronto, me percaté de que el tren me ofrecía un paisaje que se escapaba generoso en exceso, más allá de la intención de un escote, por el lado de la derecha. La chai (me encanta esta palabra porque la usa siempre Umbral), que era la más parlanchina de las dos, no cesaba de juguetear al cucú-tas con un collar de cuentas gordas que velaba, ahora sí, ahora no, la mirada de este ruborizado lector... El que leía, más pudoroso para estas cosas de lo que parece, torció a fuerza sus ojos, obligando a su alma a deleitarse con el otro paisaje, el que desfilaba por la ventana a toda leche, pero el cristal se empeñaba en transfigurarse en un espejo cargado de malas intenciones que me mostraba, fundido con el verde y resaltado por el negro de los túneles, con más disimulo y desde un ángulo más certero, una realidad igual de amable y con remate, una orografía igual de voluptuosa y sencillamente maternal. Ya no leí más.

Ahí van los calzoncillos...

Comprendí entonces que todo es culpa de la industria farmacéutica y de su sátrapa, mi pediatra, aquel canalla que recomendó a mi madre que no me diera el pecho, que sustituyera la rica sustancia materna por un sucedáneo maternizado, pagando lo que era gratis, con la falsa premisa de que era mucho más completo y rico para mi crecimiento. Un trauma, amigos, que me dejó anclado en la fase oral.

Cuando llegué a mi parada, al levantarme para salir del vagón, me sentí obligado a darle las gracias a la chai.

-- “De nada”, me contestó, creyendo, a buen seguro, que lo que le agradecía es que hubiera apartado las piernas para dejarme salir de la estrecha fila de asientos.

Tengo que usar más el transporte público. Hay ciertas épocas del año en que merece la pena.

X.Bea-Murguía (con los calcetines aún puestos)

martes, mayo 23, 2006

La estirpe de Mirentxu Malentxo


Queridos amigos:

primero fue el libro y ahora es la película, y aquí no hay más que marketing y promoción, pero hay que reconocer al fenómeno que ha conseguido, no sé cómo ni por qué, que ande todo el mundo a vueltas con el Dan Brown y su cagada, que es lo que es (aunque a alguno de ustedes le haya gustado), como si lo que se cuenta en la novela pudiera llegar siquiera a ser considerada una hipotesis o una nueva línea de investigación histórica sobre la vida (o sobre la muerte) de Jesucristo. Lo que se cuenta en la novela es una patraña sin base ni fundamento, aunque el otro día, entre sueños, medio vi un documental en Cuatro donde salía el autor y su fenomenal cara de chirla con limón defendiendo las pruebas que dan legitimidad histórica a su teoría... Que encima no es suya. La ha copiado.

Yo no me voy a poner aquí a dar una charla sobre María Magdalena y todo ese rollo o sobre si Jesús tuvo o no descendencia, cosa que, me parece, no deslegitimaría para nada su mensaje, no haría de él un personaje incoherente, sino todo lo contrario. En la Biblia, desde luego, ni se afirma ni se niega, pero cualquiera se fía: de lo que se escribió a lo que nos ha llegado, hay mucho manipulador con mitra de por medio.

El éxito del "Código Da Vinci" se fundamenta en que la gente está dispuesta a creerse cualquier cosa. Será la crisis de la religión, que nos ha dejado un vacío que nos convierte en presa fácil de sectas desalmadas (oficiales y no) o nos empuja a la idolatría más aberrante, esa veneración alocada que existe por los santos y las distintas imágenes marianas que nos ha convertido en apóstatas y adoradores del becerro de oro.

Nos tragamos toda patraña, y mejor si se mete con la Iglesia, aún cuando viene rodeada de frases como: "No ignoraba que en Francia los señores de edad tenían con frecuencia amantes jóvenes". A ver, Dan... Dantxu, colega... ¿Dónde te has documentado para decir esto? A ti lo que te pasa es que no has salido en tu vida de Exeter, New Hampshire. ¿Tú te crees que se puede defender una teoría histórica medianamente rigurosa diciendo estas gilipolleces? No, si va a resultar, al final, que todo es ficción, que el autor este cara-chirla-con-limón es un actor y el libro no es otra cosa que una campaña de promoción de una gira de Les Luthiers.

Ésta otra es también muy buena y define bastante bien al escritor como un burro sin ninguna preparación (aunque se haya documentado mucho): "Francia -un país conocido por sus machistas, sus mujeriegos y sus líderes bajitos y con complejo de inferioridad, como Napoleón o Pipino el Breve- no podía haber elegido mejor emblema nacional que un falo de trescientos metros". En fin... Francia es precisamente desconocida por Pipino el Breve, alguien de quien la mayoría de la gente no tiene ni noticia. Y Napoleón sería muchas cosas, pero destacaba por ser un soberbio megalómano. Puede que Dan haya dado con los archivos secretos del terapeuta de Bonaparte, donde se descubre el verdadero Edipo del emperador:

-- "Cuando éramos pequeños, Leticia quería más a Joselito que a mí".

Ahora cuando dice: "En sus tiempos de joven misionero en España" me hace pensar que no es más que un yanqui idiota... Más que idiota, es un paleto que no ha salido de su ego en su puta vida.

Tienen esta otra: "Como tributo a la magia de Venus, los griegos tomaron..." y no sigo porque es de upper-cut.

Con este tipo de sentencias, Brown se condena a la caquexia mental. Le salva que hoy cualquier gilipollas sale en televisión dispuesto a defender cualquier teoría turulata, y si se mete con la Iglesia mejor, que es más sustanciosa. Lo de su libro no hay por dónde cogerlo pero hay que reconocer que está de rabiosa actualidad:

"María Magdalena, huyendo de la persecución, embarazada de Jesús, es montada en una patera (sin vela ni remos) y lanzada al mar".

Claro que viendo cómo las pasan putas los inmigrantes para cruzar el estrecho (y son 12 ó 13 km) se entiende bien que esta buena mujer se recorriera todo el Mediterráneo, regateando Chipre y las islas griegas, navegando en el hilo de mar que salvó a Odiseo de Scilla y de Caribdis, y llegara al sur de Francia tan campante. Y sin oxígeno. Vamos, la Juanito Oyarzabal de la inmigración ilegal. Y cuando llegó a la Costa Azul, se bajó de la patera y dijo:

-- "Los vascos somos la hostia, ¿o no? Ahí va Laos, pero si este puto charco es más pequeño que la ría del Nervión. Aquí, la Mirentxu Malentxo, con dos cojones".

Y 1000 años después, su estirpe se mezcla con la de la dinastía merovingia... Claro... Tiene lógica y, sobre todo, está documentado. Aunque lo mejor del libro es cuando describe a Robert Langdom, el protagonista, como un hombre famoso, declarado por no sé qué revista el soltero más atractivo e irresistibles... ¡Y lleva la misma ropa que él en la foto! Se está el tío desnudando, vestido con cuello vuelto, contándonos cómo se ve él a si mismo: Robert Langdom es una proyección del hombre que a él le gustaría haber sido. Este sólo se mira en espejos convexos. ¿Se habrá visto la cara? Vean al tipo de la foto y pregúntense: ¿será su peluquero del Opus y el peinado es su venganza?

X. Da-Murguía

lunes, mayo 22, 2006

¡Castilla Comunera!


Queridos amigos:

como ya dije una vez, hace unos meses, en una entrada que titulé "Progresismo banderil", a mí la bandera de España me gusta, creo que representa muchas cosas buenas e importantes para mí, como mi familia, mis amigos, mi forma de vivir, de entender la vida... Y no hago de ello una ideología ni una ofensa para nadie y, tampoco, me define este sentimiento como una persona intolerante, retrógrada, poco respetuosa con los demás ni, por supuesto, pienso utilizar jamás el trapo como trinchera. Vamos, que si todos decidiéramos cambiarla por una con forma de soutain-rouge (con encaje) me parecería bien (y original).

El tema de las banderas se volvió, de pronto, rabiosa actualidad porque, algunos, no todos (y, desde luego, no yo) se sintieron ofendidos por la ausencia de banderas españolas en la victoria del Barcelona, pero esto es una cuestión de lectura nada más. Con un sofisma puramente zapateril, podríamos decir que como Cataluña está en España (y uso el verbo "estar" y no el verbo "ser" para caminar por el terreno de la realidad y no por el de los sentimientos), en el fondo, la senyera es una bandera española. Luego, el estadio estaba lleno de banderas españolas.

Toda teoría política merece mi respeto siempre que se pueda discutir en una sobremesa sin disparar a nadie. Aunque la charla no me lleve a otra parte que a flipar con el revisionismo histórico retorcido nacionalista, aderezado por su victimismo recreado para sujetarse a la idea, única que cabe, del país ocupado por una potencia extranjera. En el fondo, su hecho diferencial no es otra cosa que la defensa de la pureza de la raza, de la lengua y de las costumbres supuestamente centenarias, y eso me da un poco de yuyu. Con lo bonito que es mezclarse. Sólo la defensa de la pureza explica términos despectivos como maketo o xarnego para referirse al de fuera. A esto yo lo llamo racismo.

Recuerdo una conversación con un nacionalista vasco, de nombre Alfredo (no sé si he hablado de ella ya aquí, pero es que me dejó muy marcado) que defendía SU Euskadi atribuyéndose ser descendiente directo de austrigones, caristios, bárdulos y vascones... ¡Con dos cojones! Unos pueblos prerrománicos que, a buen seguro, se mataban entre ellos y que representaban cuatro hechos diferenciales, amalgamados en una sola estirpe de sangre pura y RH negativo. Esto es tan absurdo como negar la romanización (por no decir el colaboracionismo vasco con Roma para dominar la cordillera Cantábrica) o la influencia musulmana. Si no fuera por el mestizaje, si fuera verdad que la nación vasca tiene su génesis directa en estos pueblos, difícilmente sería Bilbao lo que es ahora, porque no habrían salido de la cueva. Por cierto, que Bilbao está precioso. Vayan a conocerlo.

Cuando voy por Castilla, para jorobar, que me encanta, siempre les digo que España es Euskadi y que el resto es territorio reconquistado y repoblado y que sólo así se explica la afición que hay en Segovia por la pelota-mano o el hecho de que en cada pueblo haya, por lo menos, un trinquete o nombres como Aranda de Duero, de etimología puramente vascuence (aran=valle). Esta mezcla hace de Castilla un sitio fantástico, impuro, mezclado, variopinto, abierto y, por tanto, tan diferencial y de costumbres tan centenarias como las otras. Se lo dice uno que es mestizo, medio gallego y medio vasco.

La pregunta que yo me hago es: ¿por qué en Castilla no hay nacionalismo? Si tienen su propio idioma, sus costumbres centenarias, sus banderas (mucho más antigua que la que se inventó Sabino Arana). ¿Por qué no se reclama la unión de las Castillas o territorios que tradicionalmente le han pertenecido, como Madrid o Cantabria? ¿Acaso no tienen más razones los castellanos para quejarse que las superindustrializadas comunidades supuestamente históricas? ¿Acaso no se puede decir que si ellos han comido pan ha sido por el trigo de Castilla? Que si los vascos tienen la batalla de Arrigorriaga y los catalanes a Wilfredo el Piloso dibujando con sus dedos ensangrentados la senyera en la arena de la playa, y ambas cosas son más leyenda que realidad, en Castilla están Numancia, el Cid y Villalar de los Comuneros, con tres héroes reales e históricos: Juan Bravo, Juan de Padilla y Francisco Maldonado.

Después de este ramalazo castellano, sólo me queda cantarles a ustedes una jota comunera:

En la puerta de tu casa
Auri no quiero besarte
En la puerta de tu casa
porque me han dicho en tu pueblo
que te llamas José Aurelio
Que te llamas José Aurelio
Auri no quiero besarte

Almorzando en la siega
bajo la higuera
se llenaba de moscas
tu faltriquera

X. Alvar-Fáñez

domingo, mayo 21, 2006

Bartleby el escribiente y otros cuentos de Herman Melville



Papichulos:

Así, atado en corto, Herman Melville es el autor de Moby Dick.Una novela simbolista en el que algunos críticos de la literatura hablan del enfrentamiento entre el Capitán Ahab y Dios ,representado en la Ballena Blanca, una teoría interesante pero tanto como la mía : el Capitán lucha por salir del armario y la ballena representa la sociedad puritana del norte de los EEUU.Porque Meville señores, de churrero se habría arruinado por la continua pérdida de aceite.

Pero no es objeto de ese pequeño artículo desmenuzar Moby Dick sino hablar de otros cuentos de Herman Melville, interesante autor decimonónico yankee que es todo un descubrimiento desde que he leído tres narraciones bastante interesantes : "Bartleby, el escribiente", "Benito Cereno" y "Billy Bud".

Melville pasó buena parte de su vida de aquí para allá como tripulante de la marina mercante y supo compaginar el lavado de cubiertas, y las meriendas a proa y popa con la lectura, el resultado son unas narraciones exquisitas "Bartleby , el escribiente" es el cuento precursor a cualquier narración kafkiana, un ejemplo de desobediencia civil que condena la alienación humana.Kafka seguro que le copió.Es lo que harían ustedes con sus jefes si pudiesen, en todos nosotros hay un Bartleby, la diferencia es que si intentásemos ser como él andaríamos en la puta calle y como que no es el tema.

"Benito Cereno" me ha dejado realmente epatado. Un cuento de piratas con ciertas ambiguedades relación amo-esclavo e incluso terror; es raro que Amenábar, o algún lumbreras de Hollywood no haya querido hacer una película sobre esta historia, les adelanto algo : un grupo de esclavos negros se amotinan en un barco español, Benito Centeno es el primer individuo con síndrome de Estocolmo, homosexualidad encubierta, sexo interracial, un cuento adelantado a la época vamos.Con crítica a los españoles de la época imperial muy interesantes.

"Billy Bud" constituye un homenaje a los bravos marineros británicos y una declaración pionera de los derechos de los negros. Hay un cierto alegato contra la guerra, yo les recomiendo que lo lean porque luego en la Latina siempre les puede quedar bien comentarlo.Por cierto Herman Melville aquí se revela ya como un seguidor enfervecido del movimiento "musculoca", pero con unas descripciones de quitarse el sombrero.

Estos cuentos son altamente recomendables para las próximas jornadas veraniegas.

Hormon Wells

viernes, mayo 19, 2006

"Demon Days "o los consejos del Doctor Quiroga




Mods con chupas bautizadas:



Damon Albarn se quedó sin el triunfo definitivo en los 90 con una banda mítica como Blur, el pastel se lo comieron los hermanos Gallagher en esa mítica batalla del Brit -Pop y esto al chaval le produjo una tremenda depresión. Si le añadimos que en el siglo XXI el Rock ha muerto pues el pobre Damon debió de sentirse muy solito.

Miguel Aka Viril y Alex “Milkman”Quiroga me dijeron entre Gin Tonics en el “Garaje hermético” que tenía que escuchar a Gorillaz y más concretamente “Demon Days”. El Doctor Alex se mostró como un fanático e incluso llegó a calificar este último trabajo como un próximo clásico del Pop a tener en cuenta.Como siempre, permanecí escéptico, nunca me gusta adobarme a lo “In” y menos como apóstol y nuncio que he sido de tantas bandas míticas para con todos los papichulos de Hacienda, aunque les joda el reboze yo descubrí a Lenny Kravitz y “Tú lo sabes”.

Ahora ando perdido en la actualidad en cuanto a últimas novedades discográficas, ya no sigo las tendencias y eso me preocupa un poco porque es mi afición. Posiblemente es que las tendencias de ahora no me van, o que se empieza a perder la curiosidad, o las dos cosas.Pero es de agradecer siempre que alguien te anime a escuchar un disco o a ver una película, yo también conozco algunos discos y algunas películas que les iré recomendando, ya verán que interesantes.

Gorillaz es el proyecto de Damon Albarn después de Blur.Una segunda parte con intención de evolución en lo musical y un intento de meterse en el Show Bizz actual escapando de los prejuicios del “Mod Revival” londinense de los 90, que a Damon Albarn le vinieron muy bien por cierto para hacer anuncios de Barbour, Londsdale y demás ropa Mod forrándose. El tufo a música de Club y más concretamente, el deseo de sonar en las discotecas de la Unión es evidente y al chaval y a sus colegas no se le pueden quitar méritos por el esfuerzo.

Escuchar “Demon Days” requiere otro esfuerzo, porque no es un disco demasiado común, empezando por el timbre de la electrónica utilizada, demasiado personal y porque se trata de una obra conceptual, como lo que hacía Jean Michel Jarre hace 30 años pero con los ritmos de ahora: un poco de hip-hop, ese trance, ese chill out y otras etiquetas que se resumen en música de discoteca y que los críticos habitualmente denominan “Cross Over” para ser aún más gilipollas y hablar en Radio3.

Probablemente “Demon Days” sea un disco muy poco convencional en su sonido y evidentemente poco comercial, lo que le hace ser original. Calificar “Demon Days” como uno de los mejores discos de los últimos años es un atrevimiento,y esos atrevimientos originan mitos e iconos populares falsos como los duros de madera :ahí tienen a un Wagner o a un Jhon Coltrane. No continuén por ese camino que hay personas que se ofenden.

Hormon Wells desde Majadahonda

Historias para dormir


Queridos amigos,

hoy es tarde, mucho para lo que suelo, y no tengo mucho tiempo. Ayer estuve de jijiji jajaja, celebrando la amistad y el machomachotismo y lo pasé muy bien, aunque no había mollejas (antes me daban asco, ahora, que ya me he hecho un hombrecito, las pido hasta en la Tasca La Cucaracha), tan bien que dejamos el mundo y España como una patena, desde el desacuerdo absoluto (qué bonito es eso), con el humo de los puros y el champán de Armenonville, nos dieron las tantas y, claro, ¿qué voy a decir? Supongo que hoy toca pimpenelismo on-line.

Llegué a la puerta de mi casa a eso de y media y, joder, no daba con la puta llave (Mamá, perdona los tacos). No me extrañó nada. Sabía que un día tenía que suceder. La cerradura está bastante dura, porque la puse yo con mis manitas (estas dos que tengo de bricómano chipendi) y así está, que cualquier día se nos queda un trozo de llave dentro y la liamos torera. Como no iba a llamar al timbre (no tengo tendencias suicidas, preferiría dormir en el coche) y alguna otra vez me ha pasado que tengo que estar un rato hasta que le da la gana a la pu...erta, me quedé hurgando con denuedo en las narices de mi puerta, tratando de no montar mucho barullo, con toda mi paciencia a cuestas, como un conductor (hombre) que en un semaforo en rojo se entretiene pensando en verde. Se me resistía, coño, pero ya estaba encontrando el punto cuando, al cabo de un rato, ni mucho ni poco ni recuerdo cuánto, supongo que alertada por el ruido, abrió mi mujer la tapa de mi casa provocando un premonitorio y acojonante chirrido de sarcófago. Una cara de mala lecheeeee, a la que no miré, rompió la penumbra sin fondo de la entrada. Llevaba una escoba en la mano:

-- "¿Despegas o aterrizas?", le dije yo en plan simpático para ver si conseguía... Pero, no, claro.

Ustedes lo van a comprender enseguida que no logré arrancar una sonrisa de la hiératica figura que ceñía escoba porque ella no era mi mujer, ni ésa era tampoco mi casa, ni, por supuesto, el tío que blasfemaba contra todo el olimpo católico por detrás de la vengadora de la escoba, era yo. No supe cómo pedir perdón, cuando reconocí finalmente a mis vecinos de arriba. ¡Terraza trágame! Nunca uso el ascensor, porque el mío es un piso bajo, pero anoche me atrajo como a un insecto con su luz verdosa de sirena y, sin ninguna razón especial, me metí en él. No sé en qué coño iba pensando cuando apreté el botón, pero estoy convencido de que si, en ese momento, yo hubiera sido George Bush, habría borrado del mapa Irán. No le casqué la cerradura a mi vecino por un milagro de Santa Casta del Cerrojo, virgen y mártir y, avergonzado, haciendo más genuflexiones que Martínez Pujalte, tratando de demostrar arrepentimiento y, sobre todo, que vieran que mi estado era de sobriedad absoluta, me arrastré hasta mi cama, donde he roncado como una motosierra las tres horas y poco que he estado en ella. Lo de mi vecino me avergüenza, pero esto otro sí que lo siento. No sé cómo pedir perdón... Lo hago públicamente... ¿Me perdonas?

X.Bea-Murguía

jueves, mayo 18, 2006

Del Circo a Campeón de Europa


Madridistas:

En esta vida hay gente que nace con estrella.Gente que nace con la enfermedad del “enanismo”, le ponen en un circo, crece, arruina al dueño y se revela como un As del deporte, llegando incluso a realizar la proeza de ganar la Liga de Campeones, y si me apuran, en el caso de que George Lucas lo hubiera descubierto, el “Charly da Rúa” bien hubiera podido ser un personaje de Star Wars, el auténtico Jar-Jar Bin. Bravo por Ronaldinho.

El de los duros, ayer, no sabía si estaba en una final de fútbol o en una de baloncesto, está mayor el hombre y las cámaras sacaron el perfil de alguien demasiado aficionado a beber su propio apellido, entre triple y triple (de bourbon) sólo despertó cuando escuchó la bulla de todos esos culés llorones. Hoy es un día de fiesta para la gente de esos sitios tan bonitos de la península como Tortosa, Reus, Tarragona, porque el Barça es Cataluña.

Mención aparte la de nuestro jefe de gobierno, el no saber estar es ya el protocolo a seguir por la Moncloa; las pasiones, cuando uno se dedica a la “Res Publica” deben mostrarse lo menos posible , pueden convertirse en nuestra propia condena, en muchos menos votos,ojo con estas cosas que pasan luego factura.

Lo más auténtico, lo más grotesco, fue la concentración de seguidores azulgranas de Madrid en la Glorieta de Cibeles, unos 700 aproximadamente. Este tipo de cosas ofenden al futbolero madridista de pro.Constituyen una violación y un sacrilegio.

¿Qué pensaría un Fashion Torrejón Guti Victim ayer?, ¿Qué pensaría un Brubeck Beckham? Posiblemente en algún paraíso del Pacífico, estos dos iconos “chuequiles” estarían anonadados con las evoluciones de danza de algún joven autóctono y no le darían ninguna importancia.

Lo que si sabemos es lo que piensa un fulano de Madrid hoy, el cabreo colectivo está en el ambiente: el resoplo, la cara avinagrada, “pse....estos catalufos”. Le auguro poco éxito al Cava las próximas navidades y por mucho que diga Bea Murguía, dónde esté el champagne Moët y Chandon..... , ¿Acaso en los Clubs de alterne se brinda con espumosos catalanes?.

Hormon Wells.

(*) En la foto: Ronaldinho durante su etapa circense, creciendo ya y maquillado a lo Brubeck Mountain

No saben cuánto me alegro


Queridos amigos,

no se pueden ni imaginar cuánto me alegro de lo que pasó ayer en París. En primer lugar, porque, por fin, un happy end como Dios manda, de estos típicos en los que, a pesar de las dificultades, se impone la paz y la justicia. Para el cine la mayor parte de las veces estos finales me producen una quemazón molecular a la altura del píloro y me tostean bastante, pero para lo de ayer, la verdad, estuvo muy bien. Los malos del cuento iban haciendo ostentación de las siglas del poder O2: no olviden, amigos y amigas, que O2 es Telefónica, esa empresa que patrocina a Frenando Alonso, esa que, sumada a la Avaricia Verde y a Jesús del Gran Poder, forma la liga de los supervillanos de nuestro siglo. Los malos eran Thierry Henry, que es muy bueno, y su primo o su tía segunda, el de negro, el del pito, el hijoputa, quienes hicieron lo posible, y lo imposible, por animar la fiesta a los madridistas que ya tenían el burbujas Cantosán preparado para brindar. ¡No me jodan! No voy a hablar aquí de lo vergonzoso del arbitraje, pero propongo enterarnos de su nombre y nacionalidad y boicotear todos los productos que vengan de su país:

-- "Terje Hauge, noruego".

Coño, qué difícil... No pienso echarme más crema de manos de esa de los pescadores de Cristianía. Hagan como yo. ¡No a la crema! Yo ya tengo boicoteados los productos de 16 países. Cuando voy a una cena, me comporto como un frikie del boicotismo. Que me ponen un filete:

-- "Perdone, garçon, ¿no serán por casualidad zanahorias de Región?".
-- "Sí, señor, las mejores".
-- "Pues me las quita, que tengo boicoteado a Juan Benet".

Lo tengo boicoteado casi todo menos el cava catalán y los percebes gallegos. En este punto concreto, tengo que decir que he hecho ostentosamente boicot a quienes boicotean el cava catalán. No me gusta nada Carod Rovira pero, precisamente por eso, no quiero que se quede con todo el cava.

Digresión.

Volviendo a ayer, me alegré mucho de la victoria de Barça, por muchas razones, pero las más importantes son tres: por mi tío Antonio, que es catalán y culé y que, cuando éramos pequeños, nos compraba la voluntad regalándonos trajes del Barça a los sobrinos (creo que captó a un par de nosotros para la secta). Me lo imagino disfrutando de lo lindo (a partir del minuto 81, claro).

Me alegro mucho por los madridistas recalcitrantes. Sobre todo por aquellos que empezaron a mandar mensajitos SMS a partir del minuto 18 y que, cosas de la vida, se quedaron sin saldo o sin batería en el 81. Seguro que fue cosa de la malvada Telefónica, que les cortó el chorro cuando vio que su equipo perdía. Para mí que los vikingos recalcitrantes estaban viendo otro partido, como siempre, o que las Burbujas Cantosán estaban pasadas de fecha y eso les hizo pensar que el Madrid estaba jugando para ganar algo, lo que fuera, la liga árabe o la santa liga (la toma de Aqaba o la batalla de Lepanto, ¡pero algo!).

Finalmente, me alegro mucho por mi Jesu. ¿Qué les puedo decir de mi Jesu aparte de que es madridista y me viene a trabajar con pulsera? Mi Jesu es comercial y ahora se está dedicando, de forma especial, a las promociones, porque hay que apretar por ahí. Es bueno vendiendo, la verdad sea dicha. Generalmente, sabe entrarle bien a la gente y, por eso hoy, mi Jesu, ese madridista recalcitrante con pulsera, me va a hacer promociones por Barcelona (mira tú por dónde). Hoy nos vamos a saltar la programación para que mi Jesu, el madridista con pulsera, me llame a media Barcelona que estarán de buenas, para vender allí, dando enhorabuenas por la Champions y lo que haga falta: cantar en catalán el himno del Barça, Els Llauradors, lanzar vivas a la Moreneta, bailar la sardana on-line... Todo sea por vender más, ¿no? Pues nada, Montse, hija, como vas a leer esto antes de que yo llegue, vete pasándole el listado. Todo el día, Jesús, sólo Barcelona y, si sobra tiempo, que no creo, resto de Cataluña.

X. Barça-Murguía

miércoles, mayo 17, 2006

España "Campeona"


Se vaticina el fracaso desde antes del comienzo y es triste. El pesimismo lo hace la costumbre , y aquí ya se está demasiado acostumbrado al típico ridículo de la selección española en cualquier mundial.En Junio caeremos en cuartos como gran hazaña futbolística y eso en el subconsciente colectivo jode.
Porque el español es un ser acomplejado por mucho que tengamos un país tan decadente como los de nuestro entorno, con esto quiero decirles que salvo los famosos PECOS, no los cantantes, sino los países del Este tampoco hay tanta diferencia en cuanto a coyunturas sociales y económicas.

¿Qué hará la selección?, entre cañas y tapas que celebran ya la temporada de salmonelosis, el español fino se pregunta si “El sabio de Hortaleza” culminará con el sueño de ganar un mundial. No nos engañemos ni queramos ir de cool por la vida, pega mucho más si España consigue la copa, ir a esas Discotecas que tanto les gustan a Ustedes: una mítica Androides (Talavera), un Coco Loco Disco Garden (Torrevieja), un Penélope (Benidorm) este verano y ligarse inglesas, suecas y alemanas “Low Rates “,que es para lo que está quedando el turismo del Levante, y con el pecho descubierto saberse “Campeón del Mundo”.

El mundial siempre almacena un album de fotos, no tendré la oportunidad de disfrutar de jornada intensiva este verano, si de jornada abrasiva ,y me gustaría montar una exposición de fotos con estampas de aficionados gritando improperios, llorando al caer en la primera ronda, ver a ese Luis Aragonés con cara de amargado con alguna excusa curiosa.La exposición ya en plan “performance” podría emitir declaraciones de los periodistas del ramo, futbolistas ycomentarios de televisiones de otros países tipo “España eliminada”.

Consideremos nuestras posibilidades ¿ven el futuro cómo yo? “Si España gana su primer partido empata el segundo y pierde el tercero por menos de tres goles y teniendo en cuenta que de esta forma quedará tercera de su grupo es probable que se enfrente al segundo del grupo B que curiosamente es Burkina-Fasso y claro somos superiores” .

Esa es la mentalidad de la selección española, con partidos amistosos de saldo con Ecuador y Venezuela pues no se llega a mucho la verdad, pero claro siempre está la cábala. ¿Es “Manolo el del Bombo” gafe?.

(*) Cardeñosa en la foto.

Un negocio de muerte


Queridos amigos,

desde que el mundo es mundo, la muerte ha sido un negocio de pingüe beneficio para muchos. Les tengo al corriente de esta premisa, por lo que creo que lo que tengo que contarles hoy no les sorprenderá. Ayer asistí a un funeral... Bueno, digamos que llegué en el momento más divertido de la liturgia, el más entretenido y ameno, las cañas de después del pésame a la viuda. El nombre del señor, como decía Valle-Inclán, "finado difunto" no viene a cuento. Sólo puedo decir que yo no lo conocía más que de oídas, que fue un hombre importante en el terreno que yo más me muevo y que las razones que me empujaron a ir a su funeral fueron más laborales que sociales. ¡Lo ven! Eso mismo decía yo. ¡Siempre hay alguien que saca beneficio de la muerte! Es algo natural, consubstancial a la vida, con la que forma una triada que garantiza la perpetuidad: vida, muerte y beneficio.

Bromas aparte, ayer hizo un calor en Madrid como para llevar traje oscuro. Ustedes me entienden. Me pegué una caminata de padre y muy señor mío y no encontré, en toda mi travesía por el desierto (no de 40 años pero de 40 minutos), ni una pequeña ombría arbolada donde recuperar resuello. Así que llegué sediento y, aunque tarde, puntual para el momento en que la gente se organizaba para olvidarse cuanto antes de las penas de la vida y recordar las alegrías de la muerte tomando una caña (o dos), a ser posible con aceitunas (confieso que me comí las del tipo de al lado, porque a nosotros no nos pusieron).

Cuando llegué, con las gafas de sol puestas, mi Toni, que tiene buena vista (aunque presuma de teniente), me llamó la atención sobre la ínfima calidad de las mismas, haciendo un chascarrillo. Yo me defendí clamando por el buen nombre nunca suficientemente defendido de marcas vilipendiadas como Rey-man, Rainman, Gay Ban o Ferarri (que me recuerdan a las zapatillas de deporte que corrían solas en mis tiempos de instituto: aquellas Mike gloriosas o las Hadidas, que eran el colmo del ingenio puesto al servicio del morro).

-- "Mercadillo de Tres Cantos", le dije a Antonio, "unas gafas por seis euros; dos, por cinco cada; tres, por cuatro y te llevas, de promoción, un beso del dueño del puesto".

No pienso justificarme. Bueno, sí. Siempre me compro las gafas de sol en puestos callejeros. ¿Siempre?, se preguntarán. Siempre... Todos los años por estas fechas, para ocultar mis ojos del juicio de otros... Eso quiere decir que, como no estoy acostumbrado a llevarlas, me suele pasar:

1.- Me pongo una cazadora que no usaba desde aquella noche de verano en Galicia, el año pasado, y me encuentro en el bolsillo esas gafas que creía perdidas y que resulta que sólo estaban escondidas... No me extraña. Me tienen miedo. Saben que, conmigo, tienen las horas contadas.

2.- Al sentarme al volante de mi coche noto un crujido de cucaracha gorda bajo mi culo fino. Esto me ha pasado un par de veces y no es broma.

3.- El cristal derecho se harta de mi mirada sucia y decide suicidarse lanzándose al vacío desde la punta de mi nariz. Nadie lo toca, basta el leve empuje de mi pupila. Esto me fastidia porque, generalmente, el cristal que se suicida es en el que se leía la inscripción "Ray-van". A veces se le adelanta la patilla. No tiene explicación.

4.- Me agacho a atarme los zapatos, las gafas se me caen del bolsillo de la camisa, las estoy viendo, pero sin cogerlas, cuando alguien abre una puerta por detrás, me pega en el culo obligándome a dar un paso adelante para mantener el equilibrio que es letal para las gafas.

Puedo seguir describiendo situaciones reales de mi relación con las gafas de sol hasta que se cansen (más, si cabe) de mis chorradas. Comprendan que para este asunto, soy una especie de cruce entre el feo de los Calatrava y Charlot.

Para concluir, Antonio me contó que el otro día vio que vendían bastantes gafas de sol en el mercadillo que hay en la puerta del Cementerio de la Almudena. Tiene sentido. La gente en los entierros usa las gafas de sol para ocultar sus ojos a la muerte, porque en el fondo no ignoran que son precisamente los ojos la primera víctima de las parcas, aquello que antes se vacía de vida, quedando bien fijos, como los de un pescado muerto, bien vacíos como decía Ricardo Reis: "sufro ya el frío de la sombra en que no tendré ojos. La calavera presiento" o el glorioso verso de Pavese que siempre cita mi padre en clase: "Verrà la morte e avrà i tuoi occhi" (Vendrá la muerte y tendrá tus ojos).

Cualquier dueño de un puesto del mercadillo de la puerta del Cementerio de la Almudena sabe esto. Por eso es un buen negocio vender gafas de sol en las inmediaciones de un entierro... Es como vender palomitas en el cine... Obleas antes de misa... O piedras antes de una lapidación.

Sin embargo, lo más destacable de este negocio de muerte, el mercadillo del cementerio, es que venden ropa de segunda mano... Lagarto, lagarto.

-- "¿Se ve parar a los coches fúnebres sospechosamente detrás de los puestos?", le pregunté a Antonio.

¡Dios Santo! ¡Qué negocio más retorcido! ¿No ven a esa mujer llorando mientras se compra un traje en el puesto: -- "¡Ay Dios mío! Con un traje igualito a este enterré yo a mi Paco"?.

Después, lo pensé mejor y pregunté:

-- "Antonio, ¿te has fijado si en ese mercadillo venden dientes de oro?".

X. Ray-Murguía

martes, mayo 16, 2006

Viaje a Tailandia con esposas (4): Aromas de Asia



Queridos amigos:

antes de la brevísima charla de hoy, me gustaría transubstanciarme en Coco (si es que Coco tuviera substancia, más allá de la mano que lleva metida por el culo y que lo domina) y darles una lección sobre cómo se gana con elegancia: Rafael Nadal se da un revolcón en la arena, saluda al contrario, se muestra en su sitio, sencillo, deportista; Dani Pedrosa (Pedosa, a decir por el locutor de TVE) se echa la manos al casco con humildad (como queriendo decir que no se lo puede creer), demuestra respeto por el rival derrotado; Frenando Alonso, haciendo el gorila o el elefante o el troglodita, dando volantazos en línea de meta, pedorreteando... El Valentino Rossi de la F1. Sigue su estela.

Antes de ir por Asia, siempre me habían llamado la atención esas imágenes que sacan en TV, cuando te quiere dar el coñazo con un pandemia de moda, en las que se ve a la peña caminando con la alegría propia de estos lugares, con los ojos cuasi cerrados como si se estuvieran durmiendo, y una mascarilla blanca de cirujano en la boca. Usted ve esas imagen y no puede evitar una exclamación llena de pánico: "¡Cielo santo! La gonorrea asiática ataca de nuevo" y el locutor casi le convence a usted de que los gonococos están a la orden del día por Bangkok, que son unos animalitos dicharacheros, a los que gusta la juja y el chipún-chipún, que si no tienen mucha resaca, disfrutan de un paseo matutino para abrir boca y, después de un buen aperitivo, se dedican a saltar de nariz en nariz en busca de alguna virgen a quien infectar, sólo por el morbo de saber qué contara en casa. Esto, amigos, es posible que nos lo cuenten un día para que usted mire donde se siente, no vaya a aplastar a un pobre y simpático gonococo y después los de ADENA le monten un juicio.

Lo cierto es que, al menos en Bangkok, si ves gente que va por la calle con mascarilla cirujana. ¿Por qué? ¿Por los gonococos? ¿Por la peneumonía atípica? ¿Por la gripe del pollo? ¿Por el catarro de la mosca? No, no, no... No asusten a sus niños con estos terribles personajes imaginarios. Llegado el caso... Una araña... Una buena víbora... la Baronesa Von Tyssen... (¿sescribe asín? Ni lo pienso comprobar). El uso de la mascarilla está bastante de moda, sobre todo, por el mal olor. No quiero negar la posibilidad de que un gonococo salte a su boca, pero lo veo chungo. Hombre, si usted ya le ha dicho eso a su mujer para justificar que le gotea el grifo y necesita que le apoye, lo haré. Pero... En fin.

El olor de Bangkok me recuerda bastante al de La Habana, esa especie de aroma a pollo cocinado que flota en el ambiente y que no viene de otro sitio que de los tubos de escape. En La Habana, por los carburadores de los coches de los años cincuenta que aún circulan, el hedor de la contaminación es extraordinariamente fuerte en toda la ciudad. En Bangkok, a pesar de sus diez millones de habitantes y del tráfico densamente caótico (creo que deberíamos exportarles a Alberto Ruiz Galardón para que les hiciera unos agujeros por allí), el olor a cocinilla de pollo caducado está presente, pero no de una manera tan intensa. Quizá las pituitarias demasiado finolis podría precisar de una buena mascarilla, que, además, filtra la guarrería que se respira y amortigua, al detener las grandes partículas de olor, buena parte del pestuzo.

La mezcla del fuerte olor a pollo con la humedad y el calor, hacen que la atmósfera, en ciertos momentos del día, esté bastante sobrecargada, con el añadido del sudor. Incluso para los que no sudamos mucho habitualmente, parece inevitable sudar al mínimo esfuerzo en Bangkok... Sudar incluso sin hacer más esfuerzo que pensar... Y, sobre todo, sudar a chorros tratando de hacerte entender por el taxista que quiere darte el palo... Vamos, que se suda quiera uno o no.

Fuimos al Templo del Buda de Esmeralda, que, por cierto, es de jade, un lugar que merece la pena visitar, aunque para entrar te obliguen a descalzarte. Como he dicho en otra entrada, yo ni un problema con la chanclas, las dejé en la puerta y entré descalzo. Los más escrupulosos se llevan unos calcetines para no pisar directamente la huella caliente del chino de delante. Es una opción que yo de ustedes miraría, aunque, para mí es suficiente con no ver ni sentir dedos de los pies de los demás. Entramos en el templo y era majestuoso. Me llamó mucho la atención la rica decoración, con frescos y cuadros que cuentan escenas de la vida del Buda (la misma literatura para iletrados que en las iglesias españolas) y, sobre todo, lo que me alucinó fue el enorme altar de oro, o bañado en oro o labrado en oro, pero deslumbrantemente áureo, sobre el que descansaba, sentado en flor de loto, una estatuilla verde bastante pequeña y flaca: el famoso Buda de Esmeralda, que en verdad es de jade. El lugar daba para el recogimiento y la reflexión, como casi todos los espacios sagrados. Vimos que la gente se arrodillaba o sentaba ante el buda para rezar e hicimos lo propio. ¡Ay, amigos! Descubrí otra dimensión de mi ser, de golpe me encontré con otra forma de entender la vida, con una sensación antigua y conocida, pero, al mismo tiempo, nueva y distinta: ¡Qué olor a pies! ¡No se lo pueden ni imaginar! ¡Hace falta ser cerdo! Porque yo entiendo que hace calor y entiendo que se suda, pero ese olor era de noja (bonarse) y eso yo ya no... Es decir, el ser guarro, ya es mucho. ¡Qué olor! No aguanté sentado ni dos segundos. Tuve que salir del templo a respirar, no sin antes mirar cara a cara a Buda y asentir: "Ahora comprendo por qué eres verde".

En otra historia de pies, aunque de nácar, esa misma mañana fuimos a visitar el otro gran templo de Bangkok, el Wat Poh, donde se puede ver una impresionante figura de unos cincuenta metros de largo que representa a un Buda recostado, bañado en oro, con una iluminada sonrisa en la cara. En este templo, me llamó poderosamente la atención un cartel que decía, claramente y en varias idiomas: "NO TOCAR". Lo que no podía ser sobado eran las plantas de los pies del Buda, que eran preciosas, trabajadas en mármol negro (creo) muy ricamente adornado con nácar. Sin embargo, todo el que pasaba, ¡chas!, echaba la garra al pie, acariciaba los adornados callos del Buda, primero tímidamente con las yemas de los dedos; después, en confianza, con toda la palma; al final, a golpes sonoros como quien acaricia un caballo. Con razón el Buda del Wat Poh mostraba esa feliz sonrisa: ¿no sonreirían ustedes si todo el que pasara le hiciera cosquillas en los pies?

X. Bea-Meolía

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lunes, mayo 15, 2006

El diccionario del cínico



Queridos amigos:

hoy es San Isidro Labrador (poco mordedor), un santo que arremolina un martilleo de recuerdos en mi cabeza por muchas razones que no son el asunto de hoy, y, por tanto, hoy es fiesta en Madrid. Con todo y con eso, que se suele decir, aquí estoy al pie del coñón para todos aquellos de ustedes que no tengan la suerte de trabajar en Madrid ciudad. Sin ir más lejos: mi señora, que curra, y mi nene, que tiene cole... ¡Qué mala, mala suerte! Un día entero, para mí solito... ¡Viva San Isidro! Con dos cojones y un arado.

Hace bastante tiempo que leí "Gringo viejo", de Carlos Fuentes, incluso he visto la película, con ese magnífico Gregory Peck ya talludo, que no es ni la sombra del de "El mundo en sus manos", pero es mucho mejor actor que el de entonces. Ambas cosas, sin importar el orden, que esto no es Harry Potter, son muy recomendables. Para quien no haya leído o visto "Gringo viejo", Fuentes fabrica una fantasía sobre la misteriosa desaparición del escritor y periodista norteamericano Ambrose Bierce, quien, en 1913, a los setenta y tantos años de edad, decidió cruzar la frontera de México en plena revolución, viaje del que nunca regresaría. Es en este libro donde leí por primera vez una frase, cuyo autor desconozco, pero que es la contra de la famosa doctrina imperialista Monroe, "América para los americanos", (o, más bien, "para los yanquis") pero con mucho más ingenio:

"Pobre México: tan cerca de los Estados Unidos, tan lejos de Dios".

Bierce tiene una biografía llena de altibajos, que no voy a resumir aquí, porque no es mi intención ni ser riguroso y ni darles a ustedes la barrila con cosas que no tienen más interés para la entrada. El que quiera saber algo más de Ambrose Bierce (CLIC) o (Wikipedia). Sólo un apunte más que no viene en esas webs tan... Antes de su viaje, el periodista escribió algunas cartas a amigos declarándose viejo y cansado y reclamando su derecho a morir como había vivido, y no de un accidente (como caerse de espaldas por la escalera) ni de una enfermedad, sino delante de un pelotón de fusilamiento mexicano: "¡Ah!", remata su última carta, "Ser un gringo en México; eso es eutanasia".

Todo esta introducción viene a cuento porque me han regalado, precisamente, "El diccionario del Diablo" (Círculo de lectores), la gran obra de Ambrose Bierce, que no es otra cosa que un compendio de definiciones, muchas de ellas tronchantes, la mayoría de una acidez muy corrosiva y, sin embargo, extraordinariamente sutil. Algo nada fácil y que humildemente les recomiendo. Abro por una página cualquiera:

"Fanático, s. Que se aferra con obstinación y entusiasmo a una opinión que no compartimos". Es genial.

Otra. Ésta es graciosa.

"Hurí, s. Atractiva mujer que mora en el paraíso mahometano para alegrarle la estancia al buen musulmán, cuya fe en su existencia deja bien claro su noble insatisfacción con su esposa terrenal, a quien le niega la posesión de un alma. Se dice que estas buenas señoras no tienen mucha estima a las huríes".

"Escrúpulo, s. Palabra que está cayendo en desuso pues expresa la idea de algo que ya no existe". ¡Qué actual! ¡Más de un siglo después!

Con razón, antes de llamarse "El diccionario del Diablo", se titulaba "El diccionario del cínico". ¡Qué difícil es ser así de cínico! Voy a ver lo que pone en Zapatero, s... Nada, (¡lástima!) pero he encontrado una bastante buena:

"Zanzibariano, s. Habitante del sultanato de Zanzíbar, en la costa oriental de África. Los zanzibarianos, pueblo belicoso, son conocidos en este país [EEUU] por un peligroso incidente diplomático que tuvo lugar hace unos años. El cónsul estadounidense en la capital ocupó una vivienda con vistas al mar, del que sólo la separaba una playa de arena. Para escándalo de la familia de este alto funcionario y sin hacer caso a las advertencias que les hizo él en persona, los habitantes de la ciudad siguieron usando la playa como lugar de baño. Un día, una mujer se acercó a la orilla y se había agachado para quitarse la ropa (un par de sandalias) cuando el cónsul, perdiendo los estribos, disparó unos perdigones contra la parte más conspicua de la figura de la mujer. Desgraciadamente para entente cordiale reinante entre ambas naciones, la dama en cuestión era la sultana".

Como yo soy un osado, aún a riesgo de no tener gracia:

"Aceves, s. Hombrecillo con ecolalia que no sabe decir a veces".
"Rajoy, adj. Que raja con irrefrenable frenillo".
"Zapatero, Rod. (¡A tus zapatos!). Expresión equivalente a la de "Manolete, si no sabes torear, para qué te metes".
"Blanco, PP. Diana con cazadora de ante. Personaje con prognatismo inverso que tiene demasiado trabajo en contener la baba como para sujetar la lengua".

Bueno, yo he dado para los dos lados. Les dejo para que hagan sangre ustedes a personajes que lo merecen como Carod Rovira, Arzalluz y Torrebruno... Y más canallas.

X. Bea-Vitoriano

PDT: Felicidades a todos los Isidros y a los Isidritos Vitales.

viernes, mayo 12, 2006

Un seguidor de Mecano del Altiplano



Conquistadores:


Se pasea por los foros internacionales con una destreza similar a la de Paco Martínez Soria en “La ciudad no es para mí”. Su atuendo autóctono, multiculti, que dirían en cualquier bar de Lavapiés, provoca malentendidos con cualquier gorila de seguridad originando comentarios que alcanzan el dislate “No queremos artesanía, el mercadillo es cinco calles más abajo”. Es la imagen cómica y el tópico viviente del Pachacuti Inca del Siglo XXI.En la cúspide paranóica de su mandato sospecha de sus traductores y espeta contra ellos comentarios toscos con ese acento dulce que le caracteriza “Creo que el interpréte me engaña”.Es el aprendiz de brujo del decimonónico cubano y el bananero venezolano, el alumno visionario de un pueblo que en paralelo con el alemán ha perdido todas las guerras. No han ganado para hostias, pero siguen erre que erre.Bolivia, desde 1860 ha perdido más del 50% de su territorio de unos originales 2.363.769 km² pasa a 1.098.581 km² en 1958, le han chuleado terreno por orden de aparición : Brasil,Perú,Chile,Argentina , Paraguay y nuevamente Brasil (1960).

En la sede de Repsol-YPF estos días el hilo musical está programado para que cada cinco minutos suene la canción de Siniestro Total: “El Sudaca nos ataca” , un himno de combate para acabar con la venganza del Pachacuti que los ha llamado “contrabandistas” y les ha bloqueado sus pozos.Hijo del trueno ¿Cómo les bloquea a estos señores los pozos? ¿No se da cuenta que no les deja seguir jugando al Monopoly?. Su actitud hijo del trueno, es una actitud de venganza chunga, demasiada frustración allá en Oruro cuando las “blanquitas” se cachondeaban de un panadero que hablaba el Aimara. Demasiada frustración cuando después del servicio militar le quedaba volver a pastorear, o quedarse en la Rue. Demasiada frustración cuando tocaba la trompeta y se daba cuenta que Usted nunca podría ser Louis Armstrong, que a lo máximo que llegaría sería a tocar en una banda militar cutre. Este tipo de fenómenos se da entre los políticos habitualmente.

Ese resentimiento, el no comerse una rosca ni con las “blanquitas” , ni con la trompeta y estar a condenado a un futuro inminentemente “cabrón” por el pastoreo, lleva a nuestro hermano sudamericano en el 2002 a intentar destacar mediante ciertos hechos un tanto “curiosos”o “terroristas” a favor de los campesinos del altiplano, porque el Aimara es el representante del lobby cocalero, y pierde su escaño por un quítame allá estas rayas.

Luego pues las gilipolleces de siempre, la diplomacia obliga, a recibir a este tipo de “infraseres del espacio exterior” para que encima te tomen por el pito del sereno.Una vez que Pachacuti es votado “for President”, con una campaña electoral por lo visto bastante bizarra, este líder, este prohombre admirador del look más agresivo de Los Chunguitos o Bordón 4 y seguidor impenitente de Mecano, viaja a España para hablar con el jefe del circo en la actualidad. Nuestro jefe de gobierno le recibe con su mejor feedback lisérgico de su León natal, , con su alianza de civilizaciones de países perdedores. Por una sóla vez me gustaría que fueramos un país chulo y rompieramos las relaciones con toda esta clase de papichulos sin oficio y sólo beneficio.

(*) En la foto, como seguidor de Mecano.

Hormoncito Wells

El cuento de la cenicienta


Queridos amigos,

en primer lugar, muchas gracias a todos por vuestras llamadas, mails, sms, messenger, tam tam, paloma mensajera, señales de humo, silbos gomeros, cartas anónimas de amenaza, sujetadores volantes firmados y post en el blog (esto suena a grano en el culo. Si vas al médico y dices que te has hecho post en el blog, lo mismo cree que has perdido el control de esfínteres, con lo importante que es tener ese control en tu m-ano). Ha sido fantástico. Gracias de corazón.

Hoy iba a hablar, de nuevo, porque creo que ya alguna vez lo he hecho, de la gente sectaria. No por nadie en especial, pero María Teresa Fernández de la Vega es, probablemente, la miembro (perdonen mi ignorancia, pero no sé si el protocolo permite hablar de ella mencionando la palabra "miembro") del gobierno que más me ha defraudado. Cuando la nombraron, hasta me gustó, pero desde el baile del mzungu, esta mujer no levanta cabeza.

La última, el baile del palacio con Bachelet. Yo entiendo que esto es como lo de los derechos del simio, el disfraz de Mozambique y el Forun Filatélico: cortinas de humo para que no se hable del Estatut, ni del Tripartit, ni del Real Madrit (que no ha ganado este año ni a las chapas). Esto es un cebo para que se luzca la derechona con jaleos y poder llamar machista al tonto del Zaplana, que se cayó de la cuna de pequeño y, desde entonces, es así de lelo y no se despeine nunca. Como con lo del matrimonio homosexual.

La progresía sectaria esta anclada en la apariencia, porque se da cuenta de que el Muro de Berlín, en su caída, aplastó todas las ideologías del siglo XX. El comunismo y el socialismo han desaparecido, dejando a millones de personas en busca de un sentido a su pensamiento político. De ahí que exista gente como Llama-zares, un tipo con nombre de rey mago y una tremenda coincidencia entre su estatura política y su estatura física.

Aunque no lo tengo comprobado, he oído decir que Fernández de la Vega y yo coincidimos en nuestra inclinación sexual: los dos somos lesbianos y esto es algo que al sectario le mola, porque habla bien de él. Yo creo que ser lesbiano no debería quitar votos a nadie, pero me parece igualmente idiota que sume votos, porque tu inclinación sexual no dice mucho de tu capacidad política o de representación o de gestión. Sin embargo, ésta es la tendencia actual, absolutamente triste, lamentable, penoso.

Sin embargo, de la progresía sectaria lo que más me molesta es el doble rasero. Eso yo no puedo. Si a Mariano Rajoy se le ocurre organizar una comida sólo para hombres aprovechando la visita de, yo que sé, Toni Blair, se lía la de Dios. Lo hace Pergamino Nefertario de la Vega (que no hay diferencia, que es exactamente lo mismo) y está justificado. No. amigos. No lo está. Yo también quiero tener el honor de cenar con Michel Bachelet y no puedo. ¿Por qué? Porque nací con treinta centímetros de desventaja (y resten ustedes lo que consideren, a ojo, claro).

En el fondo, para De la Vega, esta cena ha sido como el baile del palacio. Ella es una princesa de una elegancia sutil y cultivada que convoca a las mozas casaderas de la corte para estrenar la ley del matrimonio homosexual, urgentísima norma donde las haya que ha cambiado España como si nos hubieran devuelto Perejil. Vamos, como el cuento de la Cenicienta, pero con dos huevos... Para hacer unas tortillas, digo.

X. Bea-Lesbos

jueves, mayo 11, 2006

Portugal



Chusma ignota:

Al Este de nuestras fronteras encontramos la dimensión Lusitana,así, en plan Labordeta ,cuya denominación política es Portugal. Grandes navegantes, grandes poetas, grandes cantantes de Fado en su historia, nos demuestran que Portugal es un país tan moderno como España, pero existe una visión muy diferente en la “vox populi” de cualquier papichulo español.

El español auténtico, el de “verdad”, el que se ofende cuando queman la bandera o pide que extraditen al árbitro cuando pita un penalti a favor de Corea, considera al portugués como un señor de segunda división, esto consiste en mirar por encima del hombro en la secuencia lógica del tópico: el alemán mira por encima del hombro al francés, el francés al español y este mira al portugués, ¿a quién mira el portugués entonces?, existen multitud de teorías pero la más curiosa es que el portugués mira por encima a los señores de Madeira, pero existe la objeción clara : Madeira está siempre en bruma, por lo tanto miran por encima del hombro sin ver nada tangible ,por cierto ¿Conocen a alguien de Madeira?.
Personalmente prefiero no mirar por encima del hombro, sino que me gusta mirar por debajo de las faldas de las suecas, especialmente de las suecas, porque las portuguesas normalmente llevan barbita de tres días a lo Bosé, lo que pasa es que las suecas con eso del frío y la liberación apenas llevan faldas y es una tarea ardua.

Está claro que no debemos mirar a los portugueses por encima del hombro debido a ciertos estudios socio-biológicos que afirman que son los herederos de la mítica Atlántida. Ese hablar pausado se debe a una extraña concepción de la comunicación, me explico, el portugués no habla realmente el portugués. La lengua portuguesa es únicamente un subterfugio: el portugués realiza una réplica, una burda imitación del gallego y el castellano cuando se comunica con no portugueses, ocultando su verdadera comunicación, la comunicación telepática o por ondas cerebrales.Esto es fácilmente demostrable cuando uno se encuentra en Lisboa a las seis de la tarde y no se oye literalmente un ruido, ¿qué hacen los lusos?, desde luego no cantan fados, se comunican en silencio, ¿portuguesas con antenas....?.

Esta comunicación telepática llega a producir una serie de problemas en situaciones que exigen el desplazamiento a otros países, existen ejemplos de grupos de portugueses perdidos en un intento desesperado de llegar a Asturias, lo que nos lleva a demostrar que son los inventores del GPS telepático, pero fuera de Portugal “non hay GPS, non, solo hay uobyetos”.

En homenaje a estos herederos de la Atlántida quiero tomar prestadas unas líneas del insigne poeta portugués Pablo do Castello da Pena.

Corderinha

“Venga pa ca, vosé, corderinha qui e cordera
E Jugemos al O Cepillo
Eu pondre O Palo
E tu pondrahes O Pelinhos” (*)

(*) “Vente pa cá cordera
Y jugemos al cepillo
Yo pongo el palo
Y tú pones los pelillos”
Hormon Wells